Una decena de padres de la zona rural teme que sus hijos queden sin transporte escolar a Gardey
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Cuando el tema del transporte escolar rural parecía haberse resuelto, con los recorridos establecidos, los fondos destinados a la normalización del servicio y –en consecuencia- los colectivos recorriendo los distintos trayectos, volvió de manera sorpresiva al conflicto.
En esta oportunidad, el inconveniente comenzó a raíz de lo ocurrido en la jornada del miércoles, cuando 14 chicos de los distintos niveles y escuelas de Gardey fueron “bajados” de sus combis, sin previo aviso ni explicación.
A las pocas horas, sus padres fueron convocados -en primera instancia- por los directivos de las diferentes escuelas “de manera urgente” para tratar “el tema de las combis”, convocatoria que despertó una total incertidumbre, según contaron.
Ayer por la mañana, este mismo grupo de personas de la zona rural se movilizó hasta el edificio de calle Belgrano en donde funciona la Dirección de Inspección General de Educación. Allí, fueron recibidos por la jefa distrital, Andrea Etulain, quien se dispuso a escuchar sus inquietudes y planteos.
Luego de dos horas de conversación, los padres salieron al hall del segundo piso, para compartir los detalles de cada caso en particular.
Entre ellos, se encontraba María Catalina Alza, madre de Tomás, que va a quinto grado, y Simón que va a segundo; y María Arbillaga, madre de Santiago y Matías, quienes contaron a este Diario detalles de la situación.
En primer lugar, Alza indicó que “ayer (por el miércoles) fuimos citados por los directivos de las escuelas por el tema de las combis. Cuando fuimos, nos encontramos con que iban a bajar a los chicos de las combis, que no iban a poder viajar más pero sin darnos la explicación del problema determinado”.
Hasta el momento, especificó que hay 14 chicos afectados, algunos asisten a jardín y otros a primaria, y que “había muchos chicos más que tendrían que haber sido citados por las autoridades y no lo fueron, así que queremos que nos den un motivo del porqué estos chicos no pueden seguir yendo a Gardey sino que tenemos que mandarlos a otras escuelas que nos queden más cercanas a nuestros domicilios”.
El alcance
Según trascendidos, esta medida también podría afectar a algunos alumnos de secundaria. Este sería el caso del hijo más grande de María Ardiyaga, quien estimó que “van a ser afectados. Me bajaron los dos más chicos que les corresponden escuelas unitarias y el más grande, hasta ayer, había quedado, pero ahora dicen que si se vuelven a mirar las declaraciones juradas, lo bajarían también a él, y de la secundaria hay cuatro de mi recorrido que también bajaron”.
Les informaron además que la medida se aplicaría a partir de la semana que viene. “Ahora nos dieron dos días más porque nos habían dicho el lunes pero se extenderá hasta el miércoles que se abren las nuevas licitaciones para los micros. De ahí, ya te mandan otros micros supuestamente para una escuela unitaria o no sé qué harán la verdad, es que ni siquiera se sabe a qué escuelas derivarán a los chicos”, dijo la madre.
Las consecuencias
Consultada por las razones de la normativa, Arbillaga aseguró que “no pasa por una cuestión económica, porque el micro seguiría yendo con el resto de los chicos, fue una medida muy arbitraria donde se dijo ‘este sí, este no’, y el micro seguiría yendo por el mismo lugar que va hoy, donde yo alcanzo a mis hijos todos los días”.
Al menos en su caso, señaló que los arrima hasta el cruce donde para la combi y ahí suben los chicos. “Estamos acá porque queremos que nuestros hijos suban”, dijo, al tiempo que aclaró que esto repercute en el ámbito familiar también porque “yo trabajo a la tarde, las escuelas unitarias son de mañana y mi hijo va a la tarde ahora. Yo perdería mi trabajo, que es una entrada económica muy importante para mi casa”.
Por último, en relación a lo conversado con la jefa distrital, la madre detalló que “ellos dijeron que van a rever la situación, pero no te dan una solución. Hay un caso que está a un kilómetro cerca de Gardey y lo mandaron a la base igual”, al tiempo que advirtió que “no midieron las consecuencias en el ámbito familiar ni en los chicos, que estamos en abril y es un problema cambiarlos de escuela. Yo hace 9 años que llevo a mis hijos a Gardey, con todo el sacrificio económico que implica, porque la gente no entiende, pero en el campo no es lo mismo que en la ciudad”.*
PARA LA JEFA DISTRITAL DE EDUCACION
“Es un costo enorme tener
que explicarles a los papás”
Por su parte, la jefa distrital de Educación, Andrea Etulain, explicó a este Diario que “no es una medida que hemos adoptado nosotros arbitrariamente. En realidad, hay una norma en cuanto al transporte rural se refiere –que es la disposición 041 de 2002- que se empieza a trabajar a partir de 2003, que indica que podrán acceder al transporte rural en relación a la cercanía con la escuela que le corresponde”.
Seguidamente, aclaró que “esta norma está desde hace tiempo, lo que nos ha pasado en esta oportunidad es que los jefes distritales no corroborábamos las nóminas ni recepcionábamos declaraciones juradas”.
Etulain explicó que a partir de este año “la Dirección de Consejos Escolares indica, y a nosotros a través de Inspección General, que los jefes distritales hagamos un relevamiento exhaustivo para regularizar la situación en todos los distritos de la provincia”.
De este modo “solicitamos a los directores las nóminas de los alumnos con todos los anexos. Esas declaraciones juradas están firmadas por los papás donde indican su cercanía y está corroborada por el director de la escuela”.
En cuanto al planteo de los padres, la jefa distrital de Educación advirtió que “en realidad se está regularizando una norma, entendemos a los papás de Gardey, recibimos todas las inquietudes que plantearon y las vamos a estar trabajando con los directores porque tenemos que regularizar en torno a la Norma 041”.
No obstante, admitió que “si hemos cometido algún error en cuanto a kilometraje se medirán los kilómetros y se tendrá en cuenta cada caso particular”, al tiempo que reconoció que “es un costo enorme tener que explicarles a los papás”.
Aclaró también que “esto no significa cambiarlos de escuela. Los papás tienen derecho a enviarlos a la que quieran, pero sí con el acceso al transporte porque hay que garantizárselo a todos los que les corresponde, y en eso estamos trabajando”.
Por último, ratificó que “si tenemos que hacer rectificaciones y modificar, estamos a tiempo, porque quiero aclarar que este trabajo que estamos haciendo es para la segunda licitación que comienza el 18 y 19, por lo tanto, hoy elevamos todas estas inquietudes y si desde la Dirección de Consejos Escolares u otra instancia indican algo diferente, lo trataremos pero al momento es trabajar con esta norma”.*
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