Un universitario de 21 años sufrió graves heridas al tirarse en la cava de Cerro Leones
Según los datos que se pudieron confirmar anoche, un joven dio aviso al Hospital por el accidente ocurrido durante la tarde y desde allí informaron al Servicio de Emergencias (101). A priori, Franco Hernandorena, de 20 años, se habría tirado a las piletas desde una altura de 5 ó 6 metros y al ingresar al agua recibió un fortísimo golpe en el pecho.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl joven que es oriundo de la localidad de Darragueira reside en Tandil porque estudia en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Unicén. Al momento del incidente se encontraba con otro estudiante -menor de edad- con quien comparte el domicilio.
Al caer al agua dando un “panzaso”, Hernandorena fue rescatado por su amigo, quien convocó a la ambulancia. En ese momento, el bañista estaba lúcido y consciente, por lo que ambos caminaron desde la cava hasta el acceso a la cantera, ubicado por la calle Baso Aguirre.
Por jurisdicción, en la investigación interviene el Comando de Prevención Rural, donde anoche prestaba declaración el amigo que rescató al bañista tras el fortísimo golpe con el agua.
Entre las hipótesis del accidente, anoche algunos testigos deslizaron que Hernandorena se habría arrojado al agua desde arriba del cerro, donde calculaban que la altura asciende a 30 metros. Muchos visitantes suelen utilizar ese sector para lanzarse de cabeza, aprovechando la profundidad de las aguas.
El estado de salud
De acuerdo a la escasa información brindada por la Dirección de Prensa del Municipio, el paciente ingresó al centro asistencial público con un traumatismo de tórax con indicación de internación en el Servicio de terapia intensiva.
Fuentes vinculadas a la investigación agregaron que los médicos decidieron internar a Hernandorena en el área de cuidados intensivos para descartar cualquier complicación vinculada al traumatismo y la posibilidad de que hubiera sufrido la afectación de alguno de sus órganos.
Por otra parte, el joven estuvo acompañado solamente por su amigo, ya que sus familiares residen en la ciudad de Darragueira y aún no habían podido viajar para poder visitarlo.
El calor atrajo mucha gente
En la víspera, una gran cantidad de jóvenes desembarcó en Cerro Leones para mitigar el calor y pasar una tarde agradable en el “paraíso prohibido” de la cantera abandonada. Es que esa propiedad privada se ha erigido como un atractivo para muchas personas que disfrutan de un espejo de agua sin abonar una entrada.
Muchos de los bañistas llegaron al mediodía y los observaron bajarse del transporte público de pasajeros, acarreando parrillas, mochilas y bolsos, entre otros elementos, realmente preparados para refrescarse y disfrutar la jornada en contacto con la naturaleza.
Además, muchos otros se acercaron el motos, que dejaron estacionadas en la zona del centro comunitario y la sala de salud.
Para los habitantes de Cerro Leones es habitual que con los días de calor comience a detectarse un gran movimiento en el acceso al barrio, por calle Baso Aguirre, y en el camino a este “paraíso prohibido”. También empiezan a acostumbrarse a que este precioso espacio se convierta en una “trampa” para aquellos que lo desconocen.
El lugar
Las piletas naturales de Cerro Leones son de aguas cristalinas y están enmarcadas en un imponente paisaje. El entorno de sierras y vegetación hace de este “balneario” un verdadero paraíso prohibido que no dispone de habilitación.
Por este motivo, las miles de personas que pasan por el lugar durante la temporada estival no tienen medidas de seguridad ni pueden hacer reclamo alguno, ya que se convierten en intrusos que se filtran en una propiedad privada cuyo límite es imposible controlar.
Aquellos que conocieron la cantera, aseguran que las piletas que se generaron tienen sectores donde la profundidad supera los 25 metros. Incluso, señalan que existen grandes chances de que hayan quedado rezagos de maquinarias en la base, lo que las vuelven aún más temibles para aquellos que se animan a lanzarse desde altísimos “trampolines” rocosos.
Aun cuando en muchas oportunidades hubo ideas para explotar este espacio como destino turístico, los proyectos no se concretan. De todos modos, la multitud que todos los veranos se concentra en este “paseo” clama por una habilitación municipal para que todos puedan disfrutar sin temores, con todas las medidas de seguridad que debería tener un predio de estas características.
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