Una torre del handball que pasa de promesa a realidad
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En poco tiempo, Lautaro García Pagadizabal pegó el salto. Empezó a destacarse en el equipo de handball de Defensa Tandil y recibió una convocatoria para integrar el seleccionado argentino de cadetes en la modalidad beach.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Es la nueva torre de Tandil” lo define el profesor Carlos Isern, uno de los descubridores del chico de 15 años. Hace referencia al 1,92 metro de estatura de Lautaro, cuyo crecimiento parece no tener techo.
En marzo y abril pasados, García Pagadizabal tuvo participación en el torneo Panamericano, en Venezuela, donde el seleccionado argentino terminó en el cuarto puesto. Y cuenta de aquella experiencia que “éramos todos chicos de distintas partes del país, solamente dos de Capital Federal. Ni nos conocíamos entre nosotros. Fue una experiencia espectacular, en un plantel de diez jugadores. En cancha son cuatro simultáneamente y se va cambiando de manera permanente”.
Los partidos en arena, cuenta Lautaro, “duran 10 minutos y son a todo ritmo. Tácticamente es totalmente distinto al indoor y en reglamento también. La defensa es muy distinta, porque en beach no se puede agarrar. A la vuelta, me costó adaptarme para jugar en Defensa”, equipo con el cual participa en la Liga Atlántica.
Isern, quien en el club trabaja con Alexis Honorato e Ignacio Islas Casanovas, recuerda que “todo surgió a partir del ProHand, el programa de desarrollo nacional, con diferentes sedes en el país. Además, los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018 apuntan al beach, en lugar del tradicional indoor. Por eso empezaron a buscar jugadores para arena. En Necochea, en una clínica a principios de año, estuvo el coordinador de la selección argentina y quedó alucinado con Lautaro”.
Aquel fue el paso previo a la concentración en el Cenard, que se extendió durante un par de días y que definió el listado de jugadores para ir a Venezuela. Y aunque actualmente hay un impasse a nivel seleccionado, el joven tandilense se ilusiona con futuras convocatorias.
En apenas un año y medio en el deporte, al cual llegó a través de su amigo Martín Isasmendi, Lautaro fue a puro crecimiento. Sus objetivos son claros: “Ir a los Juegos Olímpicos de la Juventud de 2018 y llegar a un Nacional con Defensa. Y fuera de lo personal, que el handball argentino se profesionalice para estar más a la altura de otros países”.
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