Una mujer y sus tres hijas quedaron sin hogar tras un incendio en la vivienda que alquilaban
Cerca de las 21.40 del lunes se produjo un incendio de magnitud en la vivienda de Labardén 2482, en la que viven Laura Molina y sus tres hijas de 16, 13 y 10 años.
En el lugar intervinieron dotaciones del Cuartel de Bombero de Villa Italia, que acudieron a controlar las llamas. De acuerdo al relato de la damnificada, el siniestro se originó en la cocina y se propagó al dormitorio y el baño, dañando la estructura de la propiedad.
Cuando llegaron, los servidores públicos decidieron derivar a la mujer al Hospital Ramón Santamarina, ya que padecía un crisis de nervios.
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Ayer, con la contención de los vecinos, Laura Molina relató que el lunes por la noche ?fuimos a comprar una garrafa con mi hija, e intentamos colocar la pantalla que ya teníamos de hace tiempo y nunca hubo problemas para prenderla. Cuando la vamos a encender, subo el gas y explotó?.
Ante ese panorama, ?nos asustamos muchísimo, cayó la garrafa prendida fuego al piso y de la desesperación salimos, y al dejar la puerta abierta, en cuestión de minutos se prendió prácticamente todo y perdimos todo?.
Laura Molina y sus tres hijas sufrieron la pérdida total de la cocina y sus elementos, como la heladera y todo tipo de utensilios. Ayer por la mañana, aún permanecían tirados los restos chamuscados de los muebles, de los que emanaba un rancio olor mezcla de ceniza y agua.
La vivienda, además de la cocina, cuenta con una habitación, un baño y un antebaño. El fuego llegó hasta el dormitorio, y los vecinos ayudaron a sacar las pertenencias de las cuatro mujeres.
?Más que nada el daño material es la casa, que es alquilada?, lamentó Laura Molina, que pagaba 500 pesos por mes. Ayer por la mañana ya le había avisado al propietario, ?que fue muy solidario y por lo único que se preocupó fue porque a mis hijas no les hubiese pasado nada?.
A pesar de que por la cuadra pasa la red de gas, el domicilio no cuenta con conexión a la red y sus habitantes debían recurrir a las garrafas, gastando más dinero en calefacción e incrementando el peligro de accidentes.
La mujer relató que ?trabajo todo el día y ellas quedan encerradas acá. Creo que si hubieran estado ellas adentro, hubiera sido otra la historia que estoy contando hoy?.
Laura y sus hijas se instalaron en la vivienda de Labardén al 2400 el 15 de marzo pasado. Oriunda de Tandil, regresó a la ciudad desde Puerto Madryn, tras haberse separado de su esposo.
Su propiedad
está usurpada
?En realidad tengo mi casa, que pertenecía a mis padres que están fallecidos los dos. Somos nueve hermanos, y mi casa en este momento está usurpada y estamos con trámites de desalojo, que no avanzan todavía?, indicó la mujer todavía angustiada por el desastre.
Esa casa está ubicada en Chapaleofú 2540, en el barrio de Villa Aguirre. ?Hay dos familias ?un matrimonio joven con chicos en edad escolar y otra pareja mayor- viviendo ahí. Yo traté de ubicarme ahí, pero al negarse, me tuve que venir alquilar, y ahora, al no tener adónde ir, supongo que ellos tendrán que deponer su actitud?, manifestó.
Aprovechó la oportunidad para solicitarle a las autoridades que ?por favor me ayuden, porque no puedo quedar en esta situación, más con tres hijas. Y además estoy pagando un alquiler de 500 pesos teniendo mi casa propia?.
Laura Molina explicó que trabaja por hora de empleada en casas de familia y le cuesta juntar el monto de la renta, ?criando a tres hijas sola porque estoy separada de hecho?.
Además, afirmó que dos de sus hijas asisten a la escuela secundaria y la más chica a primaria. Cuando estaban solas en la casa, las niñas quedaban encerradas con pasadores y candados para evitar intentos de robos o ataques.
Consultada sobre si sus hermanos le prestarían la vivienda que se encuentra ocupada desde marzo de 2009, indicó que ?ellos están todos de acuerdo, pero es un problema de fondo bastante delicado que espero que con todo esto se solucione?.
Si alguien puede colaborar con Laura Molina, se puede comunicar con su vecina Ofelia al teléfono 44-1019, ya que se le quemaron los documentos y el celular.
Un antecedente
lamentable
En diálogo con El Eco de Tandil, Laura recordó que su papá, Marcos Rubén Molina, murió asfixiado cuando se incendió la vivienda de Chapaleofú 2540, en junio de 2006.
Tiempo después del accidente, reconstruyeron la casa que hoy está usurpada y una de las herederas reclama para vivir. *
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