Una vez más, miles de personas manifestaron su fe durante la Procesión del Viernes Santo
En el marco de la Semana Santa, que comenzó con el Domingo de Ramos, una importante cantidad de fieles se congregó en las inmediaciones del monte Calvario para participar de una de las celebraciones religiosas más características y multitudinarias: la Procesión del Santo Entierro.
Como todos los años, los miles de caminantes y peregrinos que llegaron a Tandil desde distintos puntos, acompañaron el camino de Jesús al sepulcro durante este Viernes Santo. El punto de encuentro, en tanto, fue la zona de la avenida Monseñor de Andrea, desde donde partió la procesión minutos después de las 17.30.
La importante columna de personas avanzó a paso lento y en un clima de respetuoso silencio por avenida España mientras escuchaba los mensajes de la Iglesia que invitaban a la reflexión.
En su recorrida por las calles de la ciudad, más personas se fueron sumando a la peregrinación, mientras que otras optaron por apreciar el paso de la multitud desde los balcones de los edificios.
La grey católica, que una vez más renovó su fe, se encolumnó detrás de la cruz procesional, que portó los integrantes de Acción Católica, del Cristo yacente y de las imágenes religiosas que llevaron los estudiantes tandilenses.
Este año, la Procesión del Santo Entierro estuvo encabezada por el padre Raúl Troncoso, quien estuvo acompañado por párrocos de los distintos templos de la ciudad.
Además, se sumó el intendente Miguel Lunghi; su par de Benito Juárez, Julio Marini; el subsecretario de Coordinación Gubernamental de la Jefatura de Gabinete provincial, el tandilense Alejandro “Topo” Rodríguez; el senador provincial Carlos Fernández; el jefe de Seguridad Interior Centro Este, José Fabián Pagge; autoridades militares, policiales y civiles entre otros.
Este año el obispo de la Diócesis de Azul, monseñor Hugo Salaberry no pudo participar de la tradicional ceremonia litúrgica, y en su lugar estuvo el vicario general José Luis Dipascuale, conocido como el padre Kelly.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailAsí, el Cristo yacente junto al resto de las imágenes fueron depositadas frente a la iglesia central en la parte final del encuentro, donde el padre Troncoso brindó su mensaje ante los presentes.
“Como todos los años, hemos recorrido las calles de la ciudad partiendo desde el Calvario, lugar donde muchos de nosotros vamos expresando nuestra religiosidad de manera distinta”, expresó en primer lugar.
Luego, dijo que “es el amor de Dios el que nos convoca” y el de “su madre el que nos lleva”.
Agradeció seguidamente “al Señor por este día tan hermoso, en el cual pensamos en El y en todo lo que hace y sigue haciendo”, y la presencia de las distintas autoridades que se acercaron a formar parte de la celebración.
También a los peregrinos que llegaron desde distintos puntos y que “vienen a renovar su fe, a vivirla más profundamente” y por último a “toda la comunidad”.
Consideró que “Jesús al dar la vida pensó en nosotros”, y agregó que “cuando uno tiene a Dios dentro no puede dejar de expresarlo de distintas maneras, pero sobretodo una expresión que tiene como prioridad aquel más carenciado, sin educación, abandonado”.
Troncoso valoró que “nosotros necesitamos de ellos tanto como ellos necesitan de nosotros para vivir y expresar una fe que se va comprometiendo en la construcción de una sociedad mejor”.
“Las cruces no vienen solas, y como Jesús, en nuestras comunidades tenemos cruces que a veces nos cuestan, como la falta de alimento, de trabajo, de no saber cómo cambiar cosas que se han introducido en la juventud”, estimó el párroco.
Sin embargo, “cuando uno las siente y vive como fe, también va madurando para encontrar una respuesta”.
“Creo que Dios bendice cuando tenemos el corazón abierto para que otros crezcan y maduren como tuvimos la posibilidad nosotros”, señaló.
Antes de realizar la oración por la Patria, Troncoso llamó a que “todos nos sintamos comprometidos para que nuestra ciudad siga creciendo”. Por último, el padre Kelli realizó su bendición
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