Un vendaval produjo voladuras de techos y la caída de un árbol dejó atrapada a una familia
Varias viviendas de la zona sur de la ciudad sufrieron ayer los embates de una tormenta que incluyó lluvia, granizada y fuertes ráfagas, generando que varias familias debieran autoevacuarse.
Además, una mujer fue derivada al Hospital Municipal Ramón Santamarina debido a los golpes sufridos por la caída de una planta de grandes dimensiones sobre su casa, en la que quedó atrapada junto a su familia.
La tormenta –que en otros puntos de la ciudad se limitó a unos minutos de lluvia intensa con muchos truenos- incluyó en la zona de Las Tunitas la caída de granizo y fuertes e imprevistas ráfagas de viento.
Pasadas las 14 comenzaron a llegar varios pedidos de colaboración al Cuartel Central de Bomberos, en tanto que varias familias debieron buscar amparo en casas de familiares y amigos.
Uno de los casos más graves en los que intervinieron los servidores públicos fue en De los Granaderos y Del Libertador, lugar en el cual un eucalipto de más de 30 metros cayó sobre una precaria vivienda, provocando que una familia quedara atrapada.
Además, hubo voladuras de techos en otras casas de la zona, entre las que se destaca la sufrida por Jonatan Ruarte, en Thomas 222; por Soledad Piñero (Del Libertador al 500) y por Darío Puerta, en Potrerillos 276.
Por otra parte, se informó sobre la caída de un cedro de un vecino sobre el terreno de Ituzaingó 62, sin que se hayan reportado daños de importancia.
Respuesta municipal
Desde la Dirección de Prevención Comunitaria de la Municipalidad ayer por la tarde hubo contactos con los diversos damnificados para tratar de encarar acciones conjuntas tendientes a reducir los efectos del mal trance.
Pablo Esquivel, titular de la citada dependencia, indicó a este Diario que los habitantes de las casas en las que la habitabilidad era imposible se trasladaron a domicilios de familiares o amigos, por lo que en principio no había evacuados en dependencias comunales.
Paralelamente, se iniciaron las conversaciones tendientes al aporte de asesoramiento para el inicio de la reconstrucción de las casas afectadas.
Alerta meteorológico
Durante la jornada de ayer seguía vigente un alerta meteorológico emitido por el Servicio Meteorológico Nacional por tormentas fuertes. Abarcaba una amplia zona que incluía al oeste, centro, sudeste y noroeste de Buenos Aires, Córdoba. noreste de La Pampa, San Luis, y sur y centro de Santa Fe.
Se debía a la presencia de “una masa de aire cálido, húmedo e inestable” que generaba áreas de tormentas.
Tras mejoras temporarias, se preveían otras para la madrugada, que podrían “ser localmente fuertes, acompañadas de abundante caída de agua, ráfagas y ocasional caída de granizo”.*
Vecinos y bomberos rescataron
a un matrimonio y a su hijo
La solidaridad nuevamente quedó expuesta ayer por la tarde en Las Tunitas, gesto que fue destacado por Hugo Debliger, en medio de la crisis por ver su vivienda destruida, en De los Granaderos y Del Libertador.
Junto a su esposa Delfina y a su pequeño hijo estaban almorzando cuando “se levantó un viento grande, que tiró el árbol sobre la casa”, explicó.
Se refería a un eucalipto de más de 30 metros de altura, con un peso estimado de diez toneladas. Estaba en el terreno lindero y arrasó con la vivienda de bloques.
“Rompió todo y no me dejó nada, pero no le podemos echar la culpa a nadie”, dijo Debliger a El Eco de Tandil, demostrando no sólo la resignación sino también que es muy consciente de la situación.
En otro momento, señaló que “antes habían caído unos granizos grandes. Los mirábamos con mi señora y nunca pensé que me iba a pasar esto”.
Añadió que “gracias a Dios, estamos bien. Mi señora se golpeó un poco y yo me pude tirar encima del nene chiquito para evitar que se golpeara. Fue una desgracia con suerte”.
Cabe acotar que la mujer fue trasladada al Hospital Municipal Ramón Santamarina con golpes en la cabeza y en la espalda, aunque a las pocas horas fue dada de alta.
Hugo Debliger sostuvo que “necesitaría una mano para poder levantar de nuevo mi casa” y destacó que se acercaron a su casa tanto desde la Municipalidad, como los bomberos, la ambulancia y “la señora Cacha, del comedor, que me ofreció lo que puede hacer por nosotros”.
Solidaridad
El damnificado añadió que “mucha gente del barrio vino hasta mi casa a solidarizarse conmigo” y destacó que “agradezco a todos los chicos que vinieron con motosierras a rescatarnos”.
Es que el grupo familiar había quedado encerrado. “Agradezco de corazón a los vecinos que sacaron el ramerío y los troncos, que estaban todos metidos en la casa. Recién luego pudimos salir”, reiteró.
Debliger acotó que “necesitaría los materiales, ya que la mano de obra me la ponen todos los vecinos y chicos amigos”, en tanto que ofreció su celular para cualquier contacto. Se trata del número 152-13277.*
Importantes daños en
Del Libertador al 500
Soledad Piñero fue otra de las damnificadas por el viento y explicó a El Eco de Tandil que “la tormenta empezó con granizo y levantó el techo, rompiendo paredes”.
La joven se encontraba con sus hijos en su casa de Del Libertador al 500.
“Alcancé a meter a los nenes abajo de la cama. Se mojó todo y cuando salí se cayó una pared que arrancó todo el sistema eléctrico. El techo de la pieza quedó corrido en tanto que la parte que se voló quedó en el terreno lindero”, resumió la mujer.
Vive sola con sus tres hijos, de cuatro, siete y ocho años, en tanto que “sobrinos y vecinos me ayudaron a sacar algunas pocas cosas”.
Agregó que “la caída de la pared rompió la heladera. También se mojó el televisor y otros artefactos, pero lo principal es que los nenes están bien”.
Consultada acerca del destino de la familia, sostuvo que “tengo, por unos días, la casa de mi mamá, ya me trajeron algunos colchones y algo de mercadería”.
Soledad apela a la solidaridad de la gente, la que se puede canalizar por medio del celular 155-15605.
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Soledad Piñero perdió gran parte de sus pertenencias a raíz del fenómeno climático de ayer.
A seis décadas
El vendaval que ayer por la tarde afectó a la zona de Las Tunitas se produjo justo el día en que se cumplían 60 años de la catástrofe natural más grande de la historia tandilense.
El denominado “Aluvión del ´51” causó doce muertes, decenas de heridos, miles de evacuados e incalculables pérdidas económicas.
Ayer, en su columna de contratapa, Marcos Gonzalez indicó que “el día había amanecido pesado, como estas últimas jornadas, con un calor poco común y un agobio que se convirtió en tema de conversaciones”.
Añadió que “la tormenta se intuía, no como el desastre que fue, sino como una necesidad, como un alivio para el sofocón”.
Afortunadamente, el temporal de ayer no tuvo la gravedad del ocurrido hace seis décadas. *
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