Unos trescientos veterinarios ejercen en Tandil con diversas oportunidades para el desarrollo
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El Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires, su consejo directivo y representantes de todos los distritos, se reunieron esta semana en Tandil para debatir las problemáticas del sector. Puntualmente, los principales temas que los ocuparon fueron la trazabilidad de la ketamina y la campaña de vacunación contra el carbunclo.
El encuentro se realizó en vísperas al Día del Veterinario, que se celebra hoy. En Tandil ejercen unos trescientos profesionales que integran el distrito 6 del Colegio de Veterinarios bonaerense, que está dividido en 14 distritos y la sede central funciona en La Plata.
“Fue una alegría el hecho de que nosotros ofreciéramos la sede para, en la semana en que se conmemora el Día del Veterinario, todo el ejecutivo de la sede central más los presidentes y consejeros de los trece distritos restantes confluyeran en una reunión”, celebró Héctor Darío Fernández, presidente del distrito 6 y secretario del consejo directivo del Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires, en una entrevista con El Eco de Tandil.
“Se reúne una vez por mes, generalmente en La Plata, por las distancias y por comodidad; pero esta nueva comisión directiva que va por su segundo ciclo con el doctor Mario Carpi como presidente, siempre quiso salir de La Plata para llegar al veterinario, bajar a las bases”, explicó el dirigente tandilense.
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Uno de los temas abordados por los representantes del colegio fue la trazabilidad en ketamina. “Es el seguimiento de esta droga que se usa fuera del ámbito de la profesión como un estupefaciente. Para nosotros es un fármaco que se utiliza como anestesia general o como inductor para otro tipo de anestesia, que son las inhalatorias. Es de uso cotidiano, diario”, describió el profesional.
La trazabilidad de la ketamina la controla el Senasa, que exige a los veterinarios estar inscriptos y contar con un número que los identifica para proveerse de este fármaco. El máximo permitido para comprar es 25 frascos, con un certificado cada cinco unidades. Cumplido este paso el laboratorio les vende y deben realizar otro trámite por internet para informar la operación. Además, los profesionales deben llevar un libro de actas en las veterinarias donde conste cómo utilizaron las dosis con sus pacientes.
El otro problema que enfrentan en cuanto a la ketamina -en realidad, un riesgo serio para ciertas zonas del conurbano- son los robos a las veterinarias por parte de delincuentes que pretenden hacerse de esta droga que no pueden adquirir en el mercado formal.
La trazabilidad implica el seguimiento de un producto desde su compra hasta su utilización y se aplica en varias drogas para grandes animales, en la ketamina para pequeños y en algunos fitosanitarios que utilizan los ingenieros agrónomos.
La campaña contra el carbunclo
En cuanto a grandes animales, en el encuentro del colegio “se trató nuevamente el tema carbunclo, que está relacionado con el plan que se está implementando en la provincia de Buenos Aires y también a nivel nacional, con el tema de la vacunación”.
El doctor Fernández explicó que se registran “situaciones bastante conflictivas entre los responsables de ejecutar el plan, los veterinarios que deberían estar vacunando dentro de este plan. Ciertas situaciones no son totalmente francas en decir quién, cómo, dónde. Tenemos algunas situaciones en cuanto a las fundaciones, no con la de Tandil, pero sí en otras partes de la provincia de Buenos Aires, en el sentido de que no le permitían al veterinario vacunar no solamente en carbunclo sino también en aftosa, que fue una lucha muy importante que se llevó a nivel provincial”.
Hoy los veterinarios compran las dosis de vacunas de carbunclo y el productor, a través de las fundaciones, realiza las contrataciones. El decreto reglamentario del plan determina que sólo los veterinarios tienen incumbencia para vacunar contra el carbunclo, pero con la aftosa la norma permitía sólo a los vacunadores realizar las aplicaciones de las dosis en los animales.
“Una de las incumbencias que hacen a la profesión es que los veterinarios somos los únicos responsables de la aplicación y el seguimiento de la vacunación contra el carbunclo. Hay normativas, hay reglamentaciones, pero no está completamente definido el plan”, dijo, y lamentó que, muchas veces, cada vez que cambian las autoridades en los distintos niveles del Estado, deben empezar nuevamente “un trabajo de hormiga” para alcanzar consensos y avanzar en distintas políticas.
Un paso del colegio
Por otro lado, el presidente del distrito 6 informó que el Colegio de Veterinarios se ha reunido con el ministro de Asuntos Agrarios, el tandilense Alejandro “Topo” Rodríguez, para trabajar en pos de las habilitaciones de las veterinarias.
“Fue un proyecto que inició el colegio e indudablemente, después el ministerio compartió, y hoy en conjunto tenemos algo que la Provincia se debía que era un registro de las veterinarias. Hoy se está llevando a cabo ese proyecto y estamos documentando dónde y cómo están”.
Si bien las veterinarias deben tramitar su habilitación municipal, además tendrán que registrarse ante el Ministerio de Asuntos Agrarios donde deberán presentar la documentación gestionada ante el Estado municipal. u
Los profesionales
En Tandil unos 300 veterinarios trabajan en diferentes circuitos económicos desde las clínicas de pequeños animales, grandes animales, son docentes de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Unicén, en la Dirección de Bromatología del Municipio, en frigoríficos, en el área de la industria alimentaria, entre otras alternativas.
Héctor Fernández informó que en el resto de las localidades del distrito 6 del Colegio de Veterinarios, que comprende a Ayacucho, Rauch, Tres Arroyos, Juárez y Gonzales Chaves, se registraron unos 750 veterinarios. En tanto, en la provincia hay unos 13 mil profesionales de los cuales entre 8 y 9 mil están activos con matrícula completa y con matrícula reducida, que son aquellos que trabajan en entes oficiales.
En la Facultad de Ciencias Veterinarias se reciben entre 80 y cien veterinarios por año. Algunos se quedan a residir en Tandil por razones familiares, porque la ciudad ofrece posibilidades de trabajo, pero también deslumbra a chicos que vienen de localidades más pequeñas.
“De pronto no se dan cuenta de que tal vez, quedándose en su ciudad y aplicando todos los conocimientos que tienen, pueden crecer porque va a ser un profesional con mucha capacidad. Lo que pasa es que a veces el quedarse cerca de las unidades académicas también permite estar cerca de la información, del conocimiento, estar de alguna manera en contacto”, explicó el médico veterinario que también es docente de la Unicén.
En cuanto a los jóvenes profesionales, indicó que resulta difícil para el colegio convocarlos a trabajar y que se renueve la participación. “Le cuesta mucho involucrarse al veterinario. Somos una profesión independiente. En pequeños animales hemos comenzado a tener esta cuestión de agruparnos dentro de una veterinaria, donde hay especialistas y se puede trabajar en equipo. En grandes animales, va de a poco. Pero nos cuesta”, reconoció.
LOS AVANCES EN PEQUEÑOS ANIMALES
“Hoy no se puede desconocer que
el geronte es un paciente más”
La especialidad del doctor Héctor Fernández es pequeños animales, un sector que experimenta avances científicos a gran velocidad. En cuanto a las causas, señaló que con la generalización del uso de internet, aunque no toda la información que ofrece es confiable, “la exigencia por parte del dueño de la mascota nos ha llevado a muchísimos de nosotros a implementar técnicas que tal vez eran impensadas y sin embargo, hoy ya son una rutina, como la radiografía, ecografía, análisis de sangre; no podemos obviarlas”.
Por otra parte, explicó que “hay gente que se ha capacitado en endoscopía; en traumatología y ortopedia. Hoy creo que no sería bueno para un veterinario querer ser abarcativo, o tiene gente que lo ayude, o se especializa en algo, o deriva”.
En este último aspecto, evaluó que “la derivación es un elemento que el veterinario debe cumplimentar y sin el riesgo de que el compañero le vaya a robar el cliente. Si deriva, le está ofreciendo al paciente o al cliente una situación de especialización que va a ayudar a que esa mascota reciba la mejor atención y no se le escape nada. Seguramente ese cliente va a volver porque además el colega lo va a hacer regresar a su profesional con las indicaciones. Antes había muchos miedos, hoy ya no: o se capacitan, o trabajan en equipo o derivan”.
-Con los avances de la medicina veterinaria, ¿las mascotas viven más?
-Hoy, dentro de esta cuestión de la especialización, del crecimiento en el conocimiento, está la gerontología. Tengo un paciente de 18 años que indudablemente, al observarlo, quiere vivir, sigue luchando, y está en condiciones de seguir por su camino, con esta edad. Mis últimos gatos tuvieron 20 años de vida. El año pasado tuvimos una charla con una profesional chilena y atiende gatos con 26 ó 27 años.
-¿Cuánto vivía un gato?
-Normalmente 10, 12 ó 14 años. Influye la atención que el dueño le da y otras situaciones que hacen a que el individuo pueda vivir mejor. Segundo que el dueño está mucho más comprometido con la mascota y con la profesión. Hoy lo lleva a la veterinaria, pide, exige, entonces tenés que dar respuesta. Eso permite darles calidad de vida y prolongado un mejor llegar. Hoy no se puede desconocer que el geronte es un paciente más, ya está en todas las universidades y en todas las carreras.
-Si bien la relación con las mascotas es muy especial, ¿hasta dónde el veterinario puede acompañar?
-Es muy difícil la respuesta. Creo, y es una opinión personal, que uno debe acompañar hasta darle al paciente la mejor calidad de vida y hacer entender al dueño que cuando esa calidad no es realmente la buena, la que le permita ser la mascota de toda la vida a pesar de los años, cuando uno realmente reconoce que tal vez hemos llegado al final del camino, si están dadas las condiciones uno tendrá que hablar con el dueño de cuál es la siguiente etapa de ese paciente.
La prevención
En relación al cuidado de las mascotas y la prevención del maltrato animal, consideró que se deberían aunar los esfuerzos y trabajar en la tenencia responsable. “Hay que educar. El maltrato, el abandono, el desconocimiento pasan porque nos está constando llegar a la gente”, reflexionó.
La tenencia responsable está vinculada a analizar sinceramente antes de tomar el compromiso de llevar una mascota a su hogar. Es que se observan casos en que eligen adquirir un perro de una raza por moda y no evalúan si es indicado para el ambiente que puede ofrecerle su casa, o se mudan y los tienen que regalar.
El médico veterinario valoró que todas las instituciones están trabajando en este sentido “pero el tema educación se hace difícil, a la gente le cuesta entender. Me parece que el futuro está en los chicos” y reconoció que son los mejores transmisores de información.
En este sentido, destacó los esfuerzos de la Universidad y del Municipio, junto al colegio, que trabajan con proyectos de concientización en los barrios de la ciudad.
Dos invitaciones
A modo de festejo, el Círculo de Veterinarios de Tandil invita a todos los colegas a participar de una cena que se realizará esta noche. Los que quieran asistir deberán llamar a la sede de Garibaldi 1048, teléfono 442-8055, o comunicarse con la doctora Jorgelina Belsito, la presidenta.
En este día, el doctor Héctor Fernández hizo público su saludo “a todos los colegas que acompañan la gestión de este distrito y del colegio, y día a día siguen luchando por dignificar la profesión, para que sea algo que la gente reconozca ya que el veterinario tiene gran importancia en la salud pública. Somos un eslabón importantísimo para los demás ámbitos de la salud, por eso hoy se habla de una única salud y todos participamos de ella”.
Extendió sus salutaciones “a quienes luchan día a día y hacen de esta profesión algo enriquecedor, agradable, para que si entre todos preguntáramos qué haríamos si volviéramos a tener la posibilidad de estudiar, volveríamos a elegir veterinarias. No estamos arrepentidos de esto. A los que nos gusta el trato con la mascota, con el animal en el campo, se nos hace muy especial. Así que para todos, para los colegas de la facultad, y para los ingenieros agrónomos que hoy también festejan”.
La segunda invitación es para los veterinarios que deseen intervenir en las Novenas Jornadas Internacionales de Veterinaria Práctica, que tendrán lugar el 28 y 29 de agosto en Mar del Plata. Por más información, ingresar a la página http://cvpba.org/.
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