Una relojería céntrica sufrió un robo express que fue filmado por las cámaras de seguridad
Aproximadamente a las 3.15 de ayer se produjo un importante robo en la joyería y relojería Alca, ubicada en 9 de Julio 511, hecho que quedó registrado por las cámaras de seguridad del lugar.
La filmación permitió observar la rapidez y profesionalidad con que se manejó un grupo de tres delincuentes jóvenes, que inicialmente destrozaron una persiana metálica y que posteriormente rompieron la puerta principal.
Los ladrones actuaron con la ventaja adicional del escaso movimiento que se registra en horas de la madrugada, especialmente por las obras de remodelación de esa cuadra en el marco del proyecto A Cielo Abierto.
La denuncia fue radicada en la Seccional Primera por el propietario del local, Alberto Jesús Castillo.
El hecho generó bronca e impotencia en los damnificados, a la vez que trajo a la memoria de Castillo el hecho sufrido “hace unos ocho años, cuando me pusieron un revólver en la cabeza. Todavía no me dieron una respuesta de nada”, acotó con relación a la investigación del caso.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Dan ganas de no seguir”
El damnificado dijo con impotencia que “éste debe ser el ‘Tandil Soñado’ que quieren. Da bronca y ganas de no seguir más por la inseguridad que hay. No estamos hablando de un barrio sino de pleno centro. ¿Será así el Cielo Abierto?”, se preguntó.
Sobre la mecánica del robo, explicó que “rompieron la reja, tirándola hacia afuera; le pegaron una patada a un vidrio y entraron”.
De acuerdo a lo registrado por el sistema de seguridad “tardaron 26 segundos desde que entraron hasta que se fueron y sacaron todos los relojes más caros, además de plata y oro”.
Castillo dijo que en materia de seguridad “tengo todo. No sé que más tengo que poner. ¿Será un león? Tengo reja, alarma, cámara filmadora y reja en el fondo”.
Añadió que los ladrones “eran tres personas, dos que pasaron por arriba de la vitrina, mientras que el que quedó del otro lado agarró las cajas en las que se llevaban la mercadería”.
El botín incluyó “todo lo mejor. De lo común no llevaron nada, sino que se fueron a la marca Festina, plata y oro. Sabían lo que se llevaban y suponemos que antes del robo vienen a mirar. Uno los atiende como a un cliente y son chorros”.
“No dan ni ganas de ir a hacer la denuncia. Será lo que tendremos que vivir”, dijo con impotencia.
Para repuntar
En tanto, María Elena Canalini indicó que trabajan en familia desde hace 39 años y que con los robos “se van un poco las ganas. Ya no tenemos 30 años”.
Indicó que los ladrones “saben lo que tarda la empresa de alarma en venir, ya que en menos de 30 segundos cargaron todo en dos cajas y se fueron rapidísimo”.
Añadió que no sólo perdieron “los relojes más caros, sino también lo que teníamos comprado para el Día de la Madre. Pensábamos que podíamos levantar un poquito después de estar parados tanto tiempo con esta obra (A Cielo Abierto)”.
Para completar el sombrío panorama, el tema de seguros también es complicado, ya que “no nos aseguran las joyas, sólo los cristales. El seguro es muy caro: trabajás para el seguro o para que te roben, como nos tocó por tercera vez”, dijo la mujer.
La velocidad de la acción fue tal que “el chico de seguridad de Carrefour sintió la explosión y cuando miró ya salían dos corriendo con las cajas”.
Finalmente la mujer planteó que “en esta cuadra no veo ninguna guardia policial nocturna y creo que durante esta obra tendría que haber más presencia”.
Coincidió con su marido en que “cada vez da menos ganas de trabajar. Menos mal que tengo a mi hija que me ayuda a seguir”, acotó a punto de quebrarse por el llanto.*
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