Un violento hecho delictivo en Las Tunitas alarmó a los vecinos que se reunieron por la inseguridad
El hecho ocurrió el domingo, alrededor de las 18, en una casa situada en Juldain 248, cuando un par de delincuentes intentó robar en una vivienda y no sólo no se alarmaron al descubrir que había una persona dentro, sino que igualmente ingresaron a la finca.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailFabio Knell, el padre de la menor de 15 años que se encontraba en el interior de la casa cuando entraron los ladrones, contó que “ella estaba estudiando porque tenía un examen el lunes. Estaba sola y a la 18 se fue a bañar. De pronto, empezó a ladrar desesperadamente la perra, salió a ver qué pasaba porque escuchaba golpes y vio a un menor en el patio desde la planta alta”.
“Cuando bajó había alguien barreteando la puerta de la cocina, pero no pudo entrar y cuando la vio a ella rompió el vidriado (de la puerta), abrió con la llave y entró”, relató en diálogo con El Eco de Tandil.
El ilícito no llegó a concretarse porque la joven, al encontrarse cara a cara con el malviviente, pulsó el botón antipánico de la alarma y salió a la calle a pedir auxilio. Los vecinos enseguida salieron de sus casas pero los ladrones, que eran dos de entre 12 y 16 años, se dieron a la fuga rápidamente.
“Lo más preocupante e impactante es que mi hija estaba adentro de la casa”, lamentó Knell.
“Lo que más impacta es la impunidad”
El vecino de Juldain al 200 expuso que “cuando te pasa esto empezás a replantearte un montón de cosas de cómo estamos viviendo, más allá de lo material o del hecho en sí. El viernes habían intentado entrar a un depósito que está debajo de la casa, pero no pudieron, y el domingo fueron un poco más allá y ahora no sabemos dónde para esto”.
“Ahora nos replanteamos toda nuestra forma de vida. Mi hija tiene actividades fuera del colegio, inglés, deportes, música, que normalmente tiene bastante autonomía, pero hoy tenemos que rever todo eso. Es imposible dejarla sola, ya no podemos dejar la casa sola tampoco”, afirmó.
A su vez, consideró que “vamos a tener que incrementar medidas de seguridad gastando más plata, aumentar este gran negocio para no estar siempre con el corazón en la boca a ver en qué momento perdemos. Esa es la sensación, lo que más impacta es la impunidad que deben sentir estos chicos para largarse a entrar en una casa sabiendo que hay gente a las 6 de la tarde, y no importarles nada. Parece que los presos somos nosotros. Está el mundo al revés”.
El destacamento que no funciona
En tanto, lamentó que “15 malandras impiden que se abra una comisaría. El destacamento ahora está parado, desactivado. Las veces que hemos necesitado un patrullero ha estado, no puedo criticar el accionar de la policía, pero el destacamento no funciona”.
“Nosotros vivimos acá desde el 1 de junio, al principio había presencia policial, y eso hacía que no hubiese tanta delincuencia, pero al complicarse la apertura e irse dilatando los tiempos ahora hay una guardia para que no lo prendan fuego, más que eso no pueden hacer, ahora está sujeto a la decisión del ministro (de Seguridad)”, sostuvo.
Asimismo, cuestionó que “pasamos a ser rehenes de un grupo minoritario y se estigmatiza el barrio cuando más del 80 o 90 por ciento es gente de trabajo, de bien. Igualmente la ciudad es insegura, no es un determinado barrio, la provincia y el país. Estamos todos en las mismas condiciones”.
“Parece que los culpables somos nosotros de tener algo y los obligados a resignarnos, a que hagan de nuestra vida lo que quieran y bajar la cabeza. Está ese estigma de que no podemos hacer nada porque son menores, o porque te van a marcar y te la hacen peor. Actuamos con miedo y dudas. Afortunadamente, esta cuadra se está poblando, y hay buena predisposición para organizarnos, cuidarnos entre nosotros y no hacerla tan fácil”.
La inseguridad
Si bien no ha habido últimamente hechos de violencia, los hurtos son algo habitual. “Hay hurtos todos los días en las obras de construcción, sobre todo. Ahora nosotros somos el depósito de las obras que están alrededor porque al haber gente cuidamos bastante. A la obra de acá abajo le robaron tres veces, a otro vecinos le hurtaron las herramientas esta semana”, indicó.
Y resaltó que lo “más preocupante es que uno no sabe dónde puede terminar eso, tanto de un lado como de otro. Uno no está preparado para ese tipo de situaciones, ni medir su reacción. No tenemos que esperar a que se produzca una tragedia para actuar y comprometernos. Si los vecinos de bien nos organizamos, no me resigno a que un grupo de delincuentes nos haga tan difícil la vida”.
El martes se reunirán vecinos con autoridades municipales y policiales
Luego de la reunión que se llevó a cabo ayer, los vecinos decidieron concretar un encuentro el martes próximo por la tarde, en horario a confirmar, en el CIC de Las Tunitas, en la que estarán invitados funcionarios municipales, autoridades policiales y judiciales.
Knell adelantó que van a plantear en esa oportunidad cuestiones “básicas que tienen que ver con el Municipio, como limpieza de terrenos, que facilitan que se escondan los delincuentes, que haya guaridas, hay tres o cuatro puntos que son aguantaderos. Entonces que los limpien o que intimen a los dueños”.
También pedirán “iluminación, cosas que deberían ser normales y que están fallando, que se mejore el estado de las calles para que los patrullajes se puedan hacer. A la policía se le va a pedir mayor presencia, no pedimos nada raro”.
En cuanto al destacamento van a pedir una explicación de en qué instancia se encuentra su habilitación formal y cuándo se va a poner en funcionamiento.
“Estamos viendo además, qué acciones podemos desarrollar para cuidarnos entre nosotros, estar alertas y movilizados, y no hacérsela tan fácil a los delincuentes a que nos ganen nuestra vida, nuestras familias, nuestras casas, nuestras pertenencias”, concluyó.
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