Unos 80 adjudicatarios de Smata se reunieron en el Municipio y acordaron ir hoy a Fiscalía
Ayer por la tarde se desarrolló una reunión en el Municipio de la cual participaron cerca de 80 adjudicatarios del Barrio Smata, tanto de lotes como de viviendas, el intendente interino Juan Pablo Frolik, el jefe de Gabinete Marcos Nicolini y Francisco Codán, de la subsecretaría de Tierras de la Nación. El resultado del encuentro que se prolongó por aproximadamente una hora fue la resolución de dirigirse hoy a las 10 a Fiscalía para solicitar que se agilicen las medidas para desalojar a las personas que están en los lotes.
En un primer momento, Juan Pablo Frolik y Francisco Codán les informaron a los adjudicatarios cuál es la situación legal en la que se encuentra en este momento el barrio. En ese sentido, explicaron que ayer los documentos llegaron a la Escribanía General de Gobierno donde se realizará la cesión de las tierras del gremio al Instituto de la Vivienda de Provincia.
Una de las propietarias explicó que “después de muchas tratativas logramos que César Trapote quiera ceder las tierras a cada adjudicatario como corresponde. La única forma que había era que se le condonara una deuda que tenía Smata como sindicato con el Instituto de la Vivienda, que es por un efectivo que se dio para la construcción del barrio”.
“A través del abogado de Tierras (de Nación) y de Francisco Codán fueron interactuando con Smata hasta que se llegó a este punto en el cual el Instituto aceptó condonar esa deuda pero la única posibilidad de hacerlo es que él firme. Entonces Smata firma al Instituto, que debe ceder al Municipio y el Municipio nos daría a cada uno de los adjudicatarios lo que nos corresponde”.
Otra de las propietarias de uno de los lotes planteó que “los que tenemos terrenos no sabemos qué hacer porque en mi caso mi hija está viviendo con su marido y su hija en la casa de un familiar porque no tienen donde vivir y no pueden alquilar. Estaban juntando para poder construir ahí”.
Desalojar
los lotes
Por su lado, Francisco Codán aclaró que pusieron “estaca por estaca de los 287 terrenos marcando por donde pasaba la calle, donde estaban las esquinas, donde estaban las ochavas y poniéndole número a cada manzana y a cada terreno. En su momento, logramos hacer la mensura y el sorteo, y después yo les dije que cada familia sabiendo cuál era su terreno tenía que hacer acto de presencia, poner un alambrado, cortar el pasto”.
Sin embargo, muchos manifestaron no estar en conocimiento de esa alternativa, e incluso que desde el gremio les habían dicho que los terrenos no se podían cercar.
Codán les recomendó agilizar los trámites para el desalojo y posteriormente cercar los lotes y hacer acto de presencia.
Sin embargo muchos expresaron la dificultad para afrontar el eventual costo de dicha iniciativa. Por ejemplo, reunir 50 mil pesos para cerrar con planchones, ya que se trata de gente trabajadora que no posee amplios recursos.
Frolik recordó que en una oportunidad él les había sugerido a los adjudicatarios que “se metieran en sus casas” pero ellos explicaron que en ese momento Trapote les dijo: “si ustedes se meten, los hago sacar con la policía”.
Uno de los adjudicatarios alzó la voz en un determinado momento y lanzó que “a mí me dijeron que los lotes los ocuparon porque un político muy conocido les dijo que lo hicieran, que es de Tandil y son dos hermanos. No tengo miedo de decirlo”.
Por último, acordaron que un reducido grupo de adjudicatarios se dirigirá hoy a las 10 a Fiscalía con Juan Pablo Frolik para solicitar que se agilicen los trámites para el desalojo. u
“A ellos les interesa tomar
las casas, no los terrenos”
Jorge Eismendi, uno de los adjudicatarios, contó que ayer quisieron usurpar su vivienda. “Yo fui a ocupar el lugar porque me iban a bajar la luz, entonces entraron con una moto y tuve que sacarlos porque estaban con tres chicos. Aparentemente se querían quedar adentro de la casa. A ellos les interesa tomar todas las casas, no los terrenos”, sostuvo.
“La otra semana Oscar (otro adjudicatario) tuvo que sacar a una pareja a la madrugada y hay que ponerle garra porque si perdemos nuestras viviendas no sé qué vamos a hacer. La gente no se puede meter en un lugar que tiene dueño, ya sé que no tienen casa pero yo tampoco tengo, pero voy a poder tenerla porque trabajo y de alguna manera la voy a terminar”, concluyó.
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