Vándalos rompieron vidrios y pintaron las paredes de la Parroquia de Begoña, del barrio de Villa Italia
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Un nuevo acto vandálico tuvo lugar ayer a la madrugada en la Parroquia de la Virgen de Begoña, ubicada en la calle Sáenz Peña al 700, del barrio de Villa Italia. Desconocidos lanzaron piedras contra dos de los ventanales laterales y escribieron leyendas con aerosol, entre ellas “ateo”, en distintas paredes de la fachada.
Estos hechos se sumaron a otros similares que se registraron en los últimos 15 días, donde habían arrancado una reja y escrito también sobre las paredes.
Lamentando lo sucedido, el padre Héctor Baiza dialogó con este Diario. Contó que alrededor de las 3.30 de ayer sintió un ruido y se despertó para ver qué era lo que había ocurrido.
“Suelen tirar cascotes a las puertas pero resulta que le habían tirado a la iglesia, rompiendo dos vidrios de los ventanales”, y el sábado anterior “rompieron otro vidrio, así que habíamos puesto un cartón. Además, pintaron las puertas del colegio y la entrada de la iglesia”, dijo, señalando los “garabatos” escritos con aerosol en las paredes.
Manifestó que esto “se ha transformado en esta barbarie, por eso ya me cansé, lástima que uno se preocupa. La parroquia no es mía, yo hoy estoy acá y mañana no, esto es de la comunidad”.
Observando lo que dejó este acto vandálico, estimó que el gasto de los arreglos que habría superaría los mil pesos. “Hay que volver a pintar y también hay que contar la mano de obra”, pensó. Reconoció luego que está “alterado, con bronca, viene la gente a catequesis y mirá lo que hicieron, queda mal”.
La denuncia y las sospechas
Horas antes, el padre Baiza se dirigió a la comisaría Tercera a efectuar la denuncia, pero lanzó que la policía “no puede hacer nada tampoco, van a recorrer, pero no tienen vehículos ni combustible, ¿Qué van a hacer? Van a tener que recorrer toda Villa Italia y Villa Aguirre”.
En cuanto a las sospechas sobre quién pudo haber sido, dedujo que “tienen que ser de la zona, tenemos unos vagonetas por aquí que se juntarán con otro de otros barrios. No solamente lo hacen en la parroquia, si uno recorre la villa, hay paredes que también están pintadas”.
Por último, el párroco resaltó que “en mi tiempo he tratado de mantenerla, hace dos años la dejé toda bien, pintada, la gente me ayudó. Yo fui casco azul, vine de Croacia, me dieron mucha plata así que pinté toda la iglesia, arreglé y cambié el techo. Pero esto es una bronca, la iglesia es lo más lindo para el barrio”.
Desde la parroquia, pidieron la colaboración voluntaria de la comunidad para los gastos de colocación de rejas en los ventanales laterales y en la entrada, y así evitar futuros hechos de este tipo.*
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