Una pareja se encadenó frente a la fiscalía para exigir seguridad por las amenaza de ex vecinos
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Minutos después del mediodía, una pareja de jóvenes se encadenó a las sillas de la sala de espera del hall de los tribunales, frente a las oficinas de fiscalía, para exigir seguridad frente a constantes amenazas que sufrirían hace más de 4 años.
Antes de tomar esta drástica medida, Paula Verónica Bosco Hermosí y Maximiliano García llamaron a la prensa para contar una historia de amenazas y agresiones que hasta anoche los mantenía en vilo.
Finalmente, consiguieron que los atendieran y les asignaron una medida de restricción de acercamiento de los agresores y una custodia policial, aunque hasta anoche no les habían asignado al guardia.
Por un lote
La mujer contó que tiene una casa sobre un lote que ocupó el Villa Cordobita, en 2006, y “a raíz de querer quedarse con mi terreno, que lo cediera, que me fuera yo del barrio para venderlo, empecé a sufrir hechos de violencia, a ser amedrentada; tuve lesiones, fui golpeada por un grupo de mujeres; han dañado mi propiedad; he sido amenazada de muerte con arma de fuego”.
Agregó que “he hecho millones de denuncias en esta fiscalía. Nunca obtuve nada más que una custodia policial durante 24 horas casi un año seguido, que era lo inmediato. Nunca obtuve una solución definitiva”.
Paula Bosco se quejó porque “cuando no me archivaban la causa, veían falta de mérito; cuando no había falta de mérito, el juez no consideraba; nunca se me solucionó absolutamente nada. Después de muchísimo tiempo y de golpear muchísimas puertas, yo con mi compañero y con mi mamá, que siempre estuvo presente en esta lucha que empecé hace mucho tiempo, no obtuvimos respuesta”.
Agresora absuelta
La denunciante sostuvo que “hace 15 días me llamaron para participar de un juicio en el que una persona estaba imputada porque había dañado mi propiedad y me había lesionado. Me presenté en el juicio, presenté mi testigo. Finalmente, no sucedió nada; yo sabía perfectamente que el delito era excarcelable”.
A poco de haber cerrado el candado que la ataba a su pareja y a la fila de bancos, aseguró que “el juicio fue una pantomima para que yo diga que están actuando”, aunque reconoció que otros delitos más graves tampoco logran conformar a los damnificados.
Paula Bosco explicó que terminada la audiencia, “yo temía por represalias de la imputada Diana Poli, que es una vecina que linda con mi vivienda. Yo me fui de Villa Cordobita por la inseguridad, no pude vivir más ahí. Mi nena desde los 4 meses que está presenciando hechos de violencia. Me fui de ahí. No obstante, el marido de esta persona siguió amedrentándome”.
El factor
desencadenante
Tras el juicio, la denunciante describió que “esta persona, a bordo de una moto, intentó embestirnos, el domingo. Yo iba con mi hija y con mi pareja, fue en Balbín y Espora. Mi pareja es mandadero, está todo el día en la calle, y lo amenazan”.
Definió al atacante –pareja de su ex vecina- como “una persona pendenciera, que se maneja con gente muy peligrosa, y yo temo por mi vida y por la vida de mi hija, porque ayer (por el domingo) intentó básicamente matarnos”.
Además, explicó que tras este último hecho decidieron encadenarse en la fiscalía, porque “César Lasarte, el atacante, es una persona peligrosa, yo se lo vengo diciendo hace mucho tiempo al fiscal. Dice que no amerita, que los hechos no son graves, entonces tengo que esperar que me rompa la cabeza, que me mate, para que actúe”.
La mujer sostuvo que ayer por la mañana intentó hablar con el fiscal Damián Borean “para pedirle garantías, porque temo por nuestras vidas, porque esta persona actúa con impunidad”.
Finalmente, un secretario atendió a Paula Bosco y la Justicia dictó una orden de restricción y una custodia policial que hasta anoche no se había hecho efectiva.*
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