Un recuerdo para el hermano
-¿Cómo recuerda a su hermano Héctor?
-Siempre con una sonrisa. Si bien fuimos unidos y aún lo somos con Raúl, Héctor estuvo muy ligado a mi vida por las circunstancias y lo recuerdo como el gran tío. Adoraba a mis hijos, ellos también. Ibamos a escuchar tango juntos, cuántas noches en sus frecuentes reuniones familiares estuvo presente el tango. Oíamos mucho a Magaldi porque lo hacía papá y Héctor tenía una colección de él. A veces nos pasábamos horas escuchando a Magaldi, teníamos una relación tan especial? nos entendíamos con sólo mirarnos. El estuvo en todos los momentos buenos y malos de mi vida y cuando mi hijo se recibió y le dieron el título me di vuelta y lo vi, y estábamos llorando los dos. Y cuando se casó mi hija lo mismo, era como que vivíamos juntos las emociones.
-Usted le donó a Héctor un riñón para que pudiera ser transplantado, y se dice que entre los familiares se forma una relación más simbiótica ¿fue así?
-Sí, insisto en que es difícil explicarlo. Cuando lo operaron por segunda vez y ya estaba mal, la señora me dice: ?Te estaba por llamar porque tu hermano estuvo todo el día diciendo que quería verte?. Y a mí me había sucedido lo mismo. Me enternecía mucho porque a veces se deprimía, pero trataba de que nadie se diera cuenta y cuando lo transplantaron por segunda vez y estuvo mucho internado, llegó mi cumpleaños pero él no podía venir ?jamás faltaba-, me pidió que fuera y cuando llegué estaba en la cama, me indicó que diera la vuelta y me encontré con una colección de tangos que me la había ido comprando de a poco ¡qué increíble!
Hablar de Héctor me emociona muchísimo, llegaba a casa y se apoyaba en una arcada que tenía en el comedor y me preguntaba por los chicos, que eran su adoración. Cuando murió, sentía como que estaba presente.
Con toda la gente que hable le van a decir que ?era un gran tipo?.
Y lo mejor que me dejó fue que los 25 años que vivió con mi riñón fueron intensos no sólo personalmente sino comercial y económicamente.
A él le gustaba mucho ?El conventillo?, que es una milonga, y cuando íbamos a recitales, siempre la pedía y ahora cuando yo estoy en el escenario, a veces la canto porque siento que me la está pidiendo. Fue un gran hermano, con él se podía contar para todo.
-También con usted, le donó un riñón cuando tenía cuatro hijos pequeños.
-Son decisiones que a uno le tocan en la vida y la presión era muy fuerte? pero así y todo lo hice, no me arrepentí jamás y tuve dos hijos más y él sus dos nenas.
Es la vida.
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