Vecinos del barrio 25 de Mayo están preocupados por la gran cantidad robos registrados en la zona
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Vecinos del barrio 25 de Mayo manifestaron su preocupación por la ola de inseguridad que viene azotando el barrio recientemente. “La verdad es que nos están robando a todos, es increíble, no se salvan autos, ni camiones, ni casas. Hace 15 años que vivo acá y nunca había pasado lo que se está viviendo ahora. Esto se está dando en todo el barrio, entonces estamos preocupados”, expresó Andrea Rivero.
Por otra parte, explicó que “la gente tiene miedo, cuesta mucho unirnos entre vecinos, como para luchar entre todos. Esto no es una pelea individual, es una pelea grupal porque hoy me pasa a mí, mañana a ella y así nos va pasar a todos. Tenemos que cuidarnos entre todos porque para eso somos vecinos”.
Más iluminación
En ese sentido, señaló que necesitan más iluminación porque por las noches en la plaza, que está ubicada entre las calles Basílico, San Francisco e Independencia, se juntan un grupo de chicos detrás de los pinos que hay junto a la Escuela 59, la 504 y el Jardín 916. Esas instituciones también fueron víctimas de los robos, como así también la parroquia San Cayetano, que está ubicada frente a la plaza.
“Porque entre los pinos se reúnen y deciden a quién robar. No se trata de sacar los pinos, sino de iluminarlos”, señaló Rubén Girado, otro vecino el lugar.
Volver a empezar
Rivero aseguró que “la zona se está poniendo peligrosa” y contó que hace aproximadamente 20 días fue víctima de un robo que fue perpetuado en su casa.
“Nosotros habíamos ido a cenar a lo de mi hermana un sábado a la noche, tipo 20.30, volvimos a las 24.40 y cuando llegamos fue el caos total, fue abrir la puerta y encontrar un desastre. Me vaciaron la casa y sobre todo, nosotros habíamos sacado un préstamo para comprar el auto y se llevaron todo. Es un préstamo que yo tengo que estar pagando durante años por algo que me robaron, me llevaron cosas de los chicos, zapatillas, ropa, yo vendo bijouterie y se la llevaron, también el dinero de la venta”, relató la mujer en diálogo con El Eco de Tandil.
Asimismo, expresó que “es volver a empezar. Entraron y gracias a Dios no estábamos, pero el susto, el mal momento, no pasa. Te quedás en ruinas, nos cuesta tanto trabajo todo para que nos pase esto, aparte de la impotencia de llegar a tu casa y encontrar todo en esas condiciones y el daño que te hacen. Vivimos enrejados pero ni así estamos seguros porque a mí me rompieron la reja para entrar”.
“La verdad es que yo lucho por mí y por aquellos a los que todavía no les pasó para que no les pase porque éramos un barrio tranquilo, no teníamos ese miedo e incertidumbre de no saber con lo que te vas a encontrar al llegar a tu casa. A mí nunca me había pasado, es la primera vez, no es justo vivir de esta manera. A los dos días le entraron al chico de la casa de atrás”, afirmó.
Vivimos enrejados
Por su parte, Micaela Riva contó que estos hechos delictivos generalmente son perpetuados en horas de la noche, cuando alguna familia no se encuentra en su hogar.
“No queremos llegar a nuestras casas y encontrarnos con que no nos quedó nada. Cuando recién llegué al barrio me robaron todo lo que había en la cocina, ingresaron por las ventanas, yo todavía no había alcanzado a poner rejas, que es el día de hoy que vivimos todos enrejados”, contó
Y aseguró que “estamos con miedo de salir de nuestras casas y tratando de cuidarnos entre nosotros, entre vecinos. Siempre hicimos denuncias pero es en vano, llamamos a la policía pero nunca recuperamos nada y siempre tenemos que empezar de nuevo”.
En el caso de Marta Cejas, contó que en la noche de tormenta que hubo la semana pasada ingresaron al camión de su marido y le robaron diversas herramientas.
También arrebatos
Rubén Girado contó que en la última semana además de robos, hubo algunos hurtos tipo “arrebatos” y recalcó que los delincuentes “se han atrevido bastante últimamente”.
Sin embargo, destacó que a raíz de estos últimos hechos delictivos hay más presencia policial en la zona. “Quizás ahora se van a empezar a preocupar un poco más, porque hubo demasiados robos. Los chicos de la comisaría Tercera, por lo que yo he visto, han actuado muy bien, no tengo nada que decir, si llamamos, ellos vienen al toque, pero nos cuesta a los vecinos organizarnos. Cuesta cuidarnos, no nos damos cuenta de que nos favorecemos cuidándonos”, explicó. *
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