Vecinos de El Tropezón reclaman que les coloquen el gas y afirman que el barrio está ?relegado?
La primera solicitud de conexión de la red de gas natural que realizaron los frentistas al Municipio fue hace más de tres años para las calles Alvarado al 100 y al 200. Un año después efectuaron el pedido también los vecinos de Piccirilli al 200 y Cabral al 2200.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailAún sin respuestas, el 11 de abril de este año se unieron los afectados de esas cuatro cuadras y efectuaron un pedido conjunto a la comisión de Obras Públicas del Concejo Deliberante. En el mismo, además de plantear su solicitud, expresaron que “la semana pasada se dio a conocer en los medios que se instalará el servicio en Piccirilli al 100, Lisandro de la Torre al 2200 y 2300 y Azucena al 200, a tan sólo unos pocos metros de nuestras viviendas y no comprendemos a qué se debe que no nos hayan incluido, siendo que hay gran cantidad de frentistas interesados”.
Seis meses después, aún no hay ninguna respuesta concreta y los vecinos continúan aguardando que alguna autoridad los tenga en cuenta.
“El Tropezón está relegado”
Julio Danelutto, uno de los vecinos que está al frente del reclamo, explicó que “venimos haciendo el pedido hace más de tres años, ya se presentó todo con la firma de la mayoría de los frentistas pero nos siguen dejando siempre para lo último”.
“Un compromiso firme de colocar el servicio no tuvimos nunca, hace 10 días me dijeron que podríamos tener novedades para diciembre pero no me aseguraron nada. Mientras tanto seguimos esperando, pero queremos que sea algo real”, sostuvo en diálogo con El Eco de Tandil.
Asimismo, Danelutto lamentó que ningún funcionario visite el barrio para conocer las necesidades, ya que no solamente no tienen gas, tampoco cloacas, ni cordón cuneta y mucho menos asfalto.
El vecino, que tiene un maxi kiosco en Alvarado al 200 junto a su casa, aseguró que “yo estoy todos los días acá en el negocio y no ha venido ningún político nunca, ni oficialista ni de otro partido, y recorrida por las calles no ha hecho nadie. Pienso que sería una de las mejores formas de conocer nuestras necesidades que nos visiten, o que vean qué es lo que necesitamos”.
“Todas las obras terminan en la calle Azucena, El Tropezón está relegado, las obras no llegan hasta acá. Esperamos que en algún momento algún funcionario se acerque a vernos”, afirmó.
“Lo que nos urge es el gas”
Danelutto manifestó que “lo que nos urge a nosotros ahora es el gas, aunque no tenemos cloacas tampoco” y resaltó la dificultad que tienen muchas familias de afrontar el costo del gas envasado, que es mucho más caro que el natural.
Desde que los vecinos realizaron el pedido formal con el proyecto elaborado por Camuzzi al Municipio hace tres años, nunca ningún funcionario se acercó a hablar con ellos, ni se comunicó telefónicamente. Fue siempre un vecino el que se acercaba a la Municipalidad para averiguar si había alguna novedad.
“Con lo único que hemos mejorado es con el tema de la calle, como nos quejamos cuando algo está mal, hay que reconocer lo que está bien, y la calle ha mejorado bastante. Cuando se hizo el pedido para que la arreglaran, yo fui quien llamó todas las veces y siempre molestaba en Vialidad hasta que un día llegó el arreglo, pero después de haber llamado unos 4 ó 5 meses cada 15 días o cuando llovía mucho y se ponía muy complicada la calle”, señaló.
En cuanto al gas natural, Danelutto contó que en la esquina de su casa, por la calle Almafuerte pasa el servicio, como así también en Lisandro de la Torre, a una cuadra y hay “dos cuadras colgadas” de Alvarado al 100 y al 200. Lo mismo ocurre con la calle Piccirilli al 200 y Cabral al 2200, que tienen a tan sólo unos metros el servicio pero no llega a sus viviendas.
“Siempre van haciendo otras obras primero, yo veo que se le da mucha importancia a La Movediza, a ver si nos tiran algo para nosotros también. Nunca pensamos que iban a demorar tanto tiempo cuando presentamos el proyecto, yo estoy al frente de los vecinos y cada tanto me vienen a preguntar si tengo novedades”, explicó.
Y aseguró que su cuadra está prácticamente completa en ambas veredas y que las familias realmente necesitan este servicio para mejorar su calidad de vida.
Incluso Danelutto contó que cuando construyeron la casa, hace cerca de 15 años, le hicieron la caja del gas pensando que en poco tiempo iban a contar con el servicio. Pero hasta ahora siguen esperando que alguna autoridad se acuerde que existe el barrio El Tropezón.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios