Vecinos de la calle Rosalía de Castro reclaman por el funcionamiento de los silos en el barrio
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Vecinos de la calle Rosalía de Castro reclaman por los problemas que les causa en su salud y en su vida cotidiana el funcionamiento de los silos que se encuentran sobre esa calle.
Explicaron que los camiones descargan el cereal a cielo abierto, con lo cual el polvillo ingresa a sus hogares, causándoles graves problemas de salud. Además, el ruido es permanente y los camiones circulan en contramano en la vereda.
Delia Paries, una de las vecinas que vive en Rosalía de Castro 866, explicó que desde el año 1998 están reclamando que se solucione esta situación.
“Tengo copias de la queja que hicimos en la Municipalidad en el año 1998, desde ese momento estamos luchando. Descargan el cereal a cielo abierto sin ninguna protección, según la Municipalidad en esa época tenían que hacer una especie de jaula con tejido media sombra doble para que no vuele la cascarilla del cereal que descargan, porque como está curada es tóxica”, afirmó Delia Paries, en diálogo con El Eco de Tandil.
La mujer aseguró que habló con varios vecinos que tienen problemas de salud, muchas madres jóvenes con niños que padecen alergias e incluso con una señora que se mudó recientemente al barrio y “dice que los hijos han sufrido episodios tipo asma”.
“Todo el polvillo que vuela de allí viene a los vecinos, incluso yo vivo como si fuera prisionera, porque si levanto la cortina de enrollar penetra en mi casa el polvillo. Ya estoy saturada de todo eso, no es vida, todo esto me afecta a mi mente también”, señaló.
Mucho ruido
Por otro lado, contó que las máquinas tienen “un sistema muy precario, que es un sinfín que carga el cereal que ha de estar roto, porque por momentos es silencioso pero donde se traba hasta tiembla la casa”.
“De noche no puedo ni siquiera prender el televisor porque sobrepasa el límite de sonido lo que están haciendo enfrente y es imposible dormir. Además, los camiones circulan en contra mano en la vereda. Esa semana que hubo el pico máximo de cosecha estaban día y noche, es tremendo”, explicó.
Y agregó que “hay cualquier cantidad de roedores, es terrible, entre Ronicevi que está abandonado y esto, es increíble, las ratas parecen gatos”.
Delia Paries aseguró que tiene elementos que está preparando para realizar el reclamo formal contra la firma Juliarena, que es la que explota la descarga de cereal, que está ubicada en Santamarina casi España. La planta de silos, por su parte, está ubicada en Rosalía de Castro 849, entre Costa Rica y Venezuela, a media cuadra del supermercado Carrefour.
“La gente no puede creer que todavía haya silos acá, es increíble, en el siglo XXI”, señaló la vecina que hace 32 años que reside en el barrio.
“Ellos había dicho que para el año 2009 se iban para el lado de los cuarteles, pero ya estamos en 2011”, concluyó. *
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