Vecinos de Brandsen viven amenazados por ladrones que no cesan en los intentos de robo
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
Convocados en uno de los domicilios azotados por la delincuencia, vecinos de Brandsen entre avenida Estrada y Vélez Sarsfield le contaron a El Eco de Tandil que viven amenazados y vigilados por ladrones, que aguardan cualquier instante propicio para robarles.
El disparador de esta queja desesperada fue el robo que sufrieron César Domini y su esposa Jaquelina el miércoles por la tarde. Además, esa noche fue “de locos” para toda la cuadra debido a la presencia de personas que intimidaron al barrio prontos a cometer nuevos hechos.
Gustavo Ferraggine, uno de los damnificados, explicó que “todos los días nos enteramos de una situación nueva, un robo nuevo. Hace unos 15 días fui amenazado en la puerta de mi casa, por una persona que pasó y me amenazó. No lo conozco, no sé quién es”.
Al increparlo, el joven “me insultó. Me dijo que éramos todos una manga de chusmos en el barrio, y cruzó la calle y ahí me empezó a insultar”.
Los vecinos coincidieron en que esa persona recorre la cuadra con un celular y pasa los datos a los ladrones para que ingresen a robar cuando las casas quedan solas. Como ya lo conocen y se han organizado en una red, se alertan por teléfono.
Incluso, tras el robo del miércoles por la noche dos habitantes de la cuadra evitaron ingresar a sus viviendas cuando lo vieron merodeando y optaron por dar otra vuelta en sus autos hasta que el sospechoso desistiera en su actitud.
En jaque por
los delincuentes
Tras el hecho del miércoles, Gastón Montes habló con la policía y le pidió explicaciones, ya que el número de robos se incrementó en los últimos tres meses. “Me da la impresión que están atados de pies y manos”, dijo y explicó que han denunciado en varias oportunidades pero no logran que les asignen más patrullajes ni otro tipo de medidas de prevención.
Las familias observan que los ladrones los miran desde las medianeras, saltan por los patios y los vigilan desde la calle. “Todas las noches hay motos que se meten en contramano, con tres arriba. No te dan tiempo a tirarte. Yo me tiro para adentro de la reja, no te dan tiempo”, contó Jaquelina, aún muy nerviosa por el robo que sufrió el miércoles.
Describió que vive en el barrio desde que nació y hoy no puede entrar y salir de su casa con libertad. “No se puede estar. Los ves vigilándote, los ves tocándote timbre, ves todo, y uno no sabe qué hacer hasta que pasan estas cosas y que sigan pasando cosas peores”, lamentó.
Después del ataque a su vivienda, la joven no logró conciliar el sueño y aún sigue muy nerviosa por la situación que le tocó atravesar. “Uno trabaja todo el día, de la mañana a la noche, tratando de armar su hogar y a menos de un mes que lo conseguimos, vas, hacés la denuncia y te encontrás tu casa que te siguen vigilando, amenazando, con total impunidad. Siento que ya no hay límites de nada, que si entro y me encuentran, me pasa cualquier cosa a mí. Lo material no me interesa, pero sí la impotencia de entrar a tu casa y encontrar todo roto. Es muy feo, no se lo deseo a nadie”, expresó con angustia Jaquelina.
Sin respuestas
“Siempre ha habido épocas en donde se ha acrecentado el delito. Lo que pasa es que como esto, nunca. Ser amenazados, hostigados. Hace cinco minutos un vecino me acaba de decir que estaban trepados a un paredón”, manifestó Gustavo Ferraggine.
“Nos vemos desprotegidos porque la policía no tiene medios. No hay respuesta de nadie, ni de la policía, ni de la Justicia, ni del Municipio. Nosotros recién nos estamos organizando como para elevar una carta al Intendente y pedir una reunión”, explicó.
Si bien la policía detuvo al autor de las amenazas, a las horas quedó en libertad. “Qué necesitamos, que maten a alguien para que alguien se digne a prestarnos atención. Me parece que nos merecemos otra cosa, otra prestación tanto de parte de la Justicia como del Municipio. Y se lo digo con total respeto al Intendente, yo lo aprecio mucho, lo respeto muchísimo, me parece un muy buen gobernante, pero me parece que en algo le estamos errando”, remarcó.
Dirigiéndose a Lunghi, expresó que “le preguntaría qué pasó que tan de golpe cambiaron el jefe de la comisaría Primera (Walter Gil); así porque sí trajeron otro oficial de policía cuando estaban contentísimos con el que tenían, de golpe y porrazo cambiaron. Por qué pasan esas cosas, por qué estamos tan abandonados”.
Cuestionó “qué pasó de golpe, porque esto no es acá solamente. Es todo Tandil. Una ola de asaltos. Y nos está empezando a pasar que tenemos violencia, porque ya hemos visto unos cuantos en este último tiempo”.
Ferraggine consideró que “es hora de que todos juntos empecemos a pensar y a preguntarnos qué está pasando en Tandil”.*
**********nota secundaria**********
La gran impotencia de
no poder hacer nada
César Donini se encontraba trabajando el miércoles por la tarde, cuando una vecina lo llamó para contarle que su esposa Jaquelina había abierto el portón de su casa de Brandsen 69 y se había encontrado con una escena tremenda.
“Estaba la reja de la ventana reventada, la ventana abierta, cosas desparramadas en el patio. Cuando llego, la policía no había venido. Tardó como 30 minutos en venir, nos dicen que no había móvil, que ellos tenían un detenido en el móvil por eso tardaron”, relató el joven que hace menos de un mes habita esa casa y ya afrontó el primer delito.
Se alzaron con todos los artículos de electrónica: el DVD, la playstation, un cinema home, la cámara digital, dinero y ropa. Al día siguiente, cuando el propietario se levantó se dio cuenta de que le seguían faltando cosas como zapatillas y prendas de vestir.
La joven pareja tuvo la precaución de colocar rejas y una gran traba en la puerta principal, pero nada parece alcanzar para frenar a los ladrones.
Desahuciado, César Donini confió que siente “impotencia porque no podemos hacer nada. Vamos a la policía y nos dice que están de pies y manos atados, que tienen que esperar la orden del fiscal. Es todo lento, la Justicia lenta”.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios