Un reclamo repetido
?La cava es tierra de nadie. De noche es un laberinto y no hay luz. Los patrulleros llegan hasta mi casa, pero no pueden entrar ya que es una boca de lobo?, dijo Bravo.
Recordó que ?hace poco anunciamos lo que se venía venir: pedíamos la apertura de la calle y hoy más todavía, para que la policía pueda circular y hacer la ronda?.
?Somos honestos y nuestra única forma de vida es trabajando. Cada cosa que está en casa -si bien es poco- la hemos ganado con nuestros brazos. Pido a las autoridades, si bien sé que se esfuerzan, que nos brinden la seguridad que nos merecemos?, dijo la víctima de un delito que ahora tuvo como blanco a una familia a la cual la vida no le es fácil.*
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