Una importante cantidad de vecinos realizó ayer un abrazo simbólico al Hogar de Niñas
Con la presencia de más de un centenar de personas, a media mañana de ayer se concretó el anunciado abrazo simbólico al Hogar de Niñas, en rechazo al anuncio de su cierre y como respaldo a la gestión llevada adelante por las religiosas.
Mientras diversos integrantes de la comunidad cuestionaban seriamente los fundamentos de las recientes determinaciones, la hermana Danila evitó contestar preguntas acerca de los puntos conflictivos y destacó la presencia de ex internas que le brindaban su respaldo.
“Vinieron chicas que un poco perdí de vista y con esto que está pasando están llegando para acompañarnos. Es el regalo más grande que me pueden hacer”, dijo la religiosa.
“Prefiero no contestar” respondió ante cada pregunta vinculada al cierre y a la decisión de trasladarla. “Ya está sabido: basta. Pusimos punto, damos vuelta la hoja y empezamos un nuevo capítulo”, señaló amablemente, pero con firmeza.
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La religiosa recordó que hace 42 años “que estoy en esta casa. Me mandaron por un mes a reemplazar a una hermana. Cuando tomé contacto con las chicas pensé que no me iba más y Dios me tomó la palabra”.
Cuando se le preguntó acerca de su futuro, la hermana dijo que “me voy a dedicar a mi persona y a mi alma, solamente. Los últimos años los voy a pasar orando”.
Su nuevo destino es una casa de reposo que tiene la Congregación. “Vendría a ser como un geriátrico de monjas, en Villa Devoto”, acotó.
Durante el diálogo con El Eco Multimedios, la religiosa dijo que son “incontables” las niñas que conoció en el hogar, “ya que en 40 años pasaron muchas generaciones. Actualmente hay diez nenas, ocho que pertenecen a la Justicia y otras que estaban acá hace tiempo. La preocupación es por estas nenas a las que les están buscando un lugar para ubicarlas. Me las llevaría conmigo”, dijo con melancolía.
Finalmente, y al referirse al ánimo de las mujeres que pasaron por el Hogar, la hermana Danila dijo que “las nenas son muy espontáneas. Muchas son grandes y vienen con sus esposos e hijos. Las estoy conteniendo, porque son capaces de todo”.
Durante el abrazo simbólico dijo que “hay cosas que están mal hechas y quiero respuestas”, añadiendo que “me dijeron que las niñas ya estaban empacando, lo que me dio mucha tristeza. Por eso estoy acá”.
Sin una relación directa con el Hogar, la mujer dijo “soy pueblo: me gusta ayudar y acá estoy”.
Finalmente dijo que el grupo virtual tiene 819 adhesiones. “Me encantaría que estuvieran todos hoy acá, pero este apoyo me gustó”, sentenció.*
“Las chicas sienten que les
están llevando a su mamá”
Marcó que “para las chicas fue terrible: hace 15 días que se enteraron de esto y lo más preocupante es que -además del cierre del Hogar de Niñas- se están llevando a su mamá”.
Acotó que “quizás mucha gente no lo entiende, pero para ellas la hermana Danila es su mamá. Hay chicas que están desde los cinco años. Hoy tienen 31 y un contacto directo con el Hogar y hoy sienten la pérdida de su madre”.
Posteriormente dijo que “la humillación que han vivido (las hermanas) en estos días ha sido terrible. La congregación decidió llevárselas, a partir de un informe que elevó el padre Martín Ripa y la decisión de la comisión de cerrar al Hogar de Niñas. Por lo tanto la obra de la madre estaría terminada”.
Añadió que “ha habido cosas muy turbias: se les ha cortado el teléfono, han mandado menos cantidades de pan, han acusado a las empleadas de robarse alimentos, del mal funcionamiento del Hogar, de que los abuelos no estaban bien. Son más de 40 años en los que la hermana Danila ha puesto todo, con el apoyo de toda la comunidad”.
Consideró Latú que “decir que se cierra por algo económico es una excusa. Por otra parte, la Ley de Minoridad existe hace mucho. Se tomaron de un montón de cosas que son todas excusas”.
Raquel Latú señaló que “me parece una vergüenza que una mujer de 85 años haya podido llevar a cabo este trabajo durante tanto tiempo y ellas –por la Sociedad de Damas- que son mucho más jóvenes pretendan cerrar el hogar”.
Finalmente cuestionó que sólo se pretenda mantener al Hogar de Ancianos. “Dijeron que piensan comprar un edificio nuevo. Me pregunto con qué plata, si supuestamente el problema es económico”.
Inmediatamente acotó que “el Hogar de Abuelos no se toca porque económicamente les rinde, ya que los internos entregan un 80 por ciento de su jubilación. Además, muchas de las familias donan terrenos y gente de la comunidad dona casas cuyo dinero va a la comisión para que esta obra siga en pie”, sentenció.*
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