Unión y pertenencia
Señor Director:
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl viernes 20 es el Día de la Bandera. El signo que representa a todos los argentinos. Un emblema de unión y de pertenencia.
Lo que nos identifica como Nación.
No perdamos el significado profundo de este símbolo patrio.
No lo usemos como estandarte de reivindicaciones sectoriales.
No lo usemos para dividir.
Porque la Bandera es más grande que cualquier sector, es más amplia que cualquier pensamiento.
La Bandera es de los hombres y mujeres que habitan el suelo argentino, es de los estudiantes, de los docentes, de los obreros metalúrgicos, de los doctores, de las enfermeras, de los dueños de las fábricas, de los comerciantes, de los artesanos, de los desocupados, de los peones de campo, de los dueños de los campos, de los camioneros, de los remiseros, de los taxistas, de los empleados municipales, de los militares, de los policías, la de los albañiles?. Es de todos.
La Bandera es de los que piensan igual y también de los que piensan distinto. Usarla como emblema de una reivindicación sectorial es reducirla a la categoría de pancarta.
Pretender apropiarse de este símbolo es sostener que el que piensa diferente está equivocado? y, por ende, no es argentino.
Cuestionar los órganos democráticos legítimamente constituidos (por más errores que tengan) y pretender reemplazarlos por consultas populares cuando hay ?peligro? que voten en forma encontrada con nuestros intereses es alejarnos de la ley. Es debilitar el sistema democrático. Es no entender que no podemos manejar las cosas a nuestro arbitrio… porque, de ser así, todos los sectores podrían cuestionar la legitimidad de cualquier ley que consideren que no les es favorable.
Recordemos cuántas leyes fueron votadas de forma irregular, perjudicando a millones de argentinos. Sin embargo se solucionaron con nuevas leyes que las derogaron y solucionaron los problemas o las injusticias.
En caso contrario estaríamos frente a una desestabilización del sistema, ante un golpe a la institucionalidad, a la democracia… Nos dañaríamos a nosotros mismos.
Que Dios nos ilumine para tener una mirada lo suficientemente amplia como para ver toda la realidad y no una parte, y aunque estemos convencidos de ser los dueños de la verdad, respetemos a los miles de personas que piensan diferente, que son tan argentinos como nosotros.
La intolerancia de la verdad única no lleva a la división… y la división a la violencia.
Cortar una ruta es un acto intrínsecamente violento.
Creo que nunca en Tandil, ningún sector prohibió el paso de las personas o de mercaderías. Aún los miles de desocupados de la industria metalúrgica, de los comercios y de otros sectores postergados que durante los 90 y comienzos del nuevo siglo pasaron momentos de zozobra, cuando la desocupación trepaba a sumas alarmantes y los que teníamos la suerte de trabajar cobrábamos el sueldo en patacones.
Que este día sea un día de reflexión, de paz, de legalidad.
Que nuestros pensamientos y acciones se encaminen haciendo predominar el buen juicio, el respeto a las instituciones, a la diversidad de ideas.
Es la mejor manera de honrar la memoria de Manuel Belgrano
Federico Echaide
DNI 13.824.622
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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