Vecinos de Rivas al 900 volvieron a reclamar respuestas ante la inseguridad que padecen
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
Luego de la denuncia pública que realizaron días atrás, los vecinos de un complejo de trece departamentos de Rivas al 900 volvieron a plantear su preocupación y reiteraron su pedido ante los frecuentes casos de inseguridad que padecen en forma reiterada.
El sábado por la tarde concretamente, el lugar volvió a ser foco de la delincuencia, cuando se produjo un hecho en uno de los departamentos. Y esta situación volvió a alarmar al grupo de frentistas que, según aseguraron, viven intranquilos.
El principal problema radica en un terreno lindero, lugar por el cual los delincuentes ingresan al complejo.
Cansados por este tipo de episodios, un grupo de inquilinos convocó a El Eco de Tandil para pedir nuevamente respuestas a su reclamo.
“Ser escuchados”
Por su parte, Paula Luján expresó que buscan ser “escuchados en forma urgente” puesto que “lo único que falta es que entren a robar cuando estemos adentro”.
Y se refirió al último caso: “Salió dos horas en plena tarde y cuando llegó tenía toda la casa revuelta. Se manejan con una impunidad total”.
Aseguró que se encuentran “muy asustados” pero también “enojados” porque intentan que “alguien nos escuche, tanto el consorcio de los departamentos, que nos dijeron que iban a poner alambre de púa y todavía no tenemos respuestas, y alguien que limpie el terreno de al lado urgente”.
En cuanto a la propiedad, contó que “(Pablo) Esquivel (director de Prevención Comunitaria) nos dijo que intimaron a la dueña a 15 días para que se presentara a limpiar el terreno, pero aún no tenemos novedades”.
“Vivimos con miedo; no queremos ir a trabajar. Estamos aterrados porque no sabemos qué es lo próximo que va a pasar”, resumió Luján sobre las sensaciones que comparten entre los frentistas, y agregó que se sienten “presos en nuestras propias casas”.
“Cada vez hay más impunidad. Se manejan con una libertad total porque conocen todos nuestros movimientos”, sostuvo Paula Luján.
“Alguna medida”
Por su parte, Hernán Esperatti, otro de los vecinos del complejo, explicó que “el miedo más grande es que entren cuando quedan algunas de las chicas solas”.
A su vez, se refirió al pedido por más patrullaje para la zona: “Nos pusieron momentáneamente por el operativo de Semana Santa la vigilancia en el barrio”.
Así, durante los últimos días la barriada tuvo presencia policial en distintos horarios.
Sin embargo, a pesar del patrullaje “entraron igual al complejo. El tema es que no nos queda ninguna medida a tomar porque si se toma alguna decisión, el damnificado termina siendo uno”.
Esperatti instó a “los dueños, inmobiliarias o el consorcio a tomar alguna medida de seguridad porque así no se puede seguir. Por una cuestión de estética no permiten las rejas pero los que padecemos esta inseguridad no sabemos qué puede pasar mañana”.
Carla Bañuelo, en tanto, fue clara al indicar que “la idea es que alguien nos dé una solución concreta a este tema”.
Ultimo robo
Paula Irazabal vive en una de las unidades habitacionales donde se registró el último caso, el sábado por la tarde.
“Entraron por un ventiluz que es chico, de 60 centímetros. Me robaron los electrodomésticos y cosas chicas y en menos de dos horas se fueron”, relató la damnificada.
“Nos tienen muy vigilados”, aseguró.
De acuerdo a lo indicado, los distintos hechos comenzaron a suceder a comienzos de año, “una vez por semana”, primero violentando los vehículos estacionados en la playa de estacionamiento.
“Y ahora entran a los departamentos y cada vez con más violencia”, coincidieron. *
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios