Una vecina planteó que la policía demoró ?más de media hora? ante una emergencia
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Una extensa y complicada situación vivió ayer por la madrugada una familia residente en Rosales al 600, ante la presencia de un hombre en el patio de la vivienda que en forma reiterada intentaba forzar las aberturas.
Por temor a represalias, los damnificados solicitaron la expresa reserva de la identidad y del lugar exacto del intento de robo, no obstante lo cual pidieron públicamente mayores medidas de seguridad en Villa Gaucho, ante la reiteración de hechos similares.
La vocera de la familia, que reside a dos cuadras del lugar del hecho, mencionó que “hace unos meses, por la madrugada, un muchacho con capucha había entrado al terreno. Mi mamá sintió ruidos y por la ventana vio que alguien corría y le pegó el grito, por lo que esta persona se fugó. No hizo denuncia porque no había robado nada”.
Pero la situación del lunes fue muy distinta, ya que “cerca de las tres de la madrugada recibí una llamada de mi hermana. Me dijo: ´tengo un chorro en el patio de mi casa´ y me pidió que llamara a la policía, porque ella ya había llamado como media hora antes y que no llegaba”.
El desconocido “tenía una varilla y estaba intentando abrir el galpón. Mi hermana vive en la parte de atrás y el tipo hacía palanca como para abrir la ventana de mi hermana”.
Los cinco ocupantes de la casa se enteraron “pero nadie se animaba a salir, porque no sabían si este hombre estaba armado. Volví a llamar a la policía. Se hicieron cinco llamados en total”.
Cambio de hábitos
La respuesta que recibió la mujer ante sus nuevos llamados es que “iban a tardar porque no había ningún patrullero cerca. Cuando llegaron el ladrón se escapó hacia un terreno lindero, tras hacer pie en una casilla de gas”.
El delincuente no alcanzó a robar nada, “pero el tipo quería abrir todo y si abría la pieza no sabemos qué pasaba”.
La mujer reflexionó que la situación en materia de seguridad “da miedo. Antes entraban si no estabas, pero ayer estaban todos y aterrados, ya que no sabían si estaba armado”.
Acotó que “antes en Villa Gaucho había un patrullero de rondín durante toda la noche, pero ahora no tenemos nada. Uno exige que en cada barrio haya un patrullero”.
Tensa espera
Consultada sobre la demora policial, la mujer indicó que “mi hermana me avisó a las tres de la mañana y ya habían llamado a la policía un rato antes. Como a la media hora todavía no había llegado. Mi mamá me dijo que tardó una hora y media. No sé si habrán sido los nervios y les pareció tanto tiempo, pero sí puedo afirmar que pasó más de media hora y que la propia policía me dijo que no estaban cerca”.
Añadió que “en esa zona siempre están robando. Hay chicos que han estado presos y los sueltan. En el barrio sabemos quiénes son, pero tienen aterrados a todos. Hemos tenido incluso una persona a la que mataron el año pasado”.
El pedido barrial es “que por favor hagan algo. Mi familia tuvo la suerte de que este hombre no alcanzó a entrar”.
Finalmente, la vecina se lamentó porque “Tandil se está poniendo como Buenos Aires. Uno no puede estar tranquilo. Antes uno salía y corría el riesgo de no encontrar nada a la vuelta, pero ahora actúan cuando uno está adentro y no sabés si vienen drogados y te matan. Es terrible como vivimos”, culminó.*
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