Una panadería de calle Rauch al 1600, anoche fue el blanco de un robo a mano armada
El hecho ocurrió anoche, alrededor de las 21, cuando dos jóvenes ingresaron al comercio y uno de ellos encañonó a la empleada con un arma de fuego, mientras el otro, que no estaba armado, le exigió que le indicara dónde estaba el dinero.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailRocío Sotelo, la empleada, que es la esposa del hijo del dueño de la panadería, inmediatamente le dijo dónde estaba la caja registradora y el ladrón que no estaba armado pasó del otro lado del mostrador. Pero como estaba utilizando guantes, no lograba abrirla. Entonces la víctima le ofreció hacerlo por él y darle el dinero. Una vez conformes con el botín, compuesto por unos 2.500 pesos, uno de los malvivientes le dijo a la empleada: “Disculpame, flaquita” y luego se dieron a la fuga a pie.
Si bien los ladrones actuaron rápidamente y no ejercieron violencia, la víctima vivió una situación de gran tensión ya que se encuentra embarazada.
Los describió como dos jóvenes de entre 25 y 30 años, ambos tapados con bufandas y gorros. Si bien no les pudo ver bien el rostro, la joven habría reconocido a uno de ellos, por tratarse de alguien del barrio. A su vez, el local cuenta con cámaras de seguridad, lo cual facilitaría la identificación de los malhechores.
La denuncia fue radicada en la comisaría Tercera y al cierre de esta edición la policía estaba intentando dar con los malvivientes.
Ola de asaltos
Aunque es la primera vez que el comercio sufre un ilícito de estas características, hace tan sólo una semana hubo otro hecho grave en la calle Rauch y la colectora Pugliese, a tan sólo media cuadra.
Más precisamente el sábado de la semana pasada por la noche, los habitantes de la casa situada sobre Rauch escucharon que alguien llamaba a la puerta. Al abrir, fueron sorprendidos por cuatro personas que a punta de pistola lograron controlar la situación. Una vez que reunieron un apetitoso botín, encerraron a las víctimas en el interior de un baño y escaparon con rumbo desconocido.
En tanto, el jueves pasado, otra panadería situada en otro barrio fue el blanco de un atraco similar. En esa oportunidad, fue el turno de la panadería Del Sol, ubicada en Pinto 1366, que sufrió un total de tres robos a mano armada en el año. El delincuente se alzó con la recaudación del día y la empleada debió ser asistida en el Hospital Ramón Santamarina, con un ataque de nervios.
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