Vecinos de La Movediza reclaman mejoras en las calles, gas natural y más seguridad en el barrio
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Un grupo de vecinos del barrio La Movediza lanzaron duras críticas hacia el intendente Miguel Lunghi ante la falta de mejoras en el barrio; pese a las promesas efectuadas y postergadas desde hace años.
En diálogo con El Eco de Tandil, contaron cómo se vive en el barrio, puntualizaron sus necesidades, entre las que subrayaron la falta de iluminación en la vía pública, el arreglo de las calles, el disponer de gas natural y la inseguridad con la que viven ante los reiterados hechos delictivos sucedidos.
Exigieron que “hagan lo que dijeron que iban a hacer hace diez años atrás”, dirigiéndose directamente al Gobierno municipal. “Los patrulleros en La Movediza están todo el día metidos entre las plantas”, aseguró uno de ellos.
Mientras tanto, una de las mujeres contó que hace algunos días le robaron “todas las máquinas, la de pasto grande, la bordeadora; todo. Y yo tengo todo cerrado el patio”, mientras que otra reveló que “en el CIC del barrio, tipo seis o siete de la tarde, se llena de gente en moto, chicos”.
Compartió que hace pocos días “venía un chico discapacitado caminando de La Movediza hasta acá y se le aparecieron dos tipos en una motito, se bajó uno, le preguntó la hora y metió la mano en el bolsillo, se la dio y le dijo “dame el celular”. Se bajó el otro, le pegó una piña, lo tiraron y le quitaron una campera que no valía nada. No se puede golpear a alguien discapacitado, no podía caminar el pibe, ¿cómo se podía defender?”.
Otra de las vecinas denunció por su parte que “nos mintieron en la cara porque cuando vino el canal y el diario hace algunos meses, nos hicieron una nota, se nos prometió todo, escuchamos que iba a haber seguridad pero nada. Creo que duró dos días, tres, una semana, no sé. Yo vi dos veces un patrullero”.
Por su lado, un joven acotó que “acá iban a poner un destacamento policial, una comisaría en el barrio, iban a poner siete móviles, gente patrullando por las cuadras y las esquinas; pero nunca se cumplió”.
La falta de iluminación
Por otro lado, también pidieron que iluminen las calles. “Necesitamos que pongan luz. Los chicos que andan de noche, pasa el colectivo y es peligroso. Mi marido hace unos días casi agarró a un nenito porque no los ves. Yo a la noche no tomo un colectivo ni loca. La esquina de acá está rota, no hay luz en las esquinas y lo que hay es un fósforo”, lanzaron.
“No hay calles como la gente, no hay nada pero los servicios te los cobran”, expresó otra mujer, mientras que su compañera criticó que “lo que pasa es que ahora el Intendente anda por el centro y a nosotros nos olvidó, es la verdad. Estaría bueno que viniera Lunghi a andar por acá”.
“Para lo único que vinieron es para entregar las casitas”, criticó otra vecina. Todas coincidieron en que “es imposible andar por las calles, tras que no hay luz te tragás todos los pozos. Podés esquivar uno pero agarrás otros diez. Uno no pide que hagan el asfalto, pero que las mejoren”.
La inseguridad
“Acá habría que salir con navaja, con todo, para que no te roben”, expresó una adolescente presente. En su totalidad pidieron al Municipio que “pongan luces, que la Policía venga y agarre a quien tenga que agarrar”.
“Primero y principal lo que tienen que hacer es lo que dijeron que iban a hacer hace diez años”, resaltó un joven.
“El Intendente ya sabe todo pero no hace. Lo que pasa es que él no mira porque tiene un flor de coche. Acá los chicos si no van a la escuela en colectivo se tienen que ir caminando. Hace más de diez años pedimos una combi para que vayan los chicos a la Escuela 22 porque no tienen nada en qué ir”.
Relacionado a ello, aseguraron que “apoyamos a la Línea 503 y es cierto que se les rompe por cómo está la calle, es por eso que entendemos a los colectiveros”, mientras que otra señaló también la necesidad de una garita.
Los votos y la barriada
“Se tiene que poner un poquito las pilas el Intendente, pasan las épocas de las votaciones y se olvidan”, adujo una de las mujeres, mientras que otra en la misma sintonía se sumó aún con mayor dureza al afirmar que “cuando necesitan los votos nos vienen a buscar en auto, te llevan y te traen en remís, nos llevan a comer empanadas o a una choriceada, y ahí tiene todo el barrio. Cuando ellos necesitan votos, los de las orillas somos los primeros que estamos en el medio para tratar de mejorarnos, y cuando ellos están arriba nos cierran las puertas en la cara. Porque vamos a hablar con el Intendente y a nosotros no nos atiende. Te dan un numerito, te hacen dejar un papel y listo”.
Por último, contó que “hace 12 años que hicimos papeles y tras papeles, y nada. Nos cansamos, fuimos, nos juntamos las mujeres a pedir por nuestros hijos. Nos dijeron que nos iban a poner el colectivo blanco, el azul, que iban a venir a vernos. Jamás hasta el día de hoy, nunca se hizo nada”.*
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