Un remisero fue víctima de un violento asalto y los delincuentes fueron detenidos
El hecho ocurrió alrededor de las 6 de la mañana de ayer cuando una pareja joven ingresó a la remisería “Nuevo Remís”, ubicada en 9 de Julio y Uriburu, y solicitó un auto. Esperaron unos minutos sentados en la vereda de enfrente y una vez que el vehículo llegó, el chico se sentó en el asiento de adelante y la chica en el de atrás, lo cual llamó la atención de la telefonista.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLe pidieron al remisero que se dirigiera a la cava de Cerro Leones y una vez allí, el joven lo amenazó con un cuchillo mientras le exigía el dinero de la recaudación. En tanto, la mujer desde el asiento de atrás le colocó un cinturón en el cuello, con el cual intentó inmovilizarlo mientras gritaba: “Matalo, matalo”.
La víctima, Roberto Carlos Herrera, de 45 años, intentó defenderse del ataque (como pudo ya que tenía un dedo quebrado) y logró pegarle al joven en la mano, provocando que se le cayera el cuchillo. Pero eso desató un grado mayor de violencia por parte de los delincuentes, ya que la mujer tomó el cuchillo y le realizó varios cortes en la cabeza y en los brazos mientras su pareja lo golpeaba.
Una vez que lograron alzarse con la recaudación del día, de aproximadamente 600 pesos, le quitaron también la billetera, los documentos, el celular y el handy y se dieron a la fuga.
“Bañado en sangre”
Pocos minutos después, Herrera se dirigió en su vehículo al Hospital Ramón Santamarina donde llegó “bañado en sangre”, según contaron sus compañeros de la agencia de remís. Desde el nosocomio llamaron a la policía que envió un patrullero a Cerro Leones donde lograron encontrar a la pareja que venía caminando tranquilamente por la calle y los detuvieron. En su poder tenían el dinero, el celular y el cinto de cuero con el cual había inmovilizado a la víctima.
Los aprehendidos fueron identificados como Daniel Antonio Gómez, de 19 años, y Cintia Sicchiliti, de 24. Quedaron alojados en la comisaría Segunda y el hecho quedó caratulado como “Robo calificado”.
En cuanto a Herrera, sus compañeros de trabajo contaron que estaba muy asustado por lo sucedido, con diversas lesiones producto de los cortes que, afortunadamente, no revisten gravedad y marcas en el cuello por la tensión ejercida por la mujer con el cinto. Indicaron que su estado de salud en general es bueno y que es la primera vez que es blanco de un atraco de estas características.
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