Una mamá busca a su hija de 14 años que se fue de su casa por un problema con las drogas
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María Luján González busca con desesperación a su hija de 14 años, llamada Sasha González, que se fue de su casa el 14 de enero a la tarde, antes de comenzar un tratamiento para superar su adicción a los estupefacientes.
Su mamá confía en que va a encontrar a Sasha, aunque teme por su integridad física. Al mismo tiempo, le reclama a la Justicia y al Estado ayuda para contener y tratar a la adolescente de 14 años, que padece un problema que crece en Tandil.
Al igual que el grupo de padres con hijos adictos a las drogas, marcó la ausencia de un lugar para llevar adelante tratamientos efectivos y destacó la cantidad de casos con los que tuvo contacto a partir de la búsqueda de su hija.
El último día
“El 14 de enero estuve en casa. Le dije: ‘Me voy a acostar un rato a la siesta y después vamos a ir al centro’. Dormí una hora. Me levanté. Le digo a la hermana que vaya a buscarla, porque había ido hasta la casa de la abuela que está en la esquina. La fue a buscar y no estaba. Fue el último día que la vi”, relató la mamá, que trabaja en el centro de salud que funciona en el CIC de Las Tunitas.
Sasha sólo se llevó una mochila, una remera y un pantalón. No tomó sus documentos ni dinero. “Dejó todo”, explicó María Luján González.
La menor ya se había ausentado de su hogar, el 26 de diciembre pasado, cuando les sustrajo una importante suma de dinero a sus padres y se fue a la casa de una amiga. En esa oportunidad, le avisaron rápidamente a la familia y la adolescente regresó porque extrañaba.
“Esto está en Tandil y
hay mucha cantidad”
La mujer explicó que “hace un año que venimos pidiendo ayuda, sobre todo con la Justicia, porque la obra social Oschoca (Obra Social de Choferes de Camiones) nos ampara y nos da a elegir el lugar que nosotros necesitemos. El problema son las leyes, que amparan al menor, entonces les hablás de una enfermedad así y no quieren ver que esto está acá en Tandil y hay mucha cantidad”.
Sasha tiene otros tres hermanos –uno casado- y a sus padres, que no conocen de discusiones ni de violencia. “Estoy tan asombrada, no logro entender”, expresó María Luján a la hora de analizar las razones de la enfermedad de su hija.
Por otra parte, indicó que en diciembre hablaron con ella y le pidieron que eligiera qué estudiar. “El año pasado había hecho hasta un curso de modelo. Es una nena alta, muy bonita, muy simpática, todo normal. Lo que le propuse es ir juntas a otra psicóloga. Nunca la he dejado de lado para que se sienta acompañada, para que pueda salir de esto, pero se me puso demasiado difícil”, confesó.
En estos días, ha recibido varios llamados de gente que dice haberla visto en Tandil y en Mar del Plata, “pero no tenemos algo fijo”. Mientras tanto, tiene “pánico” de que le pase algo, porque la primera vez regresó enseguida y ahora no recibió ni mensajes ni llamados.
Radicó la denuncia en la Seccional Primera e interviene la DDI, “pero no saben dónde está”. Tampoco sus amigos tuvieron noticias de Sasha, aunque su madre duda si la apañan o la están buscando.
Movilizar
a la ciudad
“No sé dónde más buscar. No sé que más hacer”, expresó la mujer y anunció que el lunes, a las 20, convoca a una marcha desde la Municipalidad hasta la Seccional Primera para reclamar que aparezca Sasha.
La intención es que “las autoridades sepan que no estoy sola y que la gente de Tandil también apoya la búsqueda, y para que no se siga repitiendo porque no es la única mi hija”.
Agregó que el miércoles pasado “me reuní con Juan Pablo Frolik (intendente interino), estuvo Pablo Esquivel (director de Prevención Comunitaria), Oscar Teruggi (secretario de Desarrollo Social), y les dije que este problema en la ciudad se ha extendido. Está y está muy a la vista”.
Analizó que “antes vos sabías que existía, pero los chicos se escondían. Hoy están en la Plaza Independencia drogándose, lamentablemente es así, y en Tandil no tenés un lugar, no tenés una persona que te oriente. Es muy difícil. Con este problema que tengo, varias mamás se han acercado a mí buscando ayuda, y yo no les puedo aconsejar nada lamentablemente, porque no puedo solucionar en este momento mi problema tampoco”.
Además, dijo que en Tandil sólo hay un lugar para seguir un tratamiento, pero es “de puertas abiertas” y relató que “dije en su momento que tenía un problema en mi casa y no quería tirarle mi problema a nadie, quiero buscarle una solución. Sé que mi hija si la pongo en un lugar que la puedan atender, con médicos, psicólogos, el acompañamiento de la familia, sé que va a salir adelante. Lamentablemente, acá no hay una institución que te sepa guiar”.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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