Unieron a varios santos en una gran fogata
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Esta ciudad, como un ejemplo de lo que es el país, está formado por descendientes de inmigrantes europeos que trajeron sus tradiciones, que se hicieron nuestras. Muchas de ellas quedaron en el camino; sin embargo a través de la Unión de Colectividades los tandilenses tienen la fortuna de conocer usos, costumbres culturas de los descendientes de aquellos inmigrantes que hicieron la patria grande.
Por eso no podíamos dejar de acercarnos al ex predio de la Sociedad Española, donde se estaba preparando una humeante y sabrosa paella. La parte gastronómica del día estuvo organizada por la Asociación Mutual Casa de España en Tandil, cuyo titular es Gabriel Jurado, con quien dialogamos una vez finalizados todos los actos, cuando la gente ya pegaba la vuelta a sus hogares o cruzaba la vereda y se iba a la función del autocine en el playón del Dique.
Un día de fiesta
Las actividades comenzaron al mediodía con una misa rociera a cargo del padre Sebastián, durante la que actuó el Coro Rociero de Ayacucho. Y una vez que estuvo lista la paella, muchísimos comensales prefirieron quedarse a degustarla en el predio, en tanto otros, munidos de tapers y bandejas venían a buscar sus riquísimas porciones.
Después del opíparo almuerzo, para “hacer la digestión” como dicen las abuelas, se comenzó con el baile, espectáculos y juegos para toda la familia. Obviamente a la tarde no podía faltar el mate, el chocolate, las exquisitas tortas al ritmo de los bailes interpretados por distintas delegaciones locales y de localidades vecinas a Tandil, como el cuerpo de baile Asociación Mutual Casa de España en Tandil; del Centro Vasco; del Club Español de Mar del Plata, de la Sociedad Española de Ayacucho. También se hicieron presentes la Banda Municipal de Música, la peña El Cielito y el coro del Centro Asturiano de Mar del Plata.
Todos los fuegos
Cuando se hizo la nochecita -el sol brilló por su ausencia- el titular de la Casa de España pronunció unas breves palabras y a continuación se prendió la fogata, un espectáculo maravilloso para grandes y chicos. Desde lejos se podía ver cómo las lenguas de fuego se alzaban alto sin rozar siquiera al tradicional muñeco que se pone en la punta y que siempre termina abrazado por las llamas. Cánticos y bailes se sucedían sin solución de continuidad ante la fogata, que terminó con el muñeco quemado y un espectáculo de fuegos artificiales que despertó el aplauso del público entre expresiones de algarabía.
Un hermoso show, que no hizo otra cosa que revivir las raíces de lo que en el fondo somos todos, hijos de inmigrantes. Una de las cosas más lindas fue ver a tantos chicos que quizás por primera vez veían una fogata realizada con este motivo. Algo que no debe perderse.
Con Gabriel Jurado
“Creo que este festejo es superador del que hicimos el año pasado. Realmente estamos muy felices, contentos, lo esperábamos hace mucho tiempo poder llegar a difundir bien las tradiciones, que venga la gente, la pasen bien, se diviertan. Algunos juegos que no pudimos hacer porque el tiempo no nos acompañó, pero fue lo de menos, todo el mundo la pasó muy bien. Si bien esto lo hacemos desde la Casa de España, es la colectividad toda la que está haciendo esta fiesta para Tandil”.
Con el Intendente
“Tandil se ha hecho grande por las colectividades y esto es una tradición en Europa, algo que no es de mucho costo y lo trabaja y hace gente buena como la Casa de España y otras instituciones españolas, el vicecónsul, nosotros apoyamos y vamos a seguir haciéndolo e incluyéndolo en el calendario de actividades culturales anuales. No hay que olvidar que recordando el pasado podemos proyectarnos en el futuro”.
El Intendente se mostró muy feliz además con la llegada del tren, “que es otra manera de rescatar nuestras raíces”.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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