Un remisero dijo que ?tenía dudas? por los ?movimientos? de su cliente
El remisero Jorge Marcelo Fiaschetti se sentó frente al Tribunal e inmediatamente contó que se hizo amigo de Gustavo Temudio porque le solicitaba viajes, a veces a través de la agencia o lo llamaba directamente.
“Recuerdo que de un día para otro se me vino la noche”, refirió en el inicio de su relato y afirmó que Temudio “para mí siempre era un empleado del Hospital y un amigo”. Aseguró que lo conoció porque paraba en las puertas del nosocomio público y lo empezó a transportar. Luego se enteró que el imputado gozaba de una licencia por problemas de salud y que se dedicaba a hacer cobranzas.
Fiaschetti reseñó que conocía por nombres y apodos a algunos de los imputados, y describió que Wanda Gazzola tenía una relación sentimental con Temudio, por lo que frecuentaba el domicilio de Chienno 1167. Además, escuchó hablar de “Perico”, y confirmó que Walter Schletter y Temudio eran amigos, por lo que los había llevado a la casa del primero.
El remisero describió que en los viajes, Temudio se bajaba del auto y mantenía entrevistas de entre 5 y 15 minutos en el interior de los domicilios, y él lo esperaba porque era “el trabajo del remís”.
En la declaración testimonial que obra en la instrucción penal preparatoria consta que Fiaschetti había recibido una confesión de Temudio: “Estoy moviendo un poco de merca, pero quedate tranquilo que no pasa nada”. Ayer negó que “a ciencia cierta” supiera que comercializaba estupefacientes, aunque aclaró que “yo tenía mis dudas de que él manejaba eso”.
Sobre esa declaración manifestó que se la tomó el oficial principal Martín Pérez, 10 ó 15 días después de los allanamientos del 11 de marzo de 2008, de los que se enteró por los medios de comunicación.
Ante las preguntas de los defensores, Fiaschetti indicó que nunca vio a Temudio consumir estupefacientes y expresó que tenía la “sensación” de que vendía droga por “los movimientos de la persona, nada más”, ya que eran viajes cortos a diferentes lugares, por escasos minutos y “siempre andaba solo”.
En otro párrafo, aseguró que lo único que había trasladado para el imputado fue comida, cigarrillos y alguna gaseosa que le encargaba, pero reconoció ciertos domicilios de las personas involucradas en la causa, destinos que le solicitaba Temudio con frecuencia.
Fiaschetti precisó que le pedía dos o tres viajes por día, que incluso ha ido a buscar al hijo de Temudio para llevarlo al club y que a veces lo trasladaba al Casino o a tomar algo, junto con una amiga del Hospital.
En un momento, el remisero relató que una vez llevó a un “muchacho gordo”, con su mujer y sus dos hijos hasta el acuario de Mar del Plata. Sobre este hombre –que sería Gustavo, el “Gordo” González, sindicado como el proveedor de la cocaína- manifestó que era constructor y vivía en Buenos Aires.
Sobre el final, manifestó que conocía a César “Negro” Sánchez porque trabajaron en la misma agencia de remís antes de 2007 y afirmó que éste era amigo de Gustavo Temudio.*
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