Una pañalera de Villa Gaucho sufrió el segundo intento de robo en sus cuatro días de existencia
Un nuevo hecho de inseguridad sucedió ayer a la madrugada en un local que en sus escasos cuatro días de vida comercial tiene en su historial dos frustrados intentos de robo.
Tal como ocurrió en la jornada anterior, la pañalera Piojitos –de avenida Actis y Rosales- fue el blanco elegido por los delincuentes, que no pudieron ingresar al comercio.
Es que tras el primer intento de robo, en que fueron detenidos por la policía tres mayores de edad y una adolescente, el propietario optó por incrementar la seguridad y quedarse a dormir en el comercio.
Cabe destacar que el negocio está emplazado en la zona de Villa Gaucho, sector de la ciudad que en el último tiempo ha sufrido varios delitos.
Los habitantes de la barriada públicamente han reclamado mayores patrullajes e incluso han mantenido reuniones con autoridades policiales y del área comunal de Prevención Ciudadana, con la intención de frenar la ola de robos domiciliarios que se registra en el último tiempo.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailAl analizar la situación, el damnificado decidió anular la abertura mediante una pared. “La hice y me quedé a pasar la noche, ya que la pared estaba fresca”, explicó.
Añadió que “a la madrugada, entre 3 y 3.30, intentaron entrar, rompiendo la pared. No lo hicieron porque yo estaba acá y pegué un grito”.
Saldi agregó que “yo hice la vigilancia, sino es imposible aguantar”, en tanto que no pudo observar para qué lado salieron los frustrados boqueteros.
Consultado sobre el porqué de tanto ensañamiento, el damnificado dijo: “No sé si es porque soy nuevo y sea la bienvenida, la verdad que no sé”.
Tras algunas demoras, la pañalera abrió sus puertas el sábado. “Pasaron cuatro días, ya tengo dos intentos de robo y me he tenido que quedar acá”, dijo Saldi.
La víctima indicó que contratará un servicio de alarma, en tanto que optó por asegurar el local.
El negocio es sucursal de otro instalado en Villa Italia, zona en la que “hasta ahora no he tenido problemas, pero acá sí”.
En cuanto a la zona, “de día hay bastante movimiento, pero de noche es poco. De día es llevadero trabajar, pasan dos líneas de colectivo”.
Planteó que “es un lindo barrio para trabajar, porque está progresando mucho. Pero tenemos estos inconvenientes”.
Finalmente Saldi indicó que no pudo concurrir a la reciente reunión sobre seguridad porque “los tiempos no me dan. Pero los vecinos me tienen en cuenta y me comentan, porque todos sufrimos”.
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