Vecinos de Bereterbide piden soluciones a los problemas que trae la planta depuradora cloacal
Vecinos de la calle Bereterbide piden soluciones ante los trastornos de todo tipo, pero principalmente de salud, producidos por los efluvios emanados de las instalaciones de la depuradora cloacal perteneciente a Obras Sanitarias.
A esto se le agrega la existencia de una curtiembre en calle Dinamarca al 1200, que volcaría sus residuos tóxicos en el arroyo lindante, generando contaminación de aguas y olores nauseabundos. Aseguran que hace años que están planteando este reclamo y no tienen respuestas.
Esta situación, afirman, se agrava con la ampliación de la planta depuradora realizada en el 2011, multiplicándose en épocas de altas temperaturas la existencia de insectos en la zona, con los riesgos que ello ocasiona para la salud.
Celia Cámara, una de las frentistas, explicó que “tenemos un problema con esta planta depuradora de que el olor es inaguantable, además hay enfermos de bronquios, de asma, y muchas cosas más”.
“Yo no vivo en esta cuadra, pertenezco a Piedrabuena, que es donde tenemos el otro problema, que es la curtiembre, donde también estamos luchando por el tema de los olores, infecciones, ratones, entre otras cosas. Hace 40 años que vivo acá, siempre estuvimos luchando contra esto pero nunca hemos recibido respuesta. Yo tengo muy serios problemas de salud”, manifestó.
Por su parte, Yanina Pedro, que vive frente a la planta, contó que “mi problema principal es que yo trabajo en mi casa, soy masajista, entonces a mis pacientes tengo que brindarles un ambiente adecuado, cosa que no tengo. Por otro lado, estoy medicada, tengo problemas de bronquios”.
“Tengo la posibilidad de ver un especialista, cosa que muchos vecinos no porque no tienen dinero, yo tuve un virus por el agua corriente y por el tema de los bronquios tuve un virus con las mosquitas que hubo de humedad, sin querer inhalé una y soy bastante frágil de salud o tal vez, son muy potentes”, explicó en diálogo con El Eco de Tandil.
Por otra parte, sostuvo que “en verano que es donde esto se manifiesta más tengo que tener todo cerrado. No podemos ventilar, vivimos entre rejas”.
Respecto a cuál sería una posible solución, afirmó que “clausurar la planta y hacerla nueva en otro lado”.
“El tema es que a nosotros en una respuesta del Municipio a las notas que mandamos nos dijeron que la planta ya existía y que después se construyeron las casas, pero yo me pregunto: ¿Quién vendió los terrenos para que se construyan?”, cuestionó.
Y agregó que “hay gente que no tiene la posibilidad de elegir dónde vivir. Mi abuela cuando vino acá en el año ‘60 le vendieron el terreno y mi abuelo con sus manos levantó una casilla de planchones que es donde actualmente vivimos. No tenía luz, gas, agua y nada”.
En ese sentido, resaltó que “yo tengo todos los impuestos al día, pago pavimento que no tengo y barrido y limpieza, que en 35 años que tengo nunca vi la máquina”.
Otra vecina, Teresa Pedro, aseguró que “en las casas con las mosquitas que hay tenés que tapar toda la comida, los utensilios, o tenés que lavarlos con lavandina antes de comer. Es impresionante cómo se llena, tanto que parece que la pared está pintada de negro. Está lleno de moscas, insectos, ratones, el olor trae todo”.
María Heredia tiene un hijo que padece de Síndrome de Down y afirmó que “sufre de los bronquios, y todo debido al impacto ambiental”.
A lo que Natalia Velázquez agregó: “No podés dejar las ventanas abiertas, el olor a ácido se impregna hasta en la ropa. Tengo un hijo asmático y hay días que le digo que no salga a jugar afuera porque le hace muy mal”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailPor medio del proyecto presentado piden que el Ejecutivo arbitre los medios necesarios para llevar adelante un estudio del impacto ambiental generado por los efluvios emanados de las instalaciones de la depuradora cloacal en la zona mencionada y que analice posibles medidas a implementarse para buscar solucionar, o al menos mitigar, la problemática planteada por los vecinos.
El concejal Fernando Rossi explicó que “en el proyecto lo que planteamos es que el Municipio se haga presente y estudie alternativas. Primero debe hacer un estudio real de las consecuencias que esto puede estar provocando en los vecinos, en todas las familias, y, por otro lado, buscar soluciones técnicas que, por lo menos, puedan atenuar las consecuencias que está produciendo esto. Creemos que son ciudadanos que merecen una respuesta”.
Desde la Asociación Civil Redes Tandilenses tomaron la demanda de los vecinos y empezaron a trabajar en la junta de firmas. Posteriormente, del bloque del PJ-FPV recibieron esa demanda y elevaron el pedido al Ejecutivo, donde piden que “urgente se presenten en el barrio y para buscar juntos alternativas”.
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