Una madre apela a la solidaridad para conseguir una vivienda apta para su hija
El caso de Stella Maris Fernández, de 37 años y madre de 7 hijos, sigue igual. Junto a su marido continúan en la lucha por encontrar una casa para alquilar, debido principalmente a la enfermedad que padece su hija menor, Catalina, de tan sólo 1 año.
Si bien viven en una casita sobre la calle Dinamarca al 700, necesitan con urgencia un ambiente más apto para el bienestar de la nena. Su principal problema es no poseer garantía propietaria, por lo que se les dificulta conseguir a alguien que les quiera alquilar un lugar.
Tras haber organizado su casa, a punto de servirles el almuerzo a sus hijos, Stella Maris contó que después de que saliera la nota en el Diario recibió el llamado de Rubén Diéguez, subsecretario de Desarrollo Social, quien la citó el lunes siguiente al de las votaciones. “Estuvimos charlando sobre el tema y él me ofrece todo pero no me da nada, ésa es la realidad”, criticó.
En la ocasión, el funcionario municipal le confirmó que “desde el Municipio va a estar la plata para el alquiler y me dijo que busquemos la casa pero mi problema es que no cuento con garantía propietaria”. Del Municipio, confesó, “fue el único llamado que recibí y nadie responde a nada”.
Seguidamente, Stella Maris detalló que se acercó también al centro de salud, donde conversó con la asistente social, Karina Castillo, quien le propuso hacer una reunión “con todos los que están manejando el caso”, y aún está a la espera de que se concrete.
Según añadió, se acercó al Servicio Local, donde se atienden Catalina y también su otra hija, Mariana. “Ellos me dicen que busque la casa, que procure que sea particular pero hoy particular no hay nada. Todo es a nivel rematador, te piden tres meses y la garantía propietaria y ellos dicen que me dan todo pero que no pueden ser garantes de nada”, explicó la mujer.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSegún la mamá de la pequeña, “pese a que en la tomografía por ahora arroja que no hay metástasis, el riesgo son los broncoespasmos”. En este contexto, insistió en que “el riesgo es la casa, el lugar habitacional para ella, la humedad”.
Ya con lágrimas en sus ojos, Stella Maris señaló: “No quiero ir en contra de nadie pero el Intendente es médico y creo que sabe de la gravedad de la situación, ¿Por qué no responden? A eso voy”.
Según el diagnóstico de los médicos que la atienden en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, en Capital Federal, Catalina padece “un tumor y está bajo tratamiento quimioterápico y control oncológico durante 5 años. Requiere contar con una vivienda con instalación de luz, gas y cloacas para evitar que aumenten los riesgos de infecciones”.
Mientras tanto, en cuanto a su situación económica familiar, especificó que “el ingreso sigue siendo el mismo, los 880 mensuales del salario y ahora esperemos que con esto de que tenemos que viajar cada 45 días, uno pueda encontrar otro trabajo pero ahí está el tema”.
Jano por Todos
En primer lugar, Machuca contó que se pusieron en contacto con Stella Maris luego de haber leído la nota en este Diario. Tras celebrar el Día del Niño junto a Catalina, se acercaron a la casa de Stella Maris y su familia.
A su turno, Machuca acotó que “podemos emparcharlo pero el tema principal es la casa. Hoy están viviendo en una vivienda que es para cuatro personas, nueve”, a la vez que apuntó a que en este lugar “Catalina no puede crecer porque no puede gatear”.
Además, expresó: “Se soluciona de un lado pero se complica del otro. Está bien, la última tomografía dice que no tiene el problema que venía teniendo pero ahora son los broncoespasmos, necesita un ambiente cálido y seco y no lo tiene”. Entonces, indicó, “nosotros lo que estamos tratando de hacer es encontrar a alguien que salga de garante o que pueda alquilar sin garantía. También nos contactamos con los chicos de la casa de botellas que nos dijeron que si consiguen un terreno, ellos nos pueden dar las cosas”.
“Agradecemos todo lo que se nos da, Diéguez le dijo a Stella Maris que consiga el terreno y ellos le dan desde el piso hasta el techo, todo. Pero en el día a día, no se puede decir “yo te regalo esto, pero mientras conseguí lo otro”, contó el joven.
Por último, apuntó a que “la alternativa de la gente de la Casa de Botellas es viable, lo que piden que la familia se comprometa con la autoconstrucción, así que eso sería una posibilidad”.*
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