Un vecino exige que saquen los carteles políticos colgados en la fachada de la Iglesia Matriz
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“Lo que me superó en indignación fue ver en mi ciudad de Tandil, dos carteles de grandes proporciones en lo alto y en cada lado de la fachada de la iglesia más importante de la ciudad. En el cartel de la izquierda está la famosa N en celeste y blanco con la frase: `Aquí también la Nación crece´. Mientras que en el cartel de la derecha figura en letras destacadas, el nombre de la Presidenta con los datos de la obra de reconstrucción del templo”, expuso Merello a través de la carta abierta.
En otro párrafo describió que “finalmente, para completar el cuadro, sobre cada lado de la entrada de la iglesia hay dos gigantografías del papa Francisco, cosa que acepto como razonable dentro del marco de la iglesia. Pero también tengo que objetar las frases que han elegido del Papa para estos carteles apoyados por el Municipio, que si bien son del papa Francisco tienen un tono más político que religioso”.
Critica luego que “la intención del Gobierno queda clara, usar el efecto Bergoglio-Francisco como potenciador para asociarlo con imagen publicitaria proselitista. Lo que parecía ser un freno para el Gobierno, con la sorpresa del nuevo Papa argentino cuestionado, éste lo transforma hábilmente, pero con poca ética, en una catapulta política para su propio beneficio”.
Creando
conciencia
Habiendo expuesto su postura, Merello dialogó con El Eco de Tandil y confirmó que “desde 2011 estoy haciendo una campaña para tomar conciencia de que hay carteles de la Presidencia o del Gobierno de la provincia de Buenos Aires, en los cuales figuran los datos de la obra pública pero le agregan logos partidarios”.
Mencionó que también se incluyen “nombres del Gobernador o de la Presidenta”, información que consideró “es una publicidad encubierta, proselitista, que la gente no lo advierte porque no toma conciencia de lo que significa porque en el fondo pareciera que no hace nada malo, sino algo bueno, pero está confundiendo lo que es la obligación del Estado de hacer obras, con su acción de hacer publicidad de su Gobierno personal”.
Según manifestó, lo que sucedió en Tandil, puntualmente “rebalsó el vaso porque me pareció inconcebible pensar que un cartel de semejante dimensión esté colgado en los dos lados del frente de la iglesia, en el cual está mezclando ya que no es urbano o público, sino la parte religiosa de un templo”, por lo que lanzó que “me choca enormemente en todo sentido”.
El fotógrafo expuso también que “ahora la sociedad se encuentra metida dentro de una acción que pareciera que es habitual, está dentro de la ley, creo que habría que haberle puesto un freno desde antes, pero yo voy a ser muy firme en esto, voy a ser una campaña en lo posible para tratar de concientizar y que lo saquen, eso sería un ejemplo enorme para todo el país para poner un límite y que Tandil sea un referente. Sin violencia, sin odio, simplemente por una cuestión de lo que corresponde hacer”.
Su manifestación
Merello contó también que el sábado se acercó a las puertas de la Iglesia Matriz con afiches, pidiendo que saquen los carteles de la fachada. “En la parroquia hablé con el padre Marcos Picaroni y tuve contacto con la gente para ver qué opinaba, y estaba de acuerdo conmigo que había que sacarlos”, informó.
Destacó que “el tema es actuar y creo que los más responsables son los dirigentes de turno, que puede ser desde la Cámara Empresaria, gente de un poder de decisión que jueguen su prestigio y se enfrenten a algo que es incorrecto. Si no hay esa posición de la clase dirigente no va a haber ningún freno a actitudes que pueden ser equivocadas y que tal vez no se den cuenta, por ahí lo hacen de buena intención y uno piensa bien, pero en el fondo está confundiendo la cosa”.
Reconoció que hasta el momento “al Municipio no tuve tiempo de hablar pero creo que la intención sería ésa, para ver qué opinan y qué pueden llegar a hacer”. No obstante, aclaró que “esto más que nada es de la comunidad, tiene que reaccionar con su valor”.
La respuesta
de Picaroni
Según compartió el vecino, el padre Marcos Picaroni le planteó que “ellos estuvieron trabajando 6 años para conseguir el dinero, se hicieron los trámites para que la iglesia fuera monumento nacional y a partir de ahí, el Estado puede llegar a aportar dinero”.
Continuó diciendo que “estuvieron ese tiempo y el dinero fue aportado hace 4 ó 5 días, justo antes de Semana Santa. El párroco, con su intención de mejorar la iglesia, aceptó la plata pero no tomó conciencia de que eso iba a ser puesto ahí, que por ley hay que poner un cartel, pero ¿cuáles son las dimensiones? ¿Qué hay que poner? ¿Qué pautas uno tiene para decir ese cartel que es obligación ponerlo, lo ponemos? Para mí hay que poner un cartel abajo chiquito casi en la entrada que lo lea la persona que entra o afuera, blanco y negro, donde dice `Presidencia de la Nación aporta tanta plata…´”.
Advirtió que “eso va a estar un año por lo menos, 11 meses, pero lo pusieron antes que empezara la obra, ¿qué control hay de eso? Hay que ser muy firme en esto y hacer un gesto, es un ejemplo a nivel nacional, estamos haciendo una acción que es limitar algo que es abusivo, por error, se equivocaron, no importa. Lo que hay que hacer con la buena intención es decir que esto no es lo que corresponde, saquémoslo, sin ofender, lo sacamos, ahí estamos todos de acuerdo y felices”. u
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