Una sobrina de Gregorio Gómez se mostró sorprendida por el lugar en que hallaron el cuerpo
Una vez confirmada la información, Elsa, una de las sobrinas del hombre -que enviudó hace unos ocho años y que no tuvo hijos de sangre-, mantuvo un diálogo telefónico con El Eco de Tandil sobre el caso y si bien remarcó que confía en la Justicia, se mostró sorprendida por el modo en que su tío podría haber accedido al predio en el que apareció su cadáver.
En tanto, el fiscal Damián Borean, que lleva adelante la causa caratulada “Hallazgo”, obtuvo ayer los resultados de la operación de autopsia que confirmaron que no hay signos de violencia en los restos encontrados en la zona de Uncas.
Por otro lado, si bien todos los indicios conducen a determinar que se trataría del cadáver de Gómez, la Justicia terminará de confirmarlo una vez que estén las conclusiones de los análisis de ADN remitidos a la Asesoría Pericial Antropológica de La Plata. El trámite podría demorar entre 1 y 3 meses, según se estimó.
“Nunca pensé que
podía pasar esto”
Elsa confirmó que el viernes por la noche, tras el hallazgo de nuevos restos en un terreno de Cagnoli al 400, recibió un llamado de la policía informando que podrían pertenecer a su familiar que estaba desaparecido desde enero.
Con cierta reserva, contó que hacía “poco” había visto a su tío y puntualizó que “en octubre estuve charlando con él y después en Navidad lo vi caminando por la calle. Lo vi muy normal”.
“Nunca pensé que podía pasar esto”, confesó, en base al estado general en el que se encontraba pese a sus 96 años. “Era una persona muy mayor, que estaba bien físicamente”, dijo.
En ese sentido, la sobrina de Gómez puso reparos sobre el terreno en el cual fue hallado el cuerpo, en medio de un predio de espesa vegetación en la zona de Uncas. “La policía me dijo que el lugar donde estaba era de muy difícil acceso y nada más, que no pueden dar explicación de cómo llegó ahí”, expresó la mujer.
Además, apuntó que el lugar donde lo encontraron “está muy lejos de la casa y eso me sorprendió. Siempre que lo encontré caminando lo hice para el lado de la Ruta 226”, y agregó que “es raro que nadie lo haya visto caminando por la zona”.
Cabe indicar que la autopsia descartó signos de violencia y tampoco se detectaron desgarros en la ropa encontrada. En estos casos, la policía suele buscar orificios de algún proyectil o cortes en las prendas de vestir para profundizar o descartar ciertas líneas de investigación.
Por eso, y pese a las dudas, la mujer aseguró que “confiamos en la Justicia y en lo que nos están diciendo. Que encontró la muerte natural por deshidratación. Lo único que me extrañó es que estuviera tan lejos”.
A la espera
de resultados
Mientras tanto, el fiscal interviniente solicitó la extracción de muestras de sangre a las sobrinas, únicas familiares de Gregorio Gómez, para cotejar los datos a los efectos de confirmar la identidad del cuerpo. Los resultados de los estudios demorarán entre uno y tres meses.
El viernes la policía indicó que la edad estimativa, la vestimenta y los diversos elementos que formaron parte de la escena hicieron presumir que podría tratarse de Gregorio Leonardo Gómez. A más datos, se informó sobre una coincidencia entre el número del documento de identidad encontrado y el perteneciente al hombre desaparecido.
“Hay muchos datos de que es él pero hay que esperar el ADN. El documento coincidía y las prendas encontradas con las que dijeron que salió, el bastón, el reloj”, enumeró la sobrina de Gómez.
Preocupación
“La verdad es que a nadie le gustaría tener un familiar de esa manera”, sostuvo la mujer en diálogo con este Diario.
El hombre de 96 años fue visto por última vez durante la madrugada del 1 de enero de este año, y para la familia “la desaparición fue bastante traumática porque es como que uno no entiende porqué de la noche a la mañana no está más. Si bien no lo veíamos seguido, sabíamos que estaba en su casa y en buen estado, que recibía visitas y hacía trámites”, expresó.
Aseguró que a lo largo de los tres meses en que se desconocía su paradero “estuvimos preocupados y cada vez que íbamos a Tandil pasábamos por la comisaría o por la DDI para hacer un seguimiento del caso”.
Sin embargo, confesó que de alguna forma “uno está preparado porque una ausencia de tanto tiempo te prepara”. u
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios