Vallo logró la victoria y Mendizábal ganó en la B
Por Ramiro Martín Sánchez, www.vertigomotorsport.com.ar
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Jornada variable, primero soleada, luego fría y nublada, para el octavo capítulo del año y cierre de la etapa regular de APAC, junto al TC del Sudeste y la Fórmula A, en su carrera especial con invitados, en el legendario escenario del Parque Juan Silva.
Setenta y seis máquinas pusieron en pista las divisionales de la Federación Regional Mar y Sierras, y del Centro bonaerense, de ellas casi cincuenta exhibió la potente divisional del sudeste, en el escenario de Rauch.
En su “terruño”, Fabricio César Mendizábal acopió todo lo que había en juego, enhebrando su primer tributo en la divisional, con el Falcon elaborado por el team Buduba Motorsport. En el grupo mayor, retornó a la victoria el “Lole” Carlos Alberto Vallo, con el Chevrolet de Villa Gesell, motorizado por su familia.
En el TC del Sudeste, sobre doce capítulos, el triunfo fue del marplatense Sebastián Nanni, seguido por Claudio “Cepi” Encinas. En los monoplazas, Juan Larragneta con el auto de Ricardo Jesús Carballo, ganó en invitados, y otro azuleño, Oscar Ilarregui, le puso fin a la fiesta, ganando en titulares.
Puso primera
Desde que puso el auto en pista, Fabricio Mendizábal, marcó claras diferencias, en clasificación redondeó dos o tres vueltas superlativas, luego hizo muy bien los deberes, en la previa, en la “pre”, y sin problemas, manejó los tiempos de los 18 episodios de la definición. Tránsito firme, y un auto contundente, fueron las claves para quedarse con su primera conquista en la categoría.
Soberbia tarea de Marcelo Zarzábal. El kartista y motorista del semillero de talentos, hizo un despliegue de menor a mayor, le fue tomando la mano a la Dodge del HG Competición, siendo gran protagonista en la final, subiendo a un podio muy festejado. En esa sintonía, también estuvo el “Doc” Lupiano, con el Falcon elaborado por Alberto Sansiviero y Sergio Callejo, accediendo a un tercer lugar, con un sabor muy particular. El cardiólogo ayacuchense, fue actor relevante en el Parque Juan Silva, y su crecimiento conductivo es para tener en cuenta.
Monitoreando la clasificación, observamos los buenos trabajos de los Walter “Brothers”, Emilio Ferreiro, y la actitud y sangre caliente, que destilaron Marcelo Gusmeroli, el “Doc” Santiago Magaró, Rodolfo Ferreras y Martín Miguel Soto.
Recuperó la memoria
Oficio, temperamento y actitud, aristas insoslayables que definen la tarea exhibida por Carlos Vallo, con un medio robusto, que le permitió salir airoso de los ataques y lucha que le propuso el líder del campeonato, Diego Castañino.
Para enhebrar hoy por hoy una batalla de APAC, hay que contar con un vehículo potencial, y una apoyatura sólida debajo del auto. A esos argumentos, Vallo le aportó un manejo sobrio, llevando con gran aplomo la Chevy elaborada en Villa Gesell.
Otro destacado trabajo exhibió el “Pollito” Castañino, manejando con gran serenidad y oficio, al igual que la sólida entrega de Walter Padula. En silencio, el marplatense se las arregla para estar en los puntos fuertes.
Cuarto arribó Fabio “Finito” Pedersen, en otra posición nada despreciable, al igual que el quinto puesto de Reinaldo Fernández, quien se dio el gusto de obtener una de las series con el Falcon de María Ignacia (Vela), que motoriza Generoso Trejo.
Julio Palacio, Carlos Gelado con la Chevy de La Chiquita Motorsport, el balcarceño Adrián Junco y Federico Albin, aportaron actitud y sangre caliente a los 18 episodios en el histórico escenario de la capital del Ave de Raza.
Setenta y seis máquinas pusieron en pista las divisionales de la Federación Regional Mar y Sierras, y del Centro bonaerense, de ellas casi cincuenta exhibió la potente divisional del sudeste, en el escenario de Rauch.
En su “terruño”, Fabricio César Mendizábal acopió todo lo que había en juego, enhebrando su primer tributo en la divisional, con el Falcon elaborado por el team Buduba Motorsport. En el grupo mayor, retornó a la victoria el “Lole” Carlos Alberto Vallo, con el Chevrolet de Villa Gesell, motorizado por su familia.
En el TC del Sudeste, sobre doce capítulos, el triunfo fue del marplatense Sebastián Nanni, seguido por Claudio “Cepi” Encinas. En los monoplazas, Juan Larragneta con el auto de Ricardo Jesús Carballo, ganó en invitados, y otro azuleño, Oscar Ilarregui, le puso fin a la fiesta, ganando en titulares.
Puso primera
Desde que puso el auto en pista, Fabricio Mendizábal, marcó claras diferencias, en clasificación redondeó dos o tres vueltas superlativas, luego hizo muy bien los deberes, en la previa, en la “pre”, y sin problemas, manejó los tiempos de los 18 episodios de la definición. Tránsito firme, y un auto contundente, fueron las claves para quedarse con su primera conquista en la categoría.
Soberbia tarea de Marcelo Zarzábal. El kartista y motorista del semillero de talentos, hizo un despliegue de menor a mayor, le fue tomando la mano a la Dodge del HG Competición, siendo gran protagonista en la final, subiendo a un podio muy festejado. En esa sintonía, también estuvo el “Doc” Lupiano, con el Falcon elaborado por Alberto Sansiviero y Sergio Callejo, accediendo a un tercer lugar, con un sabor muy particular. El cardiólogo ayacuchense, fue actor relevante en el Parque Juan Silva, y su crecimiento conductivo es para tener en cuenta.
Monitoreando la clasificación, observamos los buenos trabajos de los Walter “Brothers”, Emilio Ferreiro, y la actitud y sangre caliente, que destilaron Marcelo Gusmeroli, el “Doc” Santiago Magaró, Rodolfo Ferreras y Martín Miguel Soto.
Recuperó la memoria
Oficio, temperamento y actitud, aristas insoslayables que definen la tarea exhibida por Carlos Vallo, con un medio robusto, que le permitió salir airoso de los ataques y lucha que le propuso el líder del campeonato, Diego Castañino.
Para enhebrar hoy por hoy una batalla de APAC, hay que contar con un vehículo potencial, y una apoyatura sólida debajo del auto. A esos argumentos, Vallo le aportó un manejo sobrio, llevando con gran aplomo la Chevy elaborada en Villa Gesell.
Otro destacado trabajo exhibió el “Pollito” Castañino, manejando con gran serenidad y oficio, al igual que la sólida entrega de Walter Padula. En silencio, el marplatense se las arregla para estar en los puntos fuertes.
Cuarto arribó Fabio “Finito” Pedersen, en otra posición nada despreciable, al igual que el quinto puesto de Reinaldo Fernández, quien se dio el gusto de obtener una de las series con el Falcon de María Ignacia (Vela), que motoriza Generoso Trejo.
Julio Palacio, Carlos Gelado con la Chevy de La Chiquita Motorsport, el balcarceño Adrián Junco y Federico Albin, aportaron actitud y sangre caliente a los 18 episodios en el histórico escenario de la capital del Ave de Raza.
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