Unos mil trabajadores marcharon ayer, Lunghi les cerró el palacio y el paro sigue hasta el lunes
Los trabajadores municipales volvieron a marchar ayer por las calles de la ciudad, en otra jornada de paro y movilización en reclamo de un aumento salarial del 15 por ciento.
La manifestación comenzó horas después de que se extendiera la medida de fuerza por tiempo indeterminado, hecho que se produjo después de las 6, cuando se cumplieron las primeras 48 horas de huelga.
Cerca de las 9, una columna integrada por unos mil trabajadores de las distintas áreas y de los hospitales públicos partió desde la sede del Sindicato de Trabajadores Municipales para desembocar en el palacio municipal.
Como nota de color, irónica y crítica, encabezó la movilización un mini tractor, un hombre vestido de paisana y otro de Juan Martín Del Potro, con una leyenda en el pecho que decía ?el potro?. Desde la partida, conocían que el jefe comunal había dado la orden de no dejarlos ingresar al palacio, medida que anunció a primera hora de la mañana el secretario de Gobierno, Marcos Nicolini (ver aparte), por Eco TV.
Informado sobre la movilización, el Departamento Ejecutivo montó un amplio operativo policial para custodiar el edificio de la Municipalidad. Un colectivo y varios móviles policiales estacionaron por Fuerte Independencia, mientras que una decena de efectivos vigilaba el Paseo Intendente Martínez, la planta baja y el primer piso.
Cerca de las 10, la extensa columna arribó al playón y los trabajadores fueron ubicándose sobre la calle, la plaza y parte del veredón central. Los dirigentes gremiales y delegados de las distintas áreas se abocaron a persuadir a los manifestantes más enardecidos, que amagaron con acercarse a las puertas y ventanas para hacer oír sus reclamos.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailQue el ?capanga
mandamás nos abra?
El secretario general del STMT, Roberto Martínez Lastra, se ubicó en las escalinatas del acceso principal a la Municipalidad y, megáfono en mano, les habló a los trabajadores. ?Estamos en nuestra casa y el hombre que recibe al campo, a la gente adinerada, no nos recibe, nos tiene como facinerosos rodeados de milicos?, gritó y desató una encendida aclamación de bombos y estruendo.
Con el rumor sobre la audiencia de conciliación finalmente citada para el lunes, aseguró que se sentarán a negociar, pero ?con la condición de que no nos descuenten las horas. Por eso compañeros, vamos a demostrarles que estamos en democracia y después le pido al ?capanga? mandamás que nos abra las puertas, nada más compañeros?.
En ese momento, desplegaron una Bandera argentina y elevaron las pancartas de las diversas áreas, incluida Gardey, y otras que hacían referencia a la negativa a dejarlos pasar: ?Somos del campo, atendé?, se pudo leer en una tela blanca.
Tras entonar el Himno con los bombos de fondo, los manifestantes avanzaron hacia la puerta principal del palacio, con cánticos que reclamaban que el jefe comunal saliera. Uno de los trabajadores subió a la ventana del despacho del Intendente y le mostró dos pancartas. Pero los gritos y estruendos no ablandaron al Ejecutivo, que optó por mantenerse parapetado en el interior del edificio y evitó hacer declaraciones tras asegurar que su postura sigue firme.
Minutos después, la audiencia de conciliación en el Ministerio de Trabajo ya tenía fecha y hora: será el próximo lunes, a las 10, en la delegación regional.
Asamblea, caminata
pacífica y desconcentración
El numeroso grupo estuvo por más de una hora sobre Belgrano al 400, prendió algunas gomas y cortó la esquina de Chacabuco. Cerca de las 11, realizó una asamblea espontánea para decidir cómo seguía la manifestación.
Frente a la Plaza Independencia, presentaron tres mociones: marchar por el centro y desconcentrar; intentar entrar al palacio municipal por el portón de Fuerte Independencia o quedarse en la Municipalidad.
La mayoría elevó los brazos a favor de culminar la movilización, aunque el núcleo más duro se escapó hacia las rejas del Paseo Intendente Martínez, donde se concentró por algunos minutos, tiempo que les demandó a los dirigentes gremiales convencerlos de que depusieran su actitud. Desde adentro, una decena de efectivos policiales contemplaba la escena.
Poco después de las 11, con el ánimo aún crispado y con energía para seguir cantando, el millar de trabajadores emprendió otra vez la marcha por Rodríguez hasta Pinto, por 9 de Julio hasta Las Heras y se desconcentró.
Durante el fin de semana seguirán de paro e irán a apoyar a los empleados que deben trabajar para ?que no se sientan solos?. El lunes, en el Ministerio, se abrirá el diálogo y todos volverán a sus labores.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios