Una adolescente que padece mielodisplasia necesita urgente una solución habitacional
Florencia Sosa, de 14 años, padece una mielodisplasia que, afortunadamente, fue detectada en forma temprana y pudo ser atacada “para buscar todos los soportes necesarios por cualquier eventualidad”, contó su mamá, Cristina Antesana.
Todo comenzó el 25 de enero de este año, cuando Florencia atravesó una hepatitis de la cual se recuperó, pero un nuevo análisis de sangre determinó que tenía un problema con las plaquetas. Por este motivo, la derivaron al hospital de pediatría Garrahan donde, luego de una serie de estudios y una punción de médula, detectaron que tenía mielodisplasia.
Esta semana, Florencia estuvo internada en el Hospital local, “que no tiene para tratar este tipo de patología, entonces no se podía conseguir su medicación. Cuando vamos a preguntar, salía 2.200 pesos y finalmente, la consiguieron en el Hospital. Son inyecciones que se tiene que dar una vez por mes y están haciendo un trámite para conseguirlas”, relató Cristina Antesana.
Además, explicó que “ella está recibiendo una medicación que se da en el abdomen o en el brazo, que es vía subcutánea, es como una especie de vacuna para levantar las defensas. Esa medicación sale 14.800 pesos. Es inalcanzable”.
La madre aseguró que ahora le prometieron que el Hospital le proporcionará estas drogas, “después de una presión, porque al principio ellos me niegan la medicación en la farmacia” a pesar de las indicaciones de la doctora Prado, la pediatra de Florencia.
“Por qué me llevan a que yo llegue al límite”, cuestionó Cristina Antesana, quien percibe la Asignación Universal para dos de sus cinco hijos y un subsidio de mil pesos por cuatro meses que le otorgó el Intendente.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEsta situación pone en riesgo a la adolescente, que casi no tiene defensas y es vulnerable a contraer cualquier tipo de enfermedad.
“Es inhumano para una criatura. Estoy recibiendo apoyo de la Municipalidad, que mandó dos albañiles”, indicó la mujer, pero agregó que la obra marcha muy lento ya que sólo han revestido el exterior de dos muros en un mes de trabajo.
“Comprendo que les pagan poco, que no tienen ganas de venir a trabajar por el sueldo que tienen, pero yo también quiero que comprendan, es mi hija”, explicó angustiada.
Si bien expresó que “estoy muy agradecida del apoyo que estoy teniendo de Bienestar Social”, manifestó que “es ya la respuesta” que necesita su hija.
La otra opción es que la familia se mude a otro lugar, “pero es como que se me cierran las puertas. Para que Florencia vaya a vivir a otro lado, tengo que buscar una casa y nadie me quiere alquilar porque necesito una casa con muebles, si muevo los míos, se me desarman (por la humedad). Me dicen en Bienestar Social que me alquilan por cuatro meses, pero nadie quiere alquilar por cuatro meses y es una pena teniendo mi casa”
Cristina Antesana evaluó que “un alquiler de una casa amueblada sale dos mil pesos, cuatro meses son ocho mil pesos. Yo tengo adelante un sector que estuve edificando cuando trabajaba bien, pero no llegué a terminarlo. Con 8 mil pesos terminamos esa parte y la acondicionamos bien para que esté Flor”.
El problema es que “hay que apurarse, la respuesta es ya” porque cualquier enfermedad que la ataque puede ser fatal para Florencia.
La mujer aseguró que “él tiene tres departamentos. El habita uno y, supuestamente, tiene dos alquilados. El puede, está en condiciones de decir ‘venite a vivir al departamento con la nena, con tus hijos’, pero no lo hace por una cuestión de egoísmo”.
El abogado que la representa es Rodrigo López Santoro. “Lo único que se logró hacer fue retenerle 320 pesos por mes para Flor y Lucía, que está todo registrado en la cuenta del banco, los papeles de Anses, que se le pudo sólo incautar 320 pesos del sueldo”.
Aseguró que el papá está al tanto del estado de salud de Florencia, “incluso asistentes sociales, médicos del Hospital de Niños, psicólogas, lo citaron porque es como que no toma dimensión o directamente no le interesa. Entonces, si no le interesa el estado de salud de la hija, que aporte desde lo económico”.
Por último, Cristina Antesana resaltó que “no es lógico que él esté en condiciones económicas de afrontar los gastos de ella, y yo tenga que estar pidiendo ayuda, no es justo, que lo haga por la hija, que alguien lo haga reaccionar”.
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