Una mujer denunció a su ex pareja por dejarla en la calle con sus hijos y dice que lo cubren por ser policía
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Concretamente, denunció a su ex pareja, con quien mantuvo una relación marital durante 14 años, por haberla “dejado en la calle” con sus hijos: un nene de 11 y una nena de 4, tras una violenta discusión que mantuvo con el padre de los pequeños, quien se desempeña como policía en la ciudad y que por esta razón, ella afirma que “está todo tapado”.
Según relató, el día después a la disputa, que tuvo lugar el pasado 30 de diciembre, se dirigió a su trabajo como un día normal. Al regresar, se percató que habían sido sacadas todas las aberturas de su vivienda, la misma que dice haber pagado junto a su ex pareja durante estos años, por lo que asegura que también le pertenecen.
A los tres días, y luego de haber efectuado las denuncias pertinentes, primero en la comisaría Tercera y luego en la Comisaría de la Mujer -donde hasta ese entonces su ex marido trabajaba y culminada la feria judicial fue trasladado a la comisaría Segunda- pasó por el domicilio y vio que las aberturas estaban puestas nuevamente. Dijo que la atendió un hombre, supuesto nuevo inquilino, diciéndole que la casa se había alquilado.
Sin otra salida ante la situación extrema de no tener adónde alojarse, recurrió a su hermana para pedirle ayuda, quien la albergó en su casa, situada a pocas cuadras de su domicilio. Allí viven hoy junto a sus hijos, siendo en total 10 personas bajo un reducido techo. Coronel reclama una respuesta de la Justicia y pide que su ex pareja les devuelva la casa; no por ella, sino por sus pequeños hijos, según afirma.
Así, la mujer abrió las puertas de la vivienda y describió la dura situación que está atravesando desde hace ya dos meses. Empleada de un comercio, cuenta que gana 120 pesos por día y que tuvo que vender algunas de sus pertenencias para que ayer sus pequeños hijos puedan iniciar el ciclo lectivo.
Hasta el momento aseguró que no tuvo novedades ni diálogo alguno con el padre de los chiquitos, de quien dice desconocer siquiera su actual paradero.
El testimonio
Con las copias en mano de las denuncias que presentó contra su ex pareja en las distintas dependencias policiales, Coronel pidió en primer lugar “que la jueza se ponga en lugar de madre y vea que tengo tres chicos en la calle”. Relató que “son menores, yo no reclamo por mí sino por ellos, tenían un nivel de vida y de un momento para el otro bajaron totalmente”, y exigió que “que su padre les devuelva el techo que les sacó”.
Contó que “el 30 de diciembre entré a mi casa y no tenía puertas, ventanas, vidrios, nada”. Admitió que la tensa situación se inició en octubre pasado, con quien fue su pareja durante 14 años. “El es muy celoso, obsesivo directamente. Una sola vez me pegó que fue el 30 de diciembre a la madrugada, pero siempre me maltrató psicológicamente y siempre porque tiene su uniforme puesto”, detalló.
Especificó que su ex marido “es teniente, como él trabajaba en la Comisaría de la Mujer, se defendía un montón. Cuando hice la denuncia que me había sacado todo, él dijo que todas las aberturas las había regalado, que no tenía cómo construir de vuelta la casa, se lo dijo al de la Tercera y después a la comisaria Pía”.
El pasado 2 de enero -continuó- “cuando paso por mi casa veo que estaban todas las aberturas puestas, pensé que se había arrepentido y las puso para que vuelva con los hijos, pero cuando voy a entrar a mi domicilio sale un hombre y me dice que la casa la había alquilado. Un alquiler que no tiene garantía, nada, hecho el 1 de enero”.
El episodio
Según su testimonio, aquel 30 de diciembre la discusión se desató cuando “él estaba en la computadora, yo pasé para hacerle la mamadera a la nena y le dije que chateara tranquilo con la novia, que no me molestara, que no sacara el Facebook, y ahí me empezó a agredir mal”.
La joven mujer reconoció que “no pensé que iba a reaccionar tan mal”, pero en ese instante se desató una disputa y “verbalmente nos empezamos a insultar y me empezó a levantar la mano. Donde vi que ya era cada vez más fuerte, me defendí, le pegué, cuando me fui corriendo para la pieza porque estaba la nena durmiendo, ahí le pegué el grito al nene de 11 y le dije que el papá me estaba pegando”.
Al día siguiente, cuando volvió de trabajar a la noche, se percató que faltaban las aberturas. Horas antes, confesó que había tenido que recurrir a un médico por los dolores que tenía en sus manos, producto de la pelea que había protagonizado con el padre de sus hijos la noche anterior.
El shock
“Acudí a mi hermana, cuando llegué lo primero que hice fue llamarla a ella, fue después mi otra hermana, fueron mis papás, los vecinos de mi hermana que llevaron chapas y todo para tapar la casa, y al otro día tuve que hacer la mudanza. La nena de cuatro años tiene asma; aparte el shock que fue para ellos ver la casa así, sin puertas, sin ventanas, no entienden porqué su propio padre hizo eso”, preguntó.
