Una vecina de La Elena, internada en terapia y otro deshidratado por el consumo de agua
En diálogo con El Eco de Tandil, Luis Albornoz explicó que un vecino del barrio junto a su suegra se encuentran deshidratados y complicados a raíz del consumo de agua. La mujer está desde el miércoles internada en terapia intensiva ya que tomó agua que no estaba apta para el consumo; mientras que a su yerno le dieron suero para hidratarlo.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“La mujer está con un cuadro de deshidratación bastante agudo, ingresó el miércoles y hoy (por ayer) ya está un poco mejor, continúa en terapia y al principio deliraba. El cuadro comenzó el lunes con vómitos, la atendió un médico pero se agravó y el martes cayó también el yerno, el cual fue nuevamente a atenderse porque aparentemente se le fue el efecto del suero y estaba mal otra vez”, indicó Albornoz.
En lo que respecta al parte médico, el presiente de la comisión detalló que dijeron que el malestar llegó por comida en mal estado o por el agua; pero según lo que estuvieron repasando con la hija, problemas con la comida no tuvieron así que “es evidente que tuvo que ser un problema con el agua”.
Difícil acceso
En lo que refiere a la familia damnificada, es abastecida por el aguatero con el camión que llega al barrio con una manguera, que es agua de la red, y descargan lo que cada uno pueda almacenar en su casa.
“En la casa de esta familia vive la pareja, un bebé y ahora la suegra que vino de visita de Capital Federal. Además son los más prolijos para el almacenamiento del agua; lo que pasa es que con esa mismo agua tenés que lavar las verduras, los utensilios de cocina, porque es imposible comprar agua mineral para todo, y es caro”, especificó Albornoz. Sin embargo, advirtió que puertas adentro de cada vivienda no sabe cuál es la economía de la familia, si tienen o no la capacidad económica de comprar un bidón de agua “pero lo que sí sé, es que tengo a la madre de una vecina internada en terapia intensiva”.
Por otro lado, destacó que en un momento algún político local le dijo que estaban al borde de la emergencia sanitaria “pero qué hacemos con eso porque aunque me lo diga yo ya lo sé”. Frente a esta situación, ayer por la noche la comisión vecinal se reunió para discutir el tema y ver cómo lo encaran, ya que es algo que sucedió muy recientemente.
“Veremos cuántos me llaman para ver qué pasó en el barrio”
“La bronca es muy grande y ahí es cuando te explota un poco la cabeza, que cueste tanto hacer una obra de agua, no estamos pidiendo televisión por cable, pedimos una red de agua. En diciembre fuimos al Enhosa, se firmó un convenio, nos dijeron que íbamos a tener una cantidad de dinero para hacer el estudio del subsuelo, pero todavía lo estamos esperando. Ya tenemos los presupuestos de la empresa que va a realizar el estudio desde los primeros días de febrero y seguimos sin novedades”, resaltó.
Por otro lado, manifestó que cuando vinieron a Tandil a firmar el contrato de la repavimentación de la Ruta 74, trajeron helicópteros, aviones, y hubo una gran una movilización de funcionarios para firmar un contrato. “Está perfecto que se arregle la ruta, pero tanto despliegue y gasto para la firma de un contrato y nosotros estamos pidiendo 40 mil pesos para hacer un estudio para ver si tenemos agua. Yo entiendo que todo es importante y que lleva tiempo, pero estamos pidiendo agua y ya tuvimos problemas con otros vecinos por consumo de agua, por una bacteria que se alojó en el estómago y es muy difícil combatirla, pero nada alcanza. Estamos a 5 minutos del centro, no estamos en la cordillera ni en el último pueblito del país.”, indicó.
Cabe recordar que el intendente Miguel Lunghi se comprometió a colaborar en lo que pueda una vez que el estudio de agua esté terminado y “creo que va a ser así; pero tenemos que tener el estudio que no tenemos y no podemos avanzar”. Actualmente, están tratando de conseguir financiamiento por otro lado ya que son 40 mil pesos que para los vecinos es una suma más que importante.
“En el conjunto de todos los funcionarios que están dando vueltas alrededor de la obra de agua para La Elena, ese monto lo deben dejar de propina en una mesa. Sería bueno que alguien nos dé una respuesta, pero hay veces que te cansa con tanta vuelta, mentira, soberbia; el problema es cuando prevalece la altanería, la soberbia y la mentira. Todos los funcionarios tienen mi número de teléfono, vamos a ver cuántos me llaman para ver qué pasó en el barrio”, concluyó Luis Albornoz.
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