Vecinos cortaron Pujol y Movediza para reclamar por el estado de las calles y pedir seguridad vial
Anoche, decenas de vecinos de los barrios Don Bruno y La Blanqueada cortaron la esquina de Pujol y Movediza para reclamar por el terrible estado de las calles, pedir seguridad vial sobre la avenida y otras obras fundamentales que mejoren la calidad de vida en una zona densamente poblada.
En la oscuridad de la noche resplandecían las llamas generadas por una quema de cubiertas, y las columnas de humo se elevaban hasta mezclarse con las nubes densas y amenazantes.
En ese escenario, adultos, jóvenes, adolescentes y algunos niños, unidos por el hartazgo y la necesidad de ser escuchados, describieron enérgicamente los padecimientos diarios que implica vivir sobre o cerca de Pujol, esa arteria que en los planos figura como avenida pero que en el terreno se florea con sus cráteres elocuentes.
?Cuando llueve es imposible de transitar, imposible hacer los mandados, entrar a mi casa. Los autos a la velocidad que vienen… hay chicos. Después, cordón cuneta no hay; los lomos de burro tampoco. No tenemos nada?, resumió Mirta Cruz, frentista de Pujol.
Al unísono, los manifestantes confirmaron que han elevado sus quejas al Municipio y recordaron que ?(Miguel) Lunghi y (secretario de Obras Públicas, Mario) Civalleri se paseaban por acá haciendo promesas?, aunque hoy la única realidad es la de los pozos.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailCinco cuadras
olvidadas
?Hace bastante habíamos hecho nosotros un lomo de burro, el cual sacaron. Pero es imposible pasar acá, cruzar la calle, no se puede ni caminar el día que llueve?, describió Eduardo Zunino, otro sobreviviente de Pujol.
Los vecinos manifestaron que estas situaciones se repiten en cinco cuadras de Pujol, desde la Ruta 226 hasta Beiró. ?Somos los olvidados?, señalaron.
?Vamos a seguir con esto hasta que nos den una solución?, advirtieron y anunciaron que hoy a las 12 volverán a cortar la calle para llamar la atención de las autoridades y aguardan que se acerquen a dialogar.
?No puede cruzar ningún chico a hacer un mandado porque pasan a alta velocidad; rompen un tren delantero y se va para cualquier lado un vehículo acá, puede matar a cualquiera?, evaluó otro vecino.
Eduardo Zunino advirtió que ?esperan que haya un accidente para poner un lomo de burro, como en todos los lomos de burro que hay en la ciudad. Acá no ha ocurrido ningún accidente pero sólo por suerte?.
La barriada describió que los vehículos que ingresan a Pujol desde la ruta circulan a alta velocidad, pero además muchos camiones con sobrecarga utilizan la avenida para esquivar los controles, lo que agrava aún más el estado de la calle.
También renegaron por los pocos arreglos que llegan, como en el caso de los baches que los tapan con granza y la primera lluvia barre totalmente el material.
Al igual que en reiteradas oportunidades, Pujol despide al equipo de El Eco de Tandil con su trocha angosta, sus inhospitalarios pozos, y una línea imaginaria para no subir dos ruedas del móvil a la vereda desnuda y sin cordón cuneta.*
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