Una familia de Tandil sufrió un grave accidente cuando regresaba de sus vacaciones
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Un grave accidente sufrió el último lunes una familia de Tandil, que regresaba de Córdoba después de disfrutar de las vacaciones de invierno, por Ruta 6. Los cuatro tandilenses venían abordo de un Volkswagen Suran, color gris, patente KHW 059, detrás de dos camiones. Una mala maniobra de los rodados mayores, queriendo uno pasar al otro, produjo un toque entre ellos que desencadenó que la Suran quedara en el medio y no tuviera vía de escape para evitar la colisión.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa familia oriunda de Tandil está integrada por Gabriel Onraita, su señora Patricia Sanz y las hijas del matrimonio Mora (10) y Sara (6). Como consecuencia del impacto, la mujer y la nena mayor terminaron con graves lesiones, siendo intervenidas quirúrgicamente y trasladadas primero al Hospital de Marcos Paz y desde ese centro asistencial, al Hospital Italiano de la ciudad de Buenos Aires, en el barrio de Almagro.
El hecho
El Eco de Tandil entabló diálogo telefónico con Gabriel Onraita, quien contó cómo se desencadenó el accidente. Precisó que “veníamos de vacaciones desde Córdoba y para viajar más tranquilos, tomamos la autopista Buenos Aires-Rosario y terminé agarrando la Ruta 6 que me saca a Cañuelas, que es doble vía, doble mano separada por un cantero central”.
Explicó que “venían dos camioneros irresponsables delante, los que se tocaron y el que iba del lado mío hizo una tijera y quedé encerrado entre la cabina y el trailer y terminé chocándolo”.
El conductor recordó que “vendríamos a no más de 100 kilómetros. Es más, con mi señora ‘Pato’ estábamos charlando y me estaba haciendo un sandwich. Veníamos tranquilos, y si bien llovía, estábamos a 22 kilómetros de Cañuelas, cerca de agarrar la Ruta 3 que la conozco muy bien porque vivo transitándola por mi trabajo. Si bien es un lío esa ruta, estoy acostumbrado a andar y no me importa viajar a 60 kilómetros hasta Tandil”.
Señaló que “te digo más, a la chica que nos ayuda en la casa le habíamos dicho que llegábamos a las 21 como tarde, pero creíamos que estaríamos en la ciudad alrededor de las 20 del lunes”.
Una odisea
Tras el impacto, la familia vivió momentos de mucha tensión. “Me bajé como pude, saqué a la nena más grande y a mi esposa, la verdad un momento pésimo. A la nena más chica, la sacaron un montón de personas que detuvieron la marcha y nos ayudaron. La que la pasó peor fue Mora, que es la nena más grande. Mi señora está quebrada. Mi hija más chica tuvo un golpe en el tobillo y a mí realmente me duele todo, pero por ahora espero que se recupere mi hija”, contó.
Los servicios sanitarios -por corresponder la jurisdicción- trasladaron a los heridos al Hospital de Marcos Paz.
“Realmente una sala de primeros auxilios de Tandil debe tener más insumos que ese Hospital. Lo que hacen los profesionales del nosocomio es algo increíble porque hasta la sala de cirugía se les llueve. Los médicos se arreglan como pueden, pero le sobra calidez humana”, relató Onraita.
Remarcó que “lo de Mora era muy complicado y estaba pidiendo el traslado a la obra social para el Hospital Italiano, pero me habló el cirujano de guardia y me dijo que se tendía que ir a las 20, pero que no se iba porque la nena no estaba bien”.
Cabe señalar que la menor de 10 años sufrió muchas lesiones internas. “Tuvo una fisura en el bazo, una en el colon, y escoriaciones en el páncreas. Tenía muchas hemorragias, hematomas y lo más complicado es el páncreas”, informó el papá.
Indicó que “veníamos todos atados. Mora se había dormido y los médicos me dijeron que la lesión que sufrió puede ser producto de la desaceleración”.
El resto de
la familia
Patricia Sanz, mamá de la menor, debió ser también intervenida quirúrgicamente porque “sufrió fractura de muñeca y dos huesos de la mano también fracturados. Tiene fractura de clavícula, la van a revisar porque no saben si no sufrió otra fractura en el hombro. Además de un moretón en un ojo y escoriaciones en la cara producto de los vidrios”.
En cuanto a la otra menor, indicó que “Sara se dobló el tobillo, se lo vendaron y no tuvo nada más. Es más, le dieron el alta y ya está en Tandil porque la vino a buscar una tía de mi mujer”.
Por su parte, Gabriel Onraita dijo que “me duele todo, y me empecé a encontrar que tengo terribles golpes por todos lados. Me duele la clavícula y un pie. Si sigue el dolor, iré a la guardia”.
Parte médico
El último parte médico que el papá recibió de su hija indicaba que “se encuentra en terapia intensiva, estable, según me dijeron. Sucede que las lesiones internas fueron importantes y graves, y por lo que me habló el cirujano, la agarraron a tiempo en Marcos Paz porque si hubiera habido un traslado la situación se habría agravado. Inclusive en el Hospital de Marcos Paz no hacen cirugía pediátrica, pero se pusieron todos a disposición de Mora, trajeron un anestesista pediátrico de afuera, aparte del que tienen ellos, y llamaron al jefe de cirugía que llegó a los pocos minutos. No tengo más que palabras de agradecimiento para todos por lo que hicieron”.
Manifestó que “Dios quiera que se acuerde de ella y la saque de esto, viene evolucionando. Todos me dicen que se recupera fácil, pero ver a tu hijo así es terrible”.
Por último, expresó que “a nosotros nos salvaron los airbag, si no mi mujer y yo nos matábamos en el acto por cómo se dio el accidente y porque no tuve ninguna vía de escape para evitar la colisión”.
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