Una carnicería de Villa Gaucho sufrió un importante robo y reclaman más seguridad
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El ingreso al local se produjo tras ser violentados candados y la reja de la puerta posterior del local comercial ubicado en Palacios 1420.
Cejas explicó a El Eco de Tandil que “el sábado a la mañana me encontré que habían entrado por atrás y habían hecho una serie de destrozos, más allá de lo habitual de cualquier robo”.
Marcó también como consecuencia “el gran daño que nos hace la invasión a la privacidad y lo que causa todo esto”, tras lo cual expresó el sentimiento de “dolor e impotencia” con el que vive estos días.
Con indignación consideró que “es una locura que en tres días haya habido cuatro robos en Villa Gaucho. Nosotros también pertenecemos a Tandil”.
Entre los últimos robos mencionó al ya publicado ocurrido en la guardería San Francisco, de Asís, “otro en Rosales y un tercero a pocas cuadras. Es un despropósito. Creo que tiene que haber más prevención, un móvil parado, patrullajes en la zona”.
Explicó que en la zona “hay una escuela, un jardín, dos o tres barrios muy cercanos como el Amemt, Uom… Hay mucha gente y deberíamos tener al menos un destacamento policial”.
Lejos del
Tandil Soñado
Cejas, conocido hincha aurinegro, se quejó porque “el Tandil Soñado se está pareciendo a ´Policías en Acción´ y es muy feo. Tandil dejó de ser tranquilo. Hace once años que estoy acá y nunca me había pasado nada, pero veo que esto pasa en todos lados”.
Acotó que “la inseguridad está a nivel nacional” y consideró como central a “los elementos que tiene la policía. Si los tiene será culpa de la policía, y si no los tiene será culpa de los gobernantes que no se lo dan, ya sea nacional, provincial o local. Necesitamos que haya leyes para que no entren por una puerta y salgan por la otra”.
Cabe mencionar que Cejas sufrió el robo de mercadería y todas las herramientas de mano propias de una carnicería, además de pertenencias personales, dinero y otras herramientas de trabajo.
Los ladrones “trabajaron con total impunidad. Tengo una perra, pero entraron igual. Es como que la atontaron”. El carnicero no vive en el lugar y “la única alarma es la perra”.
Finalmente aclaró: “no tengo nada en contra de Lunghi, pero le pido menos placitas y más seguridad”.
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