Una obra sufrió dos importantes robos y el damnificado cuestionó la inseguridad
Con mucho esfuerzo Daniel Car y su pareja llevan adelante el proyecto de construir su vivienda en un terreno adquirido hace años en Brivio y Saavedra Lamas, pero esta semana sufrieron dos robos en los que perdieron gran parte de las aberturas, especialmente diseñadas.
Tales delitos generaron desazón e impotencia en los damnificados, a la vez que sirvieron como disparador para el planteo de una serie de casos similares ocurridos en obras ubicadas en distintos puntos de la ciudad.
?Con mucho esfuerzo trajimos troncos de otro lado para poder darle una visión más serrana al lugar y que no sean tan cuadraditas todas las casas. Las aberturas también eran del sur, hecha con muy buena madera (lenga y ciprés)?, comenzó marcando Car, como para ejemplificar el esfuerzo y la dedicación que le ponen a la futura vivienda familiar.
Sin embargo, las ilusiones sufrieron un golpe el martes, ya que ?nos encontramos con que se habían llevado las ventanas, que estaban colocadas. Pero dos días después nos habían sacado las puertas?.
Las aberturas eran difíciles de manipular y ?para sacar la puerta han actuado por lo menos dos personas que se la bancaran mucho, porque para ponerla fuimos tres. Estaba muy amurada?, ejemplificó.
Añadió que más allá del costo ?había un trabajo muy artesanal, tanto en puertas como en ventanas. Están hechas a mano y medidas, con un amigo. No es sólo el costo, sino que ahora sufrimos la pérdida de un mes y medio para que las vuelvan a hacer; hay que volver a traerlas y parar la obra?.
Car indicó que ?la policía dice que pasa y que no puede hacer nada, que no tiene gente. Pero lo más lamentable de esto es que soy nacido en Tandil: mi abuelo era el primer vecino con una chatarrería. Ese Tandil cada vez está más inseguro?, planteó.
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El damnificado posteriormente indicó que ?en todas las obras están robando y mucho. Paralelamente no hay respuestas de ningún tipo?.
Añadió que ?éste no es el único robo en la zona. También los hubo en construcciones vecinas y en casas habitadas. Entran a cualquier hora, ya no es una cuestión de decir que es de noche?, aclaró.
Car marcó que ?de una casa se llevaron dos notebooks, cerca de las seis de la tarde y el dueño los estaba mirando?, en tanto que en otra casa en obra ?faltaron ocho pallets de ladrillos de una obra, por lo que tienen que andar con un camión. Sogas, cuerdas, herramientas. Toda cosa que no esté súper amurada puede ser botín?.
Ahora la preocupación es ?cómo seguir adelante, porque ?por ejemplo- hay que tirar cables, no se termina en el día y quizás cuando venís no están. La inseguridad en las obras es como en las casas, ya no sabemos qué más hacer?, dijo con desazón.
Car consideró que ?seguramente algún mercado tiene que haber, si bien la puerta y ventanas no creo que las puedan poner en ningún lado porque son totalmente identificables, ya que son únicas. Terminarán en la puerta del patio de la casa de alguien o vendida en alguna ciudad vecina?.
Al momento de valuar los elementos robados, el damnificado dijo que la puerta tenía un costo de unos dos mil pesos, mientras que cada ventana superaba los mil pesos, a lo que se suman herramientas tales como lustralijadoras, agujereadoras y motosierras.*
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