Según relató, la denuncia la efectuó ese mismo día a las 22.30 en la comisaría Tercera porque “no quería ir a la Comisaría de la Mujer porque él trabajaba ahí y lo siguen cubriendo en todo. Por 300 metros él en este momento no se puede acercar a mí pero hará menos de un mes pasó por acá tranquilamente en moto, así que fui derecho a Fiscalía –porque ya me dirijo a Fiscalía, no a las comisarías”.
“Está todo tapado”
Luego, Coronel informó que a su ex pareja “lo trasladaron cuando abrió la feria judicial, a la comisaría Segunda”, y denunció que “está todo tapado, todo cubierto, y no es que estoy pidiendo milagros, quiero el techo de vuelta de mis hijos”.
La vivienda en la que vivían juntos, según recordó, la compró su ex pareja en 1997 y en 1999 se casaron, pero aclaró que “la hipoteca fue 14 años pagada por los dos, la mitad de la casa es mía y por más que no fuera mía hay dos menores de edad en la calle, les corresponde a sus hijos, no estoy pidiendo algo del otro mundo, tampoco quiero pedir que me den una casa o algo, ni Bienestar Social ni nada, porque ellos tienen su casa, es la casa de ellos. El tiene un sueldo de 10 mil pesos, hace dos meses que no los ve y hace más de tres meses que yo no recibo un peso”.
Aseguró que tuvo que vender “cosas para que los chicos empezaran la escuela, mi sueldo es de 120 pesos por día. No trabajo, no cobro. Entonces: ¿En dónde está la justicia? ¿Del lado de un policía?”.
“¿Por qué todo se tapa?”, se preguntó, y admitió que siente impotencia porque “si una mujer se mete adentro de una casa con una criatura no la pueden sacar, en cambio, si un padre saca a sus hijos, porque en este momento fue echarnos a la calle al dejarnos sin aberturas, ¿cómo es posible que la jueza no haya procedido?”.
Insistió en que “hace dos meses que estoy acá, dos meses que mis hijos están en la calle, que están amontonados, llega un momento en que los chicos se pelean porque son siete chicos acá adentro, de 2 a 17 años, entonces que se pongan un poquito del lado mío y que vean que hay tres criaturas”.
“¿Lo protegen porque es un policía?”
Según informó la mujer, el caso quedó en manos en primera instancia de “la jueza de Olavarría y el 14 de enero se cambió a la de Tandil. Ahora me dieron una fecha para el 28 de marzo para tener otra audiencia. ¿Un mes más tengo que esperar?”.
Mientras tanto, aclaró que con su ex pareja no ha tenido contacto alguno. “No sé el número de teléfono, dónde vive, tampoco es capaz de enviar un mandadero con una bolsa de mercadería para sus hijos, él se me llevó la mitad de las cosas de mi casa, nadie hace nada”, cuestionó, y pidió que “me devuelva la casa de mi hijos”.
En otro párrafo, expuso que “lo que veo mal es que la Comisaría de la Mujer no me respondió como tendría que haberme respondido porque él estaba trabajando ahí adentro, tuvo un mes ahí adentro a un policía que sacó a sus hijos a la calle, maltrató a su esposa y estaba todo normal ahí adentro”.
Contó que ella les pidió “por favor que le sacaran el arma, y en ningún momento se la sacaron. Entonces, ¿Por qué lo protegen tanto?, ¿porque es un policía más? ¿A cuántos policías están protegiendo, entonces? Un policía puede venir, matarnos a palos, echar a la calle a sus hijos, pero claro, es un policía, y no se toca”.
Coronel dijo que su marido siempre la maltrató psicológicamente, que siempre le decía “`yo tengo el uniforme, a mí no me van a hacer nada´. Entonces, porque tengas un uniforme ¿Podés hacer todo lo que estás haciendo?”, interrogó.
No obstante, describió que durante los años anteriores “la relación fue buena, no fue una relación mala, fue un excelente padre con ellos, pero cuando una pareja no va, no va, y si el odio es contra mí porqué se la agarra con sus propios hijos. Supuestamente los amaba tanto, los adoraba, eran sus ojos. Hoy en día ellos a la que tienen es a la madre, el dolor mío no es por mí sino por ellos, por los dos menores que están en la calle”.
“Todo es un lío, somos 10 viviendo, 7 menores, yo reclamo por mis hijos, es la casa de ellos donde tenían sus habitaciones, sus televisores, sus computadoras, su play, sus juguetes, todo, y de un momento para el otro se encontraron en una pieza, durmiendo todos amontonados; él, que tenía su pieza, ahora duerme en el piso, `¿Cómo me puedo sentir hoy en día yo?´”, se preguntó llorando.
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