Una artista tandilense expone en Buenos Aires
Paz inició sus estudios en 1996 en artes con orientación en plástica en la Universidad de Buenos Aires y fue ayudante de la cátedra Historia de las Artes Visuales I en el IUNA.
Cursó talleres de escritura en el Centro Cultural Ricardo Rojas y realizó performances en teatro experimental.
También pudo realizar pasantías en las fundaciones Espigas, Forner-Bigatti y Arte Viva.
Con compañeros de carrera fue responsable de reactivar el espacio de arte Juana de Arco, donde hoy realiza su exposición.
-Vos habías formado parte de ese lugar…
-Sí, pero el espacio físico cambió. Era un cuarto arriba y ahora, todo el subsuelo. Arriba quedó un espacio con objetos de diseño, aunque la raíz del lugar es el arte.
-Llevaste tu obra para Buenos Aires…
-Sí, y los curadores que son Matilde Llambi y Sebastián Vidal, que son dos historiadores del arte y artistas, me ayudaron a montarla, a darle una vuelta a la obra para que se pudiera acercar al público de una manera más ordenada.
-Llevaste trabajos de pequeño formato…
-Sí, y además hice una instalación mucho más grande y una obra de mayor formato.
-La idea de la instalación nació en un viaje…
-En Cabo Polonio, que es un lugar donde no hay barrenderos que levanten los residuos que trae el mar me encontré con muchas redes, sogas que se les han caído a los barcos. Son fibras sintéticas con mucho color, fáciles de manejar. Con eso hice animales, bichos, escenas de dos animales que se están peleando por un corazón. Yo me iba a caminar después de las tormentas, sobre todo porque llegan fibras con mucho color: amarillo, violeta, verde. Yo estaba embarazada y eran todos signos de fertilidad, por todas partes: huevos, animales con vientres fértiles. Perdí el embarazo y seguí trabajando en la misma obra; y animales todos primorosos, empezaron a tener caras de desesperación. Pasó sin darme cuenta. No es que lo pensaba, sino que salía sin filtro. Los huevos caían de los animales y abajo aparecían bichos comiéndoselos.
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-Los curadores presentaron un diálogo en papel transparente sobre tu obra…
-Ellos escribieron el texto y como la gente llega con inquietudes, les contaron y hablaron sobre su visión de la obra. Me di cuenta que no es una producción inaccesible o hermética. Muchas veces lo que ellos perciben tiene que ver con los que ellos escriben ahí.
Los diálogos que ellos crearon quedaron en una hoja. La idea es que como se hizo en papel transparente, vos podés mirar la obra por detrás y el texto está por delante. Es como que esto requiere una acción del invitado que va. Cuando vas a un museo, para entender la obra lo primero que hacés es mirar el texto y acá no. Acá se puede hurgar después.
-¿Cómo fue la inauguración?
-Muy linda, con una recibida muy cálida. Hay una cosa que es el trabajo en mi taller, muy encerrada en mí misma y ahora, el tema de lo que la gente percibe es riquísimo y me hace muy bien. Otro tema tiene que ver con la venta, que con ese tema no puedo entrar, se lo dejo a la galerista porque hay que hacer muchas relaciones públicas.
-¿Contenta de exponer en Buenos Aires?
-Sí, va a estar un mes. Estoy muy contenta, me encantaría que gente de Tandil vaya. Sé que algunos amigos van a ir.
-¿Qué estás produciendo ahora?
-Ya que terminé esto, puedo empezar con un mural para el jardín de infantes de mi hijo, ése es el proyecto actual.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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