Una buena y una mala
Cuando las sanas convicciones son el faro que dirige las acciones de una persona, salvo un imponderable, casi sin querer, por propia inercia se llega a la meta. No es común el caso de que un jurado amateur, en una corta carrera que no llega a los dos años pase al profesionalismo, y mucho menos que, en ese mismo lapso, esté a la vera del ring fallando en una pelea por un título argentino.
Ocurrió la semana pasada en Tres Arroyos en el combate entre la local Ivonne Córdoba y la salteña Natalia Burga, en donde se ponía en juego el título nacional femenino de los gallos en el que se impuso la tresarroyense, dándole un nuevo título a esa ciudad luego de 17 años. El fallo de los jurados fue unánime: Daniel Tuba por 98,5 a 95,5, Carlos Villarreal por 98,5 a 95,5 y la tercera tarjeta del tandilense Damián Villarruel 99 a 95,5.
Una verdadera satisfacción para Damián y una ratificación de su excelente aptitud como oficial de ring puesto que su tarjeta estuvo marcando una apreciación similar a la de los otros jurados que cuentan con una experiencia mucho mayor. Porque si bien el triunfo fue amplio, lo valioso es el concepto que aplicó en la evaluación de cada round, más aún cuando en estos casos no se lleva tarjeta completa (que se puede ir regulando), sino que se puntúa round por round y al finalizar cada uno se debe entregar la apreciación al fiscal. Es el primer tandilense que fuera de nuestra ciudad participa de la terna en una disputa por un campeonato argentino profesional. Y seguramente que no va a ser la última.
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Municipal de Box
Si nos remitimos a la cantidad de integrantes que, nombrados por el Intendente municipal hoy día componen al organismo encargado del control del boxeo en nuestra ciudad, no existe.
De los cinco que por Ordenanza lo componen, fue espantado Graciano Pintore, luego renunció Marcelo Torres y hace pocos días hizo lo propio Damián Villarruel. Ninguno fue repuesto y el ente quedó finito como silbido de ánima y con garantía nula de llevar a cabo en forma eficiente y confiable el cometido para el que ha sido formada.
Cada uno de los renunciantes ha tenido sus razones para alejarse de los cargos para los que fueron elegidos. Lo que extraña de sobremanera es que el director de Deportes no haya tomado los recaudos como para que la Comisión no pierda vigencia, se remplacen a los renunciantes y se cumpla con respecto al boxeo no solamente la Ordenanza Municipal, que como funcionario debería respetar a rajatabla, sino también lo que alguna vez deslizó: ?Reglamentariamente, tolerancia cero?. La otra alternativa válida es que nadie quiera ocupar las sillas vacías, al margen de que tampoco se puede poner a cualquiera.
Según algunas informaciones, a mitad de mes habría un nuevo festival de box en Unión y Progreso. ¿Quién lo va a controlar? ¿El que presionó para que se hiciera una pelea entre dos chicas cuyos pesos eran incompatibles? Una pelea que gracias a la firmeza del fiscal no se realizó y que motivó una de las huidas que dejaron sin entidad a la Comisión de Box. Como que no deberíamos asombrarnos si por alguna de esas ?fallas? en alguna oportunidad un profesional pelea en Tandil como amateur. Ojalá me equivoque.
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