Un solo estudio ya acumula 500 demandas por aumentos no otorgados en jubilaciones
El abogado tandilense Diego Blundo aseguró que solamente en su estudio se han tramitado 500 demandas al Estado nacional para que se cumpla correctamente con los haberes jubilatorios, en coincidencia con el fallo en la causa Badaro que ya emitió la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Según el fallo Badaro, todas las jubilaciones debieron haber aumentado un 88,5 por ciento entre 2002 y 2006. Esa es la evolución que tuvo un índice de salarios activos. Pero eso no se cumplió en muchos casos, ya que, durante años, la política oficial se limitó a subir el haber mínimo.
?Inclusive si se sanciona esta nueva ley del 82 por ciento móvil, para los que cobren más de 1.200 pesos no se percibiría ningún aumento. Eso es algo sobre lo que la Suprema Corte de la Nación dictó tiempo atrás un fallo, que es el caso Badaro, que son los aumentos no percibidos -entre 2002 y 2006- por aquellas personas que cobraban más de la mínima. En ese período el Estado nacional dio aumentos, pero el que cobraba más de esa mínima no tuvo incrementos, entonces se presentó a la Justicia y lo siguen haciendo miles de personas, que lo están demandando?.
De esa manera, Blundo resumió, en declaraciones realizadas a Multimedios El Eco, el efecto que tendrían nuevos aumentos en la jubilación mínima, si los incrementos no se extienden a las categorías superiores.
?Para que tengamos una idea del efecto, todavía se presentan 500 demandas por día, entonces cada día que pasa son 500 juicios más al Estado?, agregó Blundo, y precisó que solamente en su estudio ?tenemos 500 causas similares al fallo Badaro, e imagínese la cantidad que debe haber en otros estudios de Tandil, donde son muchas y no se pueden calcular?.
Lo cierto es que interpretó que ?si se sancionara esta ley y se aumentara de 895 a 1.230 pesos, aquel que cobre 1.500 pesos y no reciba un aumento va a presentar seguramente una demanda, con el mismo fundamento del fallo Badaro, y habrá otra andanada grande de juicios?.
Entre febrero y junio de este año se iniciaron 47.146 juicios de jubilados contra el Estado: fueron 467 demandas presentadas por cada día hábil que hubo en el período. La cifra representa un incremento del 264 por ciento respecto de la registrada en esos meses 5 años atrás. La suba está explicada, principalmente, por la falta o la insuficiencia (según el caso) de ajustes de los haberes en una época de fuertes incrementos de precios.
En el primer semestre de 2005 se había dado la menor cifra de juicios iniciados en el fuero de la seguridad social en esta década, con 12.947 casos. Pero, ya por entonces, estaban sembradas las semillas de la alta litigiosidad que vendría. A partir de 2002, los gobiernos de Eduardo Duhalde -durante un año- y de Néstor Kirchner -durante casi cuatro años- ajustaron sólo el haber mínimo y dejaron sin recomposición a muchos, pese a que el incremento de los precios iba recortando el poder de compra.
Al reclamo de una movilidad de haberes no otorgada en esos años -actualmente hay un sistema de subas periódicas y generalizadas, pero rige desde 2009- se suman también reclamos por otros temas, como la forma en que se calcula el haber jubilatorio inicial de una persona.
En el primer caso, la Corte dio su fallo en la causa Badaro, por el que ordenó al Gobierno en 2006 la aprobación de una ley de movilidad y dispuso en 2007, ante el incumplimiento de aquella orden, el criterio de que el ingreso del jubilado reclamante debía elevarse, por el período de 2002 a 2006, siguiendo la evolución de los salarios de los trabajadores activos.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailUn debate que ya tenían
nuestros abuelos y padres
El tandilense Blundo recordó que ?sin entrar en la discusión política, esto es algo sobre lo que ya hablaban nuestros padres y abuelos, lo escuchamos de ellos durante toda la vida, y parece que va a continuar así. Por eso lo mejor sería que se proyecte un sistema jubilatorio a futuro, porque es de la única manera para que nosotros cuando nos jubilemos tengamos una jubilación digna que nos permita vivir como corresponde, sin que sea sustancial el cambio cuando uno se convierte en pasivo?.
Blundo pidió no confundir el 82 por ciento del Salario Mínimo Vital y Móvil con el reclamo de ese porcentaje pero de los haberes que un trabajador percibe al momento de ingresar a la pasividad.
?Acá hay una gran confusión de la gente en la mayoría de los casos, porque cuando hablamos del 82 por ciento móvil se refiere al sueldo en actividad de una persona, que es lo que históricamente uno entiende por el salario en actividad. Por ejemplo, para un empleado activo que gana 3.000 pesos el 82 por ciento sería 2.400 de jubilación que debería cobrar en pasivididad. Pero lo que se está discutiendo ahora en el Congreso de la Nación, por pedido de la oposición, es el 82 por ciento móvil, pero del salario mínimo que ronda hoy los 1.500 pesos. O sea que eso sería de 1.230 pesos, cuando ese salario mínimo vital y móvil es lo más bajo que permite el Estado en materia de salario, porque sin eso no se podría subsistir. Por eso ahora el Congreso podría sancionar eso, pero no se debe confundir con el reclamo histórico de todas las organizaciones de jubilados que es cobrar el 82 por ciento de lo que ganaba en actividad, para que cuando eso ocurra no se genere una diferencia sustancial, como sucede hasta hoy en día. Hoy esa diferencia es enorme?.
Sistemas previsionales
en crisis a nivel global
Blundo reconoció que hoy los gobiernos de todo el mundo están repensando sus sistemas jubilatorios, aunque advirtió que mientras en Europa prima una visión a largo plazo, en Argentina las medidas apuntan a reparar situaciones temporarias con proyección muy acotada en el tiempo.
?Hoy en todo el mundo los sistemas previsionales están en crisis, lo están discutiendo en España, Francia, Alemania y otros países como Inglaterra. Se discute a futuro, porque la expectativa de vida de la gente ha aumentado gracias a la medicina, en Europa hay bajo índice de natalidad con promedio de un hijo, y entonces hay cada vez menos aportantes. Eso cuando se sabe que debe haber un mínimo de cuatro aportantes para asumir el pago de un jubilado. Allá está muy equilibrada la cantidad de aportantes y pasivos, por eso Francia debe poner mucha plata para pagarle a todos los jubilados.
En nuestro país hay otros factores como el trabajo en negro y tenemos un aportante y medio en actividad por cada jubilado, y eso es nefasto porque se necesitan por lo menos cuatro activos en blanco. Tenemos más trabajadores, pero con un alto índice de ellos en negro, por los que no se aporta?. *
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