Vecinos de Magallanes y Sáenz Peña reclaman el dragado de las zanjas que bajan desde Quintana
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Entre los argumentos que la convierten en una buena candidata, se puede mencionar la laguna de agua y barro que se forma cada vez que caen algunas gotas. Sumado a esto, las aguas estancadas de las zanjas de desagüe que bajan desde Quintana y se acumulan en el puente, frente a las vías.
La fotografía de la zona es patética. Los habitantes ratifican la escena y hablan de olvido, de desidia municipal y de falta de respuestas ante los reiterados reclamos que han radicado en la Secretaría de Obras Públicas.
“No sabemos
qué hacer”
Erica Mujica, una de las vecinas, relató que con las copiosas precipitaciones de la semana pasada su casa estuvo a punto de inundarse. Es que el pequeño patio –tiene poco más de un metro de largo- termina en una zanja por la que descarga el agua de la calle Quintana rumbo al arroyo Langueyú.
Esta suerte de desagüe a cielo abierto que surca los fondos de las viviendas de la cuadra está tapado de mugre y botellas plásticas, lo que impide que el agua circule y provoca reiterados desbordes.
A unos 20 metros, la situación se agrava debido a que el puente peatonal tiene los cilindros de cemento obstruidos por la basura, lo que impide la circulación del agua de lluvia hacia el arroyo.
“Es una mugre bárbara, pero ya no sabemos qué hacer”, indicó la vecina, al tiempo que confirmó que le han avisado al Municipio en numerosas oportunidades. “Nadie hace nada”, lamentó.
Durante las últimas lluvias, la zanja estuvo a punto de desbordar y el agua llegó al límite de la casa de Erica Mujica.
El lodo y la basura que arrastra “es mugre que ha quedado y que ha tapado el puente; ha quedado estancada y nadie la levantó”, sostuvo.
Agregó que la situación empeoró con la apertura de la calle Quintana, porque “viene todo de allá arriba” y deseó que “no llueva. Hace diez años que conozco a mi marido que vivió siempre acá y siempre fue igual”.
Sobre el estado de la calle, describió que “cada vez que llueve no se puede pasar, no se puede salir. Se hace una laguna en la esquina y nadie puede salir, ni los que viven en la propia esquina porque llega hasta la vereda”.
“Vamos a romper
el puente”
Otro de los vecinos remarcó el estado de abandono del puente peatonal, tapado por la basura, por el cual no escurre el agua. El paso está ubicado en Sáenz Peña entre Magallanes y Duffau.
El frentista sostuvo que durante el gobierno de Julio Zanatelli, la comuna solía dragar el desagüe, realizando un mantenimiento periódico para evitar las obstrucciones. Según afirmó, hace una década que no se desarrollan tareas en el lugar, desde que el intendente Miguel Lunghi está al frente del Municipio.
Durante estas últimas jornadas de humedad el olor nauseabundo de las aguas estancadas todo lo envolvía. A metros del puente, un grupo de adolescentes jugaba un picadito en una prolija cancha improvisada al costado de las vías. ¿Ellos no tienen también derecho a una buena calidad de vida? u
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