Una camioneta destrozó el medidor de gas de una casa y los vecinos claman por seguridad
de máxima tensión se vivió el sábado, aproximadamente a las 21, momento en el cual una camioneta -cuyo conductor huía del local- embistió la casilla de gas de una vivienda, generando una pérdida de magnitud que puso en riesgo la integridad física del vecindario.
A gran velocidad, dicho vehículo circulaba marcha atrás debido a que la esquina de Ijurco y Darragueira se encuentra cerrada al tránsito a raíz de la reparación del pavimento de hormigón.
El conductor habría protagonizado una pelea instantes antes y sufrido la destrucción del parabrisas de su pick up Chevrolet.
Tras el choque, la tranquilidad del barrio quedó alterada ya que concurrieron al lugar personal policial, bomberos y de la empresa Camuzzi, sumándose una ambulancia del Hospital Municipal Ramón Santamarina que fue convocada ante el riesgo de explosión y la posibilidad de tener que realizar traslados de urgencia.
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?Que se terminen los problemas?
Los vecinos, algunos de los cuales están atemorizados y evitaron fotografías, fueron coincidentes en que no pretenden el cierre del local, sino que funcione como lo hacía antes: bajo el rubro de bar.
Desde que aparecieron a trabajar en el lugar mujeres, son frecuentes los problemas con los parroquianos.
?Cerca de las 21 empezaron a pegarse entre ellos. Salieron, rompieron vidrios y andaban con palos?, relató un vecino al comentar el origen de los problemas del sábado al anochecer.
Osvaldo ?un comerciante de la zona- planteó que a partir de ese momento los negocios debieron cerrar sus persianas ante el temor de que se extendiera la pelea a otros protagonistas y terminaran sufriendo daños.
Indicó que ?esto es cosa de todos los días. Acá es tierra de nadie?, sostuvo el comerciante.
Sobre la acción policial sostuvo que ?no se acerca para nada, salvo a altas horas de la noche que vienen y hablan con ellos, cuando están todos los negocios cerrados. No sé qué pasará?, dijo enigmáticamente.
Añadió que el sábado filmó parte de lo que sucedía, incluyendo la camioneta sobre el medidor de gas. ?Me vieron filmando y me dijeron que me iban a romper el negocio?, denunció.
Lamentó haber tenido que cerrar su comercio ?justo el día que más trabajo. No sé quién me va a dar la plata para poder solventar los gastos?, en tanto que definió al conductor de la camioneta como ?el mismo señor que me rompió los vidrios de la pizzería por tres empanadas?.
Por su parte, la dueña de la casa en la que la camioneta arrasó la casilla del medidor de gas explicó que en el momento del hecho estaba trabajando y que en su vivienda permanecía su marido y sus dos hijos. ?Fue una locura. Podría haber explotado todo con los chispazos de la camioneta?, dijo y añadió que ?salía mucho gas?.
Exigió ?una respuesta, que algún funcionario se acerque a mi casa y vea cómo me lo dejaron?. También quiere explicaciones sobre la habilitación del local, aclarando que ?no me molestan las chicas que trabajan, pero quiero tranquilidad?.
Es que el sábado por la noche ?podían haber matado a alguien?, sostuvo.
?Se quería ir?
Sobre la postura del conductor de la pick up tras destruir el medidor, una vecina señaló que ?mi marido lo tuvo que hacer bajar de prepo de la camioneta porque quería irse?.
?La tenía en marcha, arriba de la casilla rota y aceleraba porque quería irse. Podríamos haber volado media cuadra. El gas no es para jugar?, sostuvo.
?No quería parar el motor y le decía: ´pará que volamos todos´? relató quien hizo entrar en razones al conductor. El hombre añadió que le habían roto el parabrisas a la camioneta.
Añadió que ?es algo que no se puede creer. Estamos a media cuadra del café bar y el riesgo está igual. Los que viven enfrente no pueden seguir viviendo así?, se escuchó decir.
Otra vecina indicó que en el momento del hecho ?mandaba a mi hija a hacer un mandado y mi marido vio que había problemas, por lo que la hice quedar. Lamentablemente siempre hay disturbios?.
Los vecinos acotaron que antes ?era un barrio muy tranquilo. Eso se perdió hace siete u ocho meses, cuando empezaron a trabajar con las chicas?.
Sin embargo, dejan en claro que ?el boliche no nos embroma. Queremos que esté tranquilo. No es la idea sacar el trabajo a nadie, pero quiero estar tranquilo?, afirmó otra persona.
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