Un tandilense que sufrió la pérdida de su hijo en la tragedia de Once, confirmó que el accidente de ayer ya estaba anunciado
Este es el caso de Héctor Zanotti, papá de Pablo, quien falleció en la tragedia de Once el pasado 22 de febrero de 2012 cuando un tren que se encontraba llegando a una plataforma de la Estación Once no logró detener su marcha y colisionó con los sistemas de paragolpes de contención de la estación. Luego de pasar por esta situación y de vivir con su familia en Buenos Aires, decidieron volver a Tandil, su ciudad natal, para tratar de comenzar una nueva vida.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn diálogo con El Eco de Tandil, Zanotti recuerda la tragedia y anticipó que todo el grupo de familiares de víctimas ha estado durante todo este tiempo denunciando que estas cosas iban a volver a ocurrir “no porque nosotros seamos técnicos, sino que con sólo escuchar a las personas que están con los trenes en los talleres sabemos en las condiciones en que se encuentran hoy en día”.
Ayer estuvieron presentes en el lugar del accidente con María Luján Rey, mamá de Lucas Menghini Rey, otra de las víctimas,y otros familiares más, para acompañar a quienes lo necesiten. Sin embargo, ante la pregunta de si se pondrán en contacto con los familiares de esta tragedia, Zanotti especificó que en principio van a dejar que los familiares de esta tragedia “entierren a sus muertos” y después tratarán de comunicarse con ellos para ver qué acciones llevan a cabo.
Un final anunciado
Hoy en día y luego de que pasó más de un año del accidente de su hijo, Zanotti especificó que hay muchos familiares que continúan viajando en tren aunque, después del accidente, él y su familia no lo volvieron a hacer.
Sin embargo, el último 22 cuando estaban recordando la tragedia, estando ellos en el andén, uno de los trenes llegó nuevamente sin frenos y uno de los familiares que iba a regresar a su domicilio en Ramos Mejía, estaba arriba de ese tren que arrancaba y paraba y escucha al maquinista decir que estaba sin frenos. “Por eso decimos que esto era algo anunciado, ya lo fue la tragedia de Once y volvió a ocurrir 15 meses después”, destacó Zanotti.
Agregó que los políticos están más preocupados en su imagen, en anunciar cosas que después no se cumplen, como las máquinas para hacer el famoso túnel que están paradas en el terreno en Haedo y no se avanzaron ni siquiera 10 metros: “Han gastado millones de pesos en eso, cortan cintas, aplauden, pero las cosas siguen igual. Les cambian las caras, hablan de formaciones nuevas, pero es todo mentira ya que están oxidadas por abajo y pintadas y ploteadas, pero no sirve para nada, así que lo que estamos esperando es que el Gobierno cumpla con su promesa de mejorar las condiciones ferroviarias”, destacó.
La vuelta a Tandil
Zanotti es nacido en la ciudad y se fue a vivir a Buenos Aires por el año 1972, cuando salió del servicio militar. Su padre era militar y sentó sus raíces en Tandil; su hermano más chico se quedó en la casa que era de su padre y el otro hermano se fue a Bahía Blanca. Una vez instalado en Buenos Aires, Héctor se puso de novio con la que hoy es su mujer y se quedó allí para conformar su familia y trabajar en la ciudad porteña. Sin embargo hoy, 41 años después de haber partido, vuelve para tratar de empezar una nueva vida.
“Siempre tuve la idea presente de volver, pero un poquito tal vez Pablo era el que nos frenaba porque él era muy porteño: estudiaba teatro, colaboraba con teatros por la identidad y le fascinaba todo esto; pero con la muerte de él decidimos cambiar de aire y volvernos a Tandil”, remarcó Zanotti.
Todavía está en Ituzaingó intentando vender su casa; sin embargo su mujer Delia y su hijo más chico Nicolás ya están instalados aquí, donde compraron un fondo de comercio y comenzaron a trabajar.
“Estamos tratando de volver a empezar, no es fácil por todo lo que nos pasó y porque yo estoy a un año de retirarme. Pero lo que hay que entender, para que esto no vuelva a ocurrir, es que las cosas tienen que cambiar y el Gobierno tiene que cumplir sus promesas”, concluyó Zanotti.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios