Vecinos de calle Montevideo preocupados por la ola delictiva
Esta vez, una vecina de calle Montevideo al 1600 se comunicó con esta Redacción para contar el lamentable episodio que le tocó vivir en la madrugada del miércoles. A su testimonio, se le sumó el de otra mujer -que vive en enfrente con su familia- quien sufrió un robo al día siguiente, pero aún en estado de shock, prefirió no dar a conocer su identidad. Ambas contaron además que también se registraron hechos similares en la zona, que no hay presencia policial y que están preocupadas.
Una de ellas es Olga Raquel González, una señora que vive hace muchos años en el barrio, y admitió que fue la primera vez que resulta víctima de un robo. “A las 5.50 me levanté para cambiarme en el comedor y vi que estaba flameando la ventana, me habían levantado la persiana, tengo la puerta corrediza y observé que quedó una parte abierta y otra no”.
En ese instante relató que lo primero que hizo fue tocar la computadora, confirmó que estaba y cerró la ventana. “Me empecé a cambiar, no miré para el otro costado, donde seguro que habían uno o dos, parece que Dios me iluminó porque si hubiese mirado no sé lo que hubiese pasado”, dijo.
Seguidamente, González contó que “me fui al lavadero y sentí un ruido, me asomé al portón y vi que había ropa tirada que había tendido para hacer palanca porque me arrancaron el portón de cuajo, todo. Entonces, fui a buscar una llave para abrirlo y mi hija sintió demasiado ruido”, a lo que se levantó y empezó a los gritos: “Mamá nos falta la computadora”.
Seguidamente, la mujer se dirigió a la comisaría para efectuar la denuncia del robo de la computadora, pero cuando regresó a su casa alrededor de las 10.30, se fijó y corroboró que también le habían sustraído dinero en efectivo -que prefirió no especificar- destinado para el pago de un viaje que iban a realizar.
Sumado a esto, contó que “a las 12 del mediodía mi marido fue a buscar al nene a la escuela y yo dije aprovecho que él no está para cortar la cebolla con el cuchillo de él, cuando fui a buscarlo, faltaba el cuadro que él tenía con toda la colección de cuchillos, tenía hasta una daga de oro y plata. Ahí me agarró la desesperación”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailComentó además que al día siguiente, en una vivienda ubicada enfrente, ocurrió un hecho similar a una familia. “Ellos tienen seguro, yo no tenía. Y voy a hacer el seguro cuando me coloquen la reja”, dijo, y aseguró que “acá en el barrio no es común, dentro de todo estaba tranquilo pero acá al lado hace un mes y pico le forzaron el portón. Le quisieron entrar por ahí pero como tienen la camioneta y el auto, les trababa para abrir”.
Luego de haber efectuado la denuncia, la señora aclaró por último que la policía “no vino para nada acá”, y dijo que siente “indignación, miedo”, y que no quiere salir. “Teníamos el cumpleaños de mi hijo el sábado, mi marido tenía que ir a hacer un asado, mis vecinos se quedaron levantados esperando a que mi marido llegara. Tenemos todas las luces y televisores prendidos, es terror lo que siento”, culminó.
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