Una mirada desde la ciencia
?Me pone muy feliz el saber que mi país adopte una ley que recomponga la igualdad de derechos para sus ciudadanos. Estoy totalmente de acuerdo con ella, y me pregunto por que tardamos tanto en reaccionar, y en responder a las necesidades humanas de las minorías.
Si tenemos tantas dudas, me pregunto por que no miramos lo que pasa en otros lugares, en otras culturas y analizamos sus experiencias y resultados.
Hace más de 15 años, al terminar mi maestría en sexualidad en España, la universidad me otorgó una beca para hacer un curso sobre homosexualidad en Utrech, Holanda. Fue una experiencia maravillosa para mi, porque aprendí muchas cosas de la vida, y especialmente de la vida de quienes por alguna razón son vistos como diferentes. Aprendí mucho de su dolor, de sus pasiones, de sus necesidades.
También aprendí que para cumplir con las funciones básicas de la paternidad y /o maternidad, que básicamente son: dar mucho amor, cuidado y valores para que los hijos/as sean personas de bien y felices en la vida, no es absolutamente necesario que se críen en un hogar que tenga una mamá y un papá viviendo juntos. Hay muchas personas maravillosas en la vida que fueron criados por una mamá y una abuela, o dos tías, o una mamá y su hermano, o una mamá o un papá que están solos en el rol de educador; y porque no con dos mujeres que se aman, o dos varones que se aman, se respetan y tratan bien, en un hogar feliz.
La familia tradicional no es garantía de nada, no le garantiza a ese hijo o hija que van a tener unos padres que se amen y se traten con respeto, ni que lo o la van a proteger de situaciones de abuso o maltrato, ni mucho menos que van a ser hijos deseados; y conozco mil ejemplos para citar.
También aprendí que la orientación sexual y la identidad sexual de cada individuo se va desarrollando en la medida que el niño y la niña se van socializando. Los roles que cumple la madre y el padre, no son determinantes para su identificación. Esto quiere decir que un hijo criado por dos varones que viven en pareja no van a determinar su orientación como homosexual, ni su identidad como femenina.
Mas allá de apoyar la igualdad de derechos, creo que como sociedad, como padres, como educadores y viviendo en un mundo tan materialista y contaminado con malas acciones, tenemos que defender y enseñar a valorar a todas las acciones y leyes que protejan al amor y las buenas intensiones de las personas.
Este es el mensaje que me gustaría dejar especialmente para los más jóvenes?. (Doctora Olga Marega, especialista consultora en ginecología y obstetricia, especialista en sexualidad clínica y master en sexualidad humana )
